José Luis Suárez dejó atrás las adicciones y los conflictos callejeros para dedicarse al deporte, convirtiéndose en una promesa del pugilismo paranaense.
Viernes 04 de Octubre de 2024
Una entrevista que tenía un fin estrictamente deportivo dio un giro inesperado y permitió conocer la historia de vida del protagonista. José Luis Suárez es un boxeador que a los 19 años está desarrollando su carrera amateur y, a base de imponentes nocauts –que no suelen abundar en el ámbito aficionado–, se ha convertido en una promesa del pugilismo paranaense.
Mientras el pupilo de Fabricio Pistrilli hablaba de su buen presente deportivo, en el que está invicto con 12 peleas ganadas –siete por nocauts– y cómo se prepara para sus próximos desafíos, de repente su voz se entrecortó y sus ojos se pusieron brillosos, no pudiendo contener su emoción.
Esto llamó la atención de los presentes en el gimnasio y dio pie para que le pregunten qué era lo que le sucedía.
“He notado que la gente que suele ir a las veladas ya me conoce, me felicita y me alienta a seguir. Ese respeto del público ha sido mi gran logro porque vengo de abajo y fue algo que nunca imaginé que me iba a suceder”, decía cuando no pudo continuar con su relato.
Tras tomarse unos segundos para respirar, prosiguió: “Amo a este deporte porque me permitió salir del lugar en donde estaba. Gracias al boxeo pude lograrlo y puedo decir que me cambió la vida. Ahora estudio y llevo una vida tranquila”.
Los problemas que tuvo José Luis Suárez
“Tuve problemas con diferentes tipos de adicciones –profundizó–, hacía las cosas mal. En mi barrio estaba en un círculo complicado y llegó un punto en el que me di cuenta de que no era bueno para mí. Estaba cansado de no poder salir adelante pese a que era lo que quería y mi papá me tiró la idea de meterme en el deporte. Comencé en el Club de Pescadores, fui probando y me costó al principio, pero le puse muchas ganas y me terminó encantando. Por eso le estoy muy agradecido a Fabricio, mi entrenador, que me abrió las puertas de su gimnasio”.
Además Suárez contó que el deporte también lo alejó de las riñas callejeras: “Puedo decir que el boxeo me salvó la vida y eso me emociona. Nunca fui mala persona, aunque debo reconocer que era conflictivo en las calles. Si bien nunca llegué a lastimar a nadie y más allá que muchas veces fue para defenderme, era de pelearme. Hoy por suerte estoy en otra y lo que menos pienso es en tener un conflicto en la calle. No tengo dudas de que si alguien viniera a buscarme conflicto lo dejaría pasar porque prefiero que piensen que tengo miedo y no volver a pelearme afuera de lo que es el ring” .
El mensaje a quienes están sufriendo
El fuerte pegador local también les dejó un mensaje para quienes estén luchando contra las adicciones.
“ A los chicos que viven lo mismo que me tocó a mí les digo que no le aflojen, porque sé que es un camino largo y difícil, pero se puede salir adelante. Hay que tener mucha fuerza de voluntad y saber pedir ayuda. Con voluntad, dedicación y siendo conscientes de que uno está intentando hacerse un bien, se puede. A mí me costó pero por suerte pude hacer un click en mi cabeza cuando tenía 16 años y tengo la satisfacción de decir que mi vida es otra mucho mejor. Mi situación estaba afectando la relación con mi familia, mientras que hoy en mi casa convivimos de manera excelente y mi papá está orgulloso de mí. Esas son cosas que me llenan y me dan fuerzas para seguir por este camino”.
Quiere el cinturón de la Federación Entrerriana de Box
Además de contar su historia de vida, José Luis Suárez también habló de sus próximos objetivos, y reconoció que le apunta al título de la Federación Entrerriana de Box (FEB) de la categoría Hasta 69 kilos, que está en poder del colonense Nelson Paria.
“Estoy muy motivado esperando que me surja la posibilidad de pelear por el título provincial. Estoy entrenándome muy fuerte porque quiero ser campeón entrerriano, lo que sería mi primer gran logro. En noviembre tendría la chance”, concluyó.