Juan Ignacio Eihhorst se subió al podio en Bulgaria

Juan Ignacio Eihhorst integró el equipo argentino que conquistó la medalla de plata en los relevos 4x100 metros del Mundial para personas con Síndrome de Down.

09:28 hs - Viernes 03 de Julio de 2026

El atletismo entrerriano volvió a celebrar en el plano internacional de la mano de Juan Ignacio Eihhorst. El oriundo de San Marcial fue una de las figuras de la delegación argentina que compitió del Campeonato Mundial de Atletismo para personas con Síndrome de Down, disputado en Sofía, Bulgaria, al obtener la medalla de plata en la posta masculina de 4x100 metros.

Eihhorst integró el cuarteto nacional que finalizó en el segundo escalón del podio, únicamente por detrás de México, que se quedó con la medalla dorada. La presea significó el punto más alto de una actuación que también dejó resultados muy alentadores en las pruebas individuales.

En su segunda experiencia mundialista, el entrerriano consiguió un séptimo puesto en el triatlón, disciplina que combina los 100 metros llanos, el lanzamiento de bala y el salto en largo. La clasificación se determina mediante un sistema de puntuación que premia al atleta más completo.

“Nacho obtuvo el séptimo lugar, que es una destacada participación”, destacó su entrenador, Alan Espinosa, en diálogo con Ovación. El entrenador explicó que el salto en largo no reflejó el nivel que venía mostrando durante la preparación, lo que le impidió pelear por posiciones aún más importantes.

Juan Ignacio Eihhorst, en el podio junto al resto de los integrantes del equipo argentina que conquistó el segundo puesto en la posta 4x100 metros.

Donde Eihhorst mostró su mejor rendimiento individual fue en el lanzamiento de disco. En esta prueba finalizó en el quinto puesto con una marca de 24,60 metros, su mejor registro personal, quedando a centímetros de la medalla de bronce. “Con mejoras mínimas en la técnica y en sus capacidades físicas puede dar el salto para pelear por una medalla en esa especialidad”, remarcó Espinosa.

También cumplió una muy buena labor en lanzamiento de bala. Superó la etapa clasificatoria entre 22 competidores para meterse en la final de los 12 mejores, donde finalmente concluyó noveno. El desgaste acumulado y las altas temperaturas del verano europeo influyeron en su rendimiento durante la definición.

Además de la medalla plateada en el relevo 4x100, Eihhorst fue convocado sobre la marcha para integrar la posta mixta de 4x200 metros. Si bien el equipo no logró un resultado destacado, el entrenador valoró su desempeño y la predisposición para asumir un nuevo desafío.

El progreso en el atletismo

Para Espinosa, el saldo del Mundial fue ampliamente positivo y evidencia la notable evolución que experimentó el atleta de 21 años desde su primera participación ecuménica.

“Hoy Juan Ignacio entrena cinco veces por semana, con trabajos específicos de atletismo y preparación física. Llegó a este Mundial preparado para competir al máximo nivel. La evolución física y técnica fue tremenda”, afirmó.

Ese crecimiento quedó reflejado en los resultados: séptimo en triatlón, noveno en bala, quinto en disco y subcampeón del mundo en la posta 4x100.

Juan Ignacio Eihhorst, un atleta con base sólidas

El crecimiento deportivo de Eihhorst también encuentra un sostén indispensable fuera de las pistas. Espinosa destacó especialmente el compromiso cotidiano de sus padres, Gabriel y Natalia, quienes acompañan cada etapa del proceso.

Desde San Marcial, localidad ubicada a unos 35 kilómetros de la ciudad donde entrena, realizan todos los días el traslado de ida y vuelta para que Nacho pueda cumplir con sus sesiones de preparación, un esfuerzo que se suma a las múltiples actividades familiares y laborales. “Él ya incorporó esa rutina a su vida. Sabe que después de sus actividades diarias llega el momento de entrenar. Quienes hacen un enorme esfuerzo son sus padres, pero nunca dejan de acompañarlo”, remarcó Espinosa.

Ese respaldo también quedó reflejado durante la experiencia en Bulgaria. Natalia, su madre, viajó junto a su hijo y estuvo a su lado durante toda la competencia y el extenso itinerario de vuelos, una situación que, según contó Espinosa, suele generar cierta inquietud en el atleta.

El regreso a San Marcial estuvo cargado de emoción. “Fuimos a recibirlo y compartimos una cena. Nos mostró la medalla, nos contó todo lo que vivió, las cosas lindas y también las dificultades que atravesó. Estaba muy feliz y ya hablaba de las próximas competencias”, relató el entrenador, quien considera que ese entorno afectivo resulta tan importante como el trabajo realizado en cada entrenamiento para sostener el crecimiento deportivo y personal del joven entrerriano.

Las próximas competencias

Tras regresar de Bulgaria y compartir un emotivo recibimiento junto a su familia y su entrenador en San Marcial, Nacho ya tiene nuevos objetivos en el calendario.

En las próximas semanas competirá en el torneo provincial en Concordia, posteriormente participará de una concentración en Tupungato, Mendoza, y cerrará la temporada en diciembre con el Campeonato Nacional de Atletismo para personas con Síndrome de Down, que se disputará en el estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba.

Con apenas 21 años, una medalla mundial colgada al cuello y un margen de crecimiento que entusiasma a su entorno, Juan Ignacio Eihhorst continúa consolidándose como uno de los grandes exponentes del deporte adaptado entrerriano.