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La intimidad de los Juegos Olímpicos

La credencial de prensa abre todas las puertas de la ciudad. El equipo Diario UNO ya pisó suelo inglés y te cuenta la intimidad de esta aventura llamada Juegos Olímpicos.   

Martes 24 de Julio de 2012

Ser o no ser. La frase inmortalizada por el gran William Shakespeare no podría pintar mejor la realidad londinense de estos días.

Pertenecer o no pertenecer, ese simple detalle cambia las cosas radicalmente. No es lo mismo ser parte de la "familia olímpica", que no serlo.

La credencial de prensa para los Juegos de Londres es mucho más que un identificador de trabajadores de los medios. Funciona como documento.

Es decir que quien la posea podrá circular por las calles sin pasaporte. Basta solamente con la exhibición de la tarjeta plastificada para acreditar identidad.

Además, para aquellos ciudadanos de países que requieran visa para ingresar al Reino Unido, la credencial tomará el lugar del documento mencionado. Es decir, que la sola admisión a la "familia olímpica", hace merecedor al periodista acreditado de un visado automático.

La situación se nota desde el primer minuto en suelo inglés. Quienes bajen del avión con su credencial, tendrán una cola exclusiva en migraciones, un trámite rápido de identificación, guías exclusivos que los acompañarán a la salida y les conseguirán taxis o camionetas para llegar a los hoteles. Todo sin cargo.

El equipo de A24 tardó 15 minutos en desembarcar en el aeropuerto de Heathrrow, tomar el equipaje, acreditarse y salir de la terminal. Un tiempo record en medio de una multitud de pasajeros de todo el mundo.

La prensa acreditada tiene también libre acceso (e ilimitado) a toda la red de transporte de la ciudad, lo que agiliza el trabajo y disminuye los costos.

Para cubrir los juegos olímpicos, mejor ser que no ser. Pertenecer a la "familia olímpica", ya es ganar una medalla.



Transporte para todos. Si algo impresiona de esta ciudad, es la cantidad y variedad de medios de transporte para elegir a la hora de viajar.

Desde su llegada, en un solo día, el equipo de Ovación viajó en avión, automóvil, tren, subterráneo, colectivo y tren de alta velocidad.

Londres ofrece variedad y puntualidad. Desde el aeropuerto hasta el centro de la ciudad se llega en tren. Una línea que finaliza en el centro, y que combina con taxis, colectivos y subte.

Los micros de dos pisos tan característicos de este lugar, cuentan con carriles exclusivos. También las bicicletas, que invaden las calles en las bien delimitadas bicisendas.

Los participantes de los Juegos Olímpicos tienen también sus carriles exclusivos debidamente señalizados con los anillos pintados sobre el asfalto.

El acceso al parque olímpico, situado en un barrio alejado del este londinense, cuenta con la vedette de los medios de transporte: el Javelin, (jabalina). Un tren de alta velocidad capaz de llegar en 7 minutos partiendo desde el corazón mismo de la ciudad.

Lo único que queda claro para turistas, atletas y periodistas, es que la peor idea que uno puede tener, es alquilar un auto.



Por Mariano Oliveros
@MarianoOliveros
Enviado especial a Londres 

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