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José García disfruta de su doble rol en España

El paranaense está instalado desde 2015 en Santander. Juega en Independiente, pero además es el segundo entrenador del equipo. "Está bueno dedicarte a lo que te gusta", dijo el ex-Estudiantes.

Jueves 26 de Diciembre de 2019

Después de una primera etapa donde probó suerte como jugador en 2012, José García volvió a España un par de años después y a partir de ahí comenzó a construir una carrera donde de a poco el jugador le fue dando paso al entrenador. El paranaense está instalado en Santander, donde forma parte del staff técnico del Aldro Energía Independiente RC, aunque todavía se da el gusto de calzarse los cortos y ayudar al equipo según las necesidades del mismo. En su momento se fue para vivir nuevas experiencias y hoy, sin proyectar demasiado, vive el presente con otras responsabilidades dentro del club. Vivir del deporte que ama es algo que también lo ayuda a tener los pies sobre la tierra, ya que no descarta volver a la Argentina para brindarle una mano a la entidad que lo vio nacer: Estudiantes.

En diálogo con Tiempo de Radio, que se emite por la 97.1 La Red Paraná, García contó en donde está parado en esta etapa de su carrera.

“Cuando a uno le toca estar en otro rugby, ve que en nuestro país hay una profesionalización a nivel clubes en cuanto a la dedicación. No se ve en materia económica, porque no hay una retribución y tampoco hay un descanso necesario. Pero la cabeza del jugador argentino es profesional. Si no se entrena, hay que dejar porque te lesionas y de a poco te vas alejando del primer nivel. Otros países, si no hay dinero de por medio no juegan o no se entrenan. Lo ven como un trabajo y eso tiene cosas positivas y negativas”, contó.

Su llegada al rugby español se dio de la mano de Luciano Marcó, otro paranaense que ahora es entrenador de Bathco RC, el otro elenco de Santander. Ambos militan en la División de Honor y con varios argentinos en sus filas.

“En total en Independiente hay como 18 jugadores de la Argentina. Y en el otro equipo están también Hipólito Pérez, Luciano Martínez y Juan Diego Zabalegui, que son de Paraná. Con Juanza tengo una relación especial, porque hasta el año pasado jugaba con nosotros. Ahora se fue a la contra (risas). Quiero lo mejor para él y cuando tomó la decisión de irse le dije que iba a estar de acuerdo con lo que haga. Por su puesto que lo quería en mi equipo, pero como amigo no pudo ir en contra de sus decisiones. Me tocó jugar contra él y los dos en la misma posición (apertura). Por suerte ganamos nosotros y por eso lo perdoné”, afirmó.

Hay una buena cantidad de jugadores entrerrianos que militan en diferentes clubes de Europa. Está claro que el mercado se fue abriendo con el paso del tiempo.

“Ahora hay más oportunidades como para competir y para desarrollarte. Ya los entrenamientos son diferentes. Eso está bueno para los jugadores de nuestra zona porque después podés tener desafíos afuera de nuestro país o estar en algún seleccionado nacional”, afirmó el ex-CAE.

A la hora de hablar sobre el nivel que existe en el rugby español, García dejó en claro que “es muy duro”. “Hay una mezcla de jugadores de todo el mundo. Hay chicos de Argentina, como así también de Nueva Zelanda, Samoa, Fiji, Sudáfrica, entre otros países. Quizás no sea con un ritmo importante, pero en la situación de contacto se siente mucho. Es todo muy físico. Entrenamos mucho. Como jugador, quizás no lo hago al cien por cien, pero tengo una carga mayor que cualquier otro por mis labores como entrenador. Abarco muchas cosas porque también estoy a cargo de la escuelita de rugby del club. Cuesta a veces cumplir con todo, pero es un interesante desafío”, agregó.

Estas responsabilidades insume gran parte del día a día del paranaense en Santander, pero sabe que de eso se trata cuando alguna vez le preguntaron si le gustaría vivir del rugby.

“Está bueno poder dedicarte a esto. Hay que trabajar, entrenar y la diferencia con Argentina está en el descanso. Más allá de la remuneración económica, está bueno entregarte de lleno al rugby, entrenar o preparar un partido con el análisis de un video. Me llegó muy tarde todo esto (tiene 36 años), porque se pasa el tren, pero trato de disfrutarlo al máximo”, sostuvo.

“Creo que irse a jugar afuera es muy enriquecedor. Te sacan de tu lugar de comodidad y vas a un desafío nuevo. Creces como persona, porque todo lo que hagas tenés que tener cuidado en cómo lo haces. Cuando me fui era uno más y tenés que demostrar y no hablar. Hoy ocupo otro lugar y me sigue gustando trabajar para construir otras cosas”, agregó.

Por último, el multifacético jugador sostuvo que sigue de cerca lo que pasa en nuestro país: “Trato de no desconectarme de las noticias. Es duro lo que te muestran, quizás cuando uno llega acá piensa que no es tan dramático. Pero desde ya que no es una situación ideal la que está viviendo el país”.

Además, dijo que el ritmo de vida en Santander es diferente: “Se vive con más tranquilidad. La gente va en otra frecuencia, a otro ritmo, se trabaja normal pero la gente tiene más tiempo para el ocio, se disfruta. Hay veces que tanta calma lo pone a uno algo nervioso, pero hay que tener paciencia y eso lo veo mucho más sano. Acá hay tolerancia cero”.

“Sigo mucho lo que pasa en el CAE”

José García también dijo que sigue de cerca lo que pasa en Estudiantes y sostuvo que algún día le gustaría volver: “Nunca descarto nada. Es como que no quiero proyectar y menos a largo plazo. Me encantaría volver a mi ciudad y entrenar al club. Ya me tocó, es una experiencia muy enriquecedora, pero que te insume mucha energía. Hay que estar atento a todos los detalles. Disfruto mucho cuando vengo y puedo darle una mano al club”.

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