La disciplina gana cada vez más espacio en la región, con una propuesta que combina arte, deporte y recreación para todas las edades.
18:01 hs - Viernes 10 de Abril de 2026
La acrobacia en telas se consolida como una de las actividades artísticas y deportivas en mayor crecimiento en la ciudad de Paraná. Esta disciplina, que combina fuerza, flexibilidad y expresión corporal, gana cada vez más adeptos en clubes, gimnasios y escuelas de circo, donde niñas, niños y adultos encuentran un espacio para desafiar sus propios límites. La actividad se desarrolla suspendida en el aire mediante una larga tela colgadas a gran altura. Allí, los practicantes realizan figuras, giros, caídas controladas y secuencias coreográficas que requieren concentración, técnica y entrenamiento constante.
Uno de los aspectos más destacados de esta disciplina es la seguridad. Cada práctica se realiza bajo estrictas medidas de cuidado, con colchonetas y colchones que amortiguan cualquier eventual caída, además de una supervisión permanente por parte de los instructores.
En la capital entrerriana, son varios los espacios que han incorporado esta actividad. Uno de ellos es el Paraná Rowing Club, donde la disciplina se practica desde hace aproximadamente cuatro años.
Las clases se dictan dos veces por semana, los lunes y miércoles, y están orientadas tanto a la recreación como al desarrollo físico. La propuesta apunta a que los participantes conozcan su cuerpo, mejoren su fuerza y desarrollen la conciencia corporal.
La profe de la disciplina
La profesora Gabriela Pisano, con más de 17 años de experiencia en la disciplina, explicó que la modalidad de enseñanza varía según la edad de los alumnos.
“Es un deporte y una actividad recreativa. En el grupo infantil la propuesta es más lúdica, mientras que en adultos es un poco más exigente”, señaló.
En ese sentido, remarcó que uno de los objetivos principales es que cada alumno avance a su propio ritmo: “Buscamos que todos logren subir, trepar. Es la base. De a poco van progresando, y cuando llegan arriba, la emoción es enorme”.
Entrenamiento y conciencia. Las clases incluyen una preparación física integral. Se trabaja especialmente el tren superior, la zona abdominal y la flexibilidad, aspectos fundamentales para ejecutar las figuras en altura.
“Realizamos una entrada en calor enfocada en la activación muscular. Más allá de la fuerza, hacemos mucho hincapié en la conciencia corporal”, explicó Pisano.
Si bien existen competencias de acrobacia en telas –algunas incluso en la región–, la mayoría de los espacios en Paraná priorizan el aspecto recreativo. En el caso del Rowing, las actividades culminan con muestras anuales o semestrales donde los alumnos presentan lo aprendido.
Estos eventos, que incluyen vestuario, música y coreografías, se convierten en verdaderos espectáculos para familiares y amigos, fortaleciendo el vínculo entre los participantes y su entorno.
El auge de la acrobacia en telas en Paraná se viene consolidando desde hace al menos una década. Cada vez más personas se animan a probar esta disciplina que, además de ser un desafío físico, ofrece una experiencia artística única.
Gabriela Pisano, quien también dicta clases en otros espacios de la ciudad (Sionista y Vértical Gym), destacó el entusiasmo de los alumnos: “Vienen con muchas ganas de aprender, de superarse, de mostrar lo que logran clase a clase”.
Finalmente, la profesora invitó a la comunidad a sumarse: “Quiero invitar a todos a que se acerquen a conocer la disciplina. Es una actividad hermosa, que combina deporte y arte, y que cualquiera puede practicar”.
Más allá de su atractivo visual, la acrobacia en telas es una disciplina que implica un profundo dominio del cuerpo en relación con el elemento aéreo. Cada proceso de aprendizaje es distinto y personal, pero en líneas generales se basa en lograr confianza y control a diferentes niveles de altura, lo que permite ejecutar secuencias, coreografías, figuras, piruetas y equilibrios con precisión.
Uno de los aspectos que más destacan quienes la practican es su carácter inclusivo. No se requieren condiciones físicas previas, experiencia, edad determinada ni distinción de género para comenzar. Sin embargo, sí es fundamental la constancia, la disciplina y la voluntad de aprender, además de animarse a superar el desafío que implica trabajar en altura.
Así, entre telas, altura y movimiento, la acrobacia sigue tejiendo su crecimiento en Paraná, consolidándose como una propuesta que atrapa y desafía en partes iguales. Muchas chicas y chicos lo practican a diario en varios clubes y gimnasios.
Siempre quieren superarse
La acrobacia en telas no solo se presenta como una actividad física, sino también como un proceso de superación personal, donde cada avance –por pequeño que sea– representa un logro significativo para quienes se animan a desafiar la gravedad. Y varios clubes como el Rowing lo cuenta desde hace un tiempo para que su crecimiento sea sostenido en el tiempo. “Acá en el club son dos veces a la semana, lunes y miércoles”, comentó Pisano.