El exjugador de la Selección Argentina, Juan Cantero, regresó a Paraná Rowing Club, su casa, y revivió sentimientos únicos con la camiseta de su infancia.
Jueves 10 de Abril de 2025
Después de una destacada carrera profesional, Juan Cantero volvió a vestir la camiseta del Paraná Rowing Club y lo realizó con victoria ante Quique, resultado que cortó una racha de tres derrotas consecutivas del equipo celeste. A los 42 años, el exbase de la Selección Argentina disfruta de su regreso al club donde creció, rodeado de amigos, familia y nuevos compañeros que lo recibieron con los brazos abiertos.
“Sentí ese cosquilleo previo a un partido otra vez. Disfruto de la camiseta y del sentimiento. La motivación, a los 42 años, es el deseo de seguir jugando a este deporte”, contó a UNO, con emoción, Juan Cantero.
Juan Cantero regresó a su casa
—Después de tantos años de carrera, ¿qué significa para vos volver a jugar con la camiseta de Rowing?
—Es un sentimiento hermoso porque nunca estuve desconectado con el club, siempre fui a entrenar cada vez que tenía receso o aprovechaba para ver a mis compañeros de toda la vida jugar con la camiseta del club. Algunos todavía juegan, son partícipe del club ya sea en la Primera local o en categorías más grandes. Estoy disfrutando de la camiseta y del sentimiento, que es algo muy lindo y hace mucho no lo sentía.
—¿Cómo viviste el momento de pisar la cancha con la camiseta del club de tu infancia?
—Sentí ese cosquilleo otra vez. Hace mucho no lo sentía. Un poco de nerviosismo, también, por el hecho de querer cumplir, estar a la expectativa y brindar lo mejor. Por suerte, todo salió bien. El resultado es anecdótico porque se dio que ganamos pero si hubiese sido un resultado negativo la expectativa se hubiese cumplido bien porque mis compañeros entendieron el momento, estuvieron a la altura, hicimos un buen juego y lo pudimos disfrutar, que eso es lo mejor que te puede pasar.
—¿Cómo fue el recibimiento del club y de los compañeros?
—Fue muy bien. Los chicos siempre atentos a la espera de mi llegada. También, en consecuencia de ello, cuando empecé a entrenar ellos estaban muy dispuestos a escucharme, a querer mejorar algunas cosas. Siempre, de la mano de nuestro entrenador Mariano Silvestroni. Los chicos me hicieron sentir que son tan felices con mi llegada, ellos saben que mi regreso tiene un poco eso de querer volcarles a ellos no solamente mis historias sino también mis conocimientos. Cuando están tan receptivos hay que aprovecharlo para mandar mucha información y poder inculcarles un buen camino como deportistas y buenas personas. Es el trabajo que siempre me gustó hacer.
—Después de jugar en la selección y en ligas de gran nivel, ¿qué diferencias notás en el básquet local?
—Ya lo viví a la inversa. El salto fue muy grande del amateurismo al profesionalismo. Hay muchas responsabilidades y muchas facilidades en el profesionalismo. Uno tiene objetivos grupales, siempre esforzándose al máximo en la parte individual pero con ese objetivo en común. Además, el medio económico de por medio. Eso hace que las exigencias sean otras. Hoy, me toca venir del profesionalismo al amateurismo y quiero intentar, hacerles entender, que si nos forzamos al máximo podemos acercarnos a ese nivel donde yo jugué. Se lo puede hacer porque el amateurismo creció muchísimo, hoy los chicos entrenan mucho y a conciencia. La diferencia radica en el nivel de los árbitros, los jugadores y las canchas. Pero mientras uno pueda estar adentro del campo y disfrutarlo, esas diferencias se achican y uno está dispuesto a jugar y competir contra quien sea.
Juan Cantero en acción con Rowing
—En el primer partido se pudo apreciar que te metieron una marca personal durante todos los minutos en cancha. ¿Es algo nuevo para vos o te ha pasado en la Liga Nacional?
—Me han defendido fuerte durante toda mi carrera. Hoy, me toca ser la referencia dentro del club y saben que muchas veces el juego pasa en lo que yo pueda dirigir o crear. Entonces, sabía que me podía pasar esto de la defensa muy pegada. Con el correr de los partidos me iré sintiendo mejor porque es una cuestión de competencia. Bienvenido sea, me tendré que esforzar un poco más para que las cosas salgan bien y poder mantener un nivel bueno dentro de la liga.
—¿Hay algo de este básquet más amateur que te hace disfrutarlo de una manera diferente?
—El tema del amateurismo es anecdótico. Lo que se disfruta es poder representar la camiseta que jugué tantos años, donde me formé, donde estuvo mi padre, mi familia y la gran mayoría de mis amigos, que son de Rowing. Eso es lo principal. Después, en base a la competencia, mientras pueda hacer jugar mejor a mis compañeros, mi satisfacción va a ser mayor. Es un proceso de adaptación que nos demandará unos meses pero veo que los chicos están dispuestos.
—Si tuvieras que elegir un momento clave de tu carrera, ¿cuál sería?
—Fue haber cumplido el sueño de toda mi vida: jugar en la Selección Argentina. Es una satisfacción muy grande. Se dieron las cosas como uno lo planificaba y hoy tengo la dicha de poder contarlo.
—¿Qué te motiva a seguir compitiendo a los 42 años?
—La motivación es el deseo de seguir jugando a este deporte, de levantarme todas las mañanas para ir al gimnasio y entrenar. Me motiva estar a la expectativa de saber a que hora entrenamos, de que se puede mejorar. La carrera del deportista es corta, yo por suerte la he extendido un poco más pero si hablo con el 99% de los deportistas que han tocado el profesionalismo o que han jugado a buen nivel y les doy esta pregunta estoy seguro que ellos responderían: “si puedo jugar hasta los 80, lo haría”. Disfruto cada momento. Los dolores hoy son diferentes, antes no dolían tanto. Es la misma pasión que tenía al ir a la cancha a los 4 o 5 años por primera vez y ver a mi papá entrenar. Quiero estar adentro de la cancha, jugar y competir.
—¿Hasta cuándo te imaginás jugando? ¿Es este el último capítulo de tu carrera o hay más por venir?
—Los últimos años he ido año a año. Hoy no me encuentro solo, tengo una familia y dos hijas que por momentos me he perdido recuerdos de verlas crecer día a día. Hoy disfruto de eso y quiero estar con ellas, tengo otras cosas para hacer y estoy abocado a ellas.
Invitación de Rowing