Magalí Riel, esposa de Emanuel Mammana, condenó lo que sufrieron los familiares de los jugadores de Vélez después de la derrota frente a Central Córdoba.
Jueves 12 de Diciembre de 2024
Magalí Riel, pareja del defensor Emanuel Mammana alzó su voz con indignación tras el escándalo protagonizado por un grupo de hinchas de Vélez en Santa Fe, en el que agredieron a familiares de los jugadores tras la derrota por en la final de la Copa Argentina frente a Central Córdoba de Santiago del Estero por 1-0.
A través de sus redes sociales manifestó su profundo rechazo a las constantes agresiones e insultos dirigidos hacia las familias que cada fin de semana se hacen presentes en la tribuna, incluso, niños pequeños: “La vergüenza que siento al escuchar insultos de hinchas hacia los jugadores es enorme. Ellos, como cualquier ser humano, son susceptibles a la presión y al juicio. Y cuando un hincha dice un insulto, también lastima a los hijos y familiares que están ahí”.
¿Qué pasó tras la derrota de Vélez?
El incidente, que ocurrió luego de la coronación histórica del Ferroviario en Santa Fe, tuvo a varios jugadores de Vélez saltando hacia la platea para defender a sus familiares de los ataques. Según testigos, algunos hinchas comenzaron a insultar a los futbolistas, y tras la respuesta de uno de los familiares, se desató una pelea que involucró a jugadores y simpatizantes.
Entre los jugadores que intervinieron en la trifulca se encuentran Randall Rodríguez, Elías Gómez, Braian Romero y Agustín Bouzat, quienes intentaron detener los ataques. Además, las esposas de Santiago Cáseres y Jalil Elías también resultaron afectadas.
En la misma línea, destacó el esfuerzo de los futbolistas por representar a su club, algo que según ella está faltando en los fanáticos: “Cada jugador, independientemente de sus errores o aciertos, se esfuerza al máximo por representar y defender a su club. Lo mismo que deberían hacer algunos hinchas y tengo vergüenza por los que se olvidan del respeto, (no solo anoche, sino en muchos partidos y comentarios)”.
“Siento pena por mis amigas que sufrieron golpes y nuestros hijos presenciaron toda esa violencia. Doy gracias a Dios que estamos todos bien”, agregó.