Martes 22 de Agosto de 2023
Iara Navarro no para de crecer y parece tener siempre su objetivo claro. A pesar de haber empezado a jugar al básquet a los 14 años en Talleres, su ductilidad y compromiso rápidamente la pusieron en un escenario por encima de la “media” y eso la llevó a representar a Paraná y Entre Ríos. Jugó la Liga en Corrientes y luego se fue a Estados Unidos con un beca para jugar y estudiar administración de empresas. A horas de viajar al país del norte, la pivote confesó que su prioridad es el básquet y que su deseo a mediano plazo es “jugar en Europa”.
La pivote de 1,90 metros fue convocada para jugar con la Selección Argentina los Juegos Universitarios que se desarrollaron en China, donde terminó en la 10ª posición. El equipo femenino integró el Grupo B junto a Japón y Hungría, pero no pudo ganar en ninguna de sus presentaciones y tuvo que jugar con Rumania, Portugal y Eslovaquia por el 9° al 12° puesto. Allí, pudo ganar dos partidos y vivió una experiencia “increíble”.
“La Selección siempre es un orgullo y uno sabe que por más que formó parte de los procesos, siempre está la posibilidad de que la vuelvan a llamar, pero cuando entrás en Primera la variedad es muy amplia porque son muchas las jugadores que pueden estar y que me hayan tenido en cuenta fue un orgullo”, contó a Ovación Iara Navarro, jugadora que comenzara su carrera en el club de calle Feliciano e Yrigoyen.
La jugadora que vistiera la camiseta de Corrientes Basquet en la Liga Femenina hace dos años y que integrara la Selección U19, dijo que disfrutó mucho el torneo. “Lo disfruté mucho, basquetbolísticamente y como experiencia. El lugar es una locura y estuve con amigas y un cuerpo técnico que fue muy positivo todo. Se hizo todo para que sea inolvidable e increíble”, manifestó la jugadora de 21 años.
Iara confesó que este torneo y la convocatoria despertaron esa pasión por el deporte en medio de los dilemas que se le presentan a los deportistas que de manera paralela llevan adelante una carrera académica. “Todo deportista tiene ese período en el cual se cuestiona mucho en el día a día qué va a hacer, pero cuando pasan estas cosas y lo sentís es porque realmente querés estar ahí. Lo sigo sintiendo, así que eso es muy lindo”, relató sobre su futuro en el deporte.
Iara volverá a Michigan, donde estudia y juega en Lake Region State College de Devils Lake a partir de la semana que viene. Mientras tanto en el receso, se dio el gusto de entrenar con sus excompañeras y vio a su hermana, Guadalupe, ser campeona argentina con la Selección de Entre Ríos U13.
“Veo y juego cuando estoy en Paraná. Desde el Club 12 (Liga Independiente) donde tengo amigos, lo veo a mi primo Eliseo que juega en Ciclista y siempre vamos a ver a Primera. Estuve entrenando en Talleres y les agradezco a las chicas que hoy están acá que siempre son un diez. Nunca dejo de moverme”, contó.
A horas de armar las valijas Iara dijo que primero “va a llorar un poco” por lo que significa el desarraigo, pero aclaró que se hace cargo de ese sentimiento y luego ya pone segunda. “Este año me voy sola y con muchas ganas y entusiasmada. Ya sin miedo y acostumbrada a irme dejando un par de cosas atrás. Esta es mi casa y siempre quiero volver. Estoy contenta y muy bien”, aclaró la jugadora que no tiene techo. A pesar de la corta edad, Iara parece tener una gran fortaleza para tomar decisiones y su mirada siempre está más allá del presente. Al menos eso manifiesta en cada proceso previo a encarar un desafío. Por eso remarcó que su deseo es crecer en el deporte y la mirada está puesta del otro lado del Atlántico.
“El estudio y el estudio son mis prioridades, en ese orden, el básquet un poco más adelante. Una vez que termine de estudiar mi idea es seguir mi carrera como deportista en Europa porque allá hayun gran nivel y sería un sueño poder jugar la básquet en ese nivel”, sostuvo la jugadora que tiene un beca deportiva que hace que la Universidad le pagué con la educación y no como una jugadora profesional .