Viernes 15 de Septiembre de 2023
Este sábado, desde las 11.30, la cancha El Brete del Club Atlético Estudiantes será sede de la tercera edición del Torneo de Golf a beneficio de la Fundación Crisálida, que trabaja en la contención económica y emocional de niños con enfermedades oncológicas. Contará con el auspicio de UNO.
Anualmente, participan deportistas, invitados especiales, instituciones y empresas en esta jornada solidaria y deportiva destinada a todos los aficionados al golf que quieran colaborar.
Una jornada a pura solidaridad
Las categorías que participarán del torneo son: Damas Única 1° y 2° puesto; Caballeros hasta 12-13 a 24 y 25 a 58 hándicap; Junior: Todas las categorías; Novicios: 2 categorías 1° y 2° puesto; Especiales: Mejor Approach Damas y Caballeros. El valor de la inscripción es: Socio Premium 6.000. Socio 7.000. -Acompañante 2.000- (se ruega anticipar el pago de la inscripción o tomar el recaudo necesario para no demorar la salida simultánea).
Como marca la tradición, al finalizar el torneo, se ofrecerá una vaquilla con cuero asada a la vista. Entrega de premios, sorteos y remates.
Detalles. La cancha posee 5 par 5; 9 par 4 y 4 par 3. Tiene, además, driving range de césped natural que permite la práctica permanente y la realización de clases con un Profesional del CAE Golf. Los fairways se caracterizan por lomadas que dificultan el partido hasta al mejor golfista. El visible movimiento de los greens con el agregado de la dificultad de los fairways compone un juego desafiante.
Según la Asociación Argentina de Golf, es una de las canchas con mayores dificultades del país.
En declaraciones a UNO, Guillermo Mulet, organizador del evento, se manifestó ante este acontecimiento que conjuga solidaridad y deporte.
“Contento con el golf. Este es el tercero que realizamos, con mucha anuencia de jugadores. De hecho, tuvimos que habilitar el viernes. Inclusive, habilitamos categorías que el año pasado no se jugaron, como la de los menores juniors, menores de 18 años y los novicios, que son aquellos que empezaron a jugar este año y todavía no tienen matrículas que los habiliten para jugar. Se espera mucha gente y ojalá recaudemos mucho dinero para la Fundación Crisálida”, expresó con mucho entusiasmo Mulet.
Sobre Crisálida. En Paraná, la Fundación fue creada en el 2008 y es presidida por Laura Petrucci. Hacer una donación es una manera de formar parte de la familia de Fundación Crisálida, de comprometerse en el trabajo de la misma y de hacer un aporte concreto para mejorar la calidad de vida de los niños con tumores sólidos de la provincia que hacen su tratamiento en Buenos Aires y a los adolescentes que se atienden en el Hospital San Martín de Paraná.
Cabe destacar que este evento benéfico será una reunión que servirá para recaudar dinero para las obras benéficas de la entidad de bien público sin fines de lucro, los cuales son un grupo de padres, que atravesados por la experiencia de perder un hijo, decidieron incorporar amigos y personas de buena voluntad con la necesidad de canalizar el dolor a través de la solidaridad.
Su filosofía se basa en la creencia de la transformación que sufre la oruga cuando deja la Crisálida para nacer a una nueva vida convertida en mariposa. Ese deseo de reencontrarse con sus hijos que se adelantaron y partieron antes, y que seguramente los están esperando en un lugar mejor, los lleva a creer que nuestro cuerpo es como esa Crisálida y que el proceso de la muerte es el nacimiento a una vida espiritual, donde el reencuentro es posible y la vida eterna junto a los nuestros es una esperanza para poder seguir viviendo.
Crisálida es la transformación del dolor en actos de amor. Es la necesidad de que los hijos no sean recordados por el dolor que les causa su ausencia y la desgarradora e incomprensible partida, sino por los actos de amor que realizan a diario en su memoria.
A lo largo de los años, pudieron ayudar a muchos niños a atravesar el umbral de la muerte con la mejor calidad de vida posible y sin dolor físico y espiritual, sosteniendo a sus familias con la ilusión del reencuentro.
Su labor va dirigida a niños con diagnóstico de tumor y a los adolescentes oncológicos (entre 16 y 21 años), como así también a los niños y adolescentes con internación domiciliaria y/o que necesiten de cuidados paliativos.
Ofrecen contención emocional y espiritual, asesoramiento profesional, legal y todo lo necesario para lograr los mejores resultados durante el tratamiento del niño y/o el adolescente. Hacemos extensiva esta ayuda al finalizar el tratamiento y mientras duran los controles en el nosocomio correspondiente, como así también en la etapa del duelo durante un año.
Hoy, desde otro lugar y con otros desafíos, apuestan a la vida, a los niños oncológicos (que se curan en un setenta por ciento) para que puedan seguir con una vida plena, soñando con un futuro lleno de ilusiones, retos y pruebas. Como héroes vencedores y verdaderos ejemplos de sacrificio y lucha para vencer la enfermedad.