Julián Molina tuvo una vuelta a sus orígenes en el deporte
El notable atleta internacional entrerriano, Julián Molina, está de paso por Paraná para visitar a su familia y amigos. Y también cerrar un espónsor local.

Martes 13 de Junio de 2023

Julián Molina es un ejemplo claro de superación y constante crecimiento en el deporte. Con un origen humilde, perfil bajo y sobretodo de trabajo formó una carrera brillante dentro del atletismo nacional e internacional. Es oriundo del barrio San Agustín de Paraná y desde ese lugar tuvo el primer contacto con el deporte. Primero con un paso por el fútbol formativo en Peñarol y luego descubrir la pasión de correr. Ahí vio su meta de agarrar su bolso para desembarcar en Rosario y de ahí crecer en el deporte para poder decir desde un tiempo: “Puedo vivir del atletismo”.

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Julián Molina es uno de los mejores atletas de Argentina en la actualidad, siendo noticia en diferentes distancias, tanto en carreras de pista como de calle. Hace unos años saltó a la fama nacional cuando ganó el Medio Maratón de Buenos Aires tras vender empanadas y tartas para juntar fondos para poder viajar. Hoy se encuentra en su ciudad natal en la rotisería familiar para ver a sus seres queridos y también cerrar cuestiones comerciales que le permiten vivir del atletismo.

Marcos Julián Molina nació en Paraná el 11 de mayo de 1993, y ahora con 30 años proyecta conseguir el gran anhelo de formar parte de un Juego Olímpico y para eso tendrá que tener un gran año. Primero con una buena preparación, un correcto Sudamericana y Panamericano para estar en las marcas que lo metan a la gran competencia que todo atleta quiere estar. El objetivo es París 2024. Por tal motivo el fin de semana Molina se impuso en la pista sintética de Concepción del Uruguay en el inicio del Grand Prix Sudamericano Andrés Calonje. Obtuvo los 3.000 metros con obstáculos en 8’49”, una marca que lo muestra en camino de su recuperación tras un período de lesiones y contratiempos. También logró la Medalla de Plata en los 5.000 Metros.

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En el podio de los 3.000 Metros corridos en Concepción del Uruguay.

Molina recibió en su casa familiar a UNO para hablar de su momento. “Estoy unos días en Paraná visitando a mi gente y justo estoy por firmar un contrato nuevo con un espónsor local por primera vez en mi carrera y por eso me vine motivado para terminar con este contrato. Luego sí volver a Rosario a seguir entrenando duro, porque a fin de mes tengo una carrera importante en Catamarca”, dijo el atleta entrerriano.

Luego agregó: “Tuve una preparación en la altura y ahora bajé para demostrar que estamos bien. Por eso ganamos los 3.000 metros con obstáculos con una buena marca en Concepción del Uruguay. Y el domingo corrí los 5.000 metros que por centésimas quedé segundo. Pero el objetivo grande era la prueba de 3.000 metros, que es donde voy participar, en un Sudamericano en julio (en Brasil) y el Panamericano 2023 (Chile) en noviembre. El objetivo es posicionarme de la mejor manera para meterme en los Juegos Olímpicos 2024, que es a lo principal que apunto”.

Desde 2016 vivo en Rosario y fui con la idea clara de crecer en la vida. Vivimos toda la vida de la rotisería y me fui con mi bolso para progresar. Primero estuve trabajando en el cordón industrial. También trabajé en otras empresas más hasta que me pude acomodar y en 2018 gané el Medio Maratón de Buenos Aires y ahí me hice muy conocido porque tenía el emprendimiento de vender empanadas y tartas para solventar mi carrera. Hoy por suerte he cerrado contrato con empresas importantes, ya sea de indumentarias, como de GPS y eso hace que pueda vivir del atletismo. Todo esto me da una tranquilidad, porque puedo tener una buena obra social y dedicarme a los entrenamientos a pleno. Siempre fue mi sueño, ganar medallas para poder vivir del atletismo”.

En cuanto a su llegada a la ciudad de Paraná por tres días, Julián Molina dijo: “Cuando puedo y tengo tiempo aprovecho a visitar a la familia. No vengo mucho porque estoy siempre a full con los entrenamientos. El atletismo no es como un trabajo normal. Yo corro de lunes a lunes. No tengo descanso. En un día libre como hoy (por ayer) corrí para aflojar 10 kilómetros con un amigo, es el descanso de un atleta”.

“Es difícil practicar atletismo, es un deporte caro. Hoy unas zapatillas salen 60.000 pesos. Ahora por suerte tengo una marca deportiva internacional que me apoya y hoy luego de 10 años puedo decir que vivo del deporte. Yo acabo de cumplir 30 años y llevo una vida de sacrificios, dejando de lado cumpleaños, fiestas, casamientos de familiares y amigos por entrenar para poder llegar a vivir esto. Hay muchas cosas que hay que dejar de lado por el deporte”, finalizó el paranaense de 30 años.