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Héctor Acebedo: "Un día tenía que atajar un penal"

En el torneo Héctor Acebedo no detuvo ninguno de los cuatro penales que le ejecutaron. Contuvo el que decretó el bicampeonato de Arsenal de Viale en la Liga de Paraná Campaña.

Martes 04 de Enero de 2022

En el fútbol, como en la vida, se presentan oportunidades para desquitarse de situaciones adversas. Héctor Acebedo, el arquero de Arsenal de Viale, experimentó el domingo una situación que le permitió sacarse una espina. A lo largo de toda la temporada el Verde recibió cuatro penales. Tito no pudo evitar que la redonda besara la red, pero se sacó la espina en el momento indicado.

La llave desde los 12 pasos ante Cañadita Central de Seguí estaba igualada en cuatro goles al término de los primeros cinco disparos. A partir de ahí cada equipo gozaba de un remate hasta obtener la diferencia final. Lucas Gabrielli puso en ventaja al dueño de casa. Acebedo se adueñó de todos los flashes al desviar la ejecución de Milton Spinelli. “Un día tenía que atajar un penal y gracias a Dios fue el más importante”, resaltó la figura del bicampeón de Paraná Campaña, en su visita a la Redacción de UNO.

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Héctor Acebedo revivió el título de Arsenal de Viale en la redacción de UNO.

Héctor Acebedo revivió el título de Arsenal de Viale en la redacción de UNO.

“Era un penal importante. Me la jugué, vi que venía un jugador que había ingresado desde el banco (por Milton Spinelli), intuí que iba a abrir el pie para asegurar por el miedo al resbalón. Por suerte fue a donde elegí y fue todo redondo”, revivió.

La acción tuvo cierto grado de suspenso. Acebedo bloqueó el remate. El balón transitó unos centímetros por encima de la figura del arquero de Arsenal. Rápido de reflejos Héctor retuvo el esférico para provocar la fiesta. “Por suerte la pelota quedó arriba mío y no salió hacia otro palo ni con efecto más traicionero. Cuando la pelota cayó en las manos no di más de la felicidad, el desahogo que sentí en ese momento. Y ver a la gente cómo festejó fue lo más lindo. La pasión con la que vivieron fue lo más lindo”, destacó.

El campeonato finalizó con el balón en sus manos. Eso abrió una postal de diferentes imágenes. Al recordarla, a Acebedo se le erizó la piel, y con lágrimas recordó las fotografías que visualizó en el momento de mayor éxtasis. “Me acordé de mi familia que estuvo siempre brindando el respaldo. Uno muchas veces hubiese tirado la toalla, pero la familia es la que empuja. A veces no están muy de acuerdo porque es un sacrificio muy grande, es una pasión que te hace perder muchas cosas. Me tocó jugar Regional y Paraná Campaña y el fin de semana no lo tenía con la familia porque jugábamos sábado y domingo y la familia estuvo ahí. Ganar, terminar con la pelota en la mano y ver la alegría de la gente y mis compañeros sin dudas fue un momento muy emotivo”, describió.

Tito no solamente fue clave en los penales. En los últimos pasajes del complementario evitó el triunfo de Cañadita con dos soberbias respuestas. Pero el encuentro no comenzó favorable para Arsenal y para el custodio de la valla del Verde. A los 6 minutos Lautaro Osuna abrió el marcador para poner en ventaja al Tricolor. “Estuve fastidioso porque en el primer tiro al arco fue gol”, confesó. “Si bien no fue responsabilidad mía, uno se queda con la espina porque al arquero no le gusta que le hagan goles, y menos en el primer remate al arco. Después en el suplementario donde las piernas pesaban ellos de contra podían lastimar. Gracias a Dios me encontró bien parado en algunas jugadas que pude resolver”, añadió.

Sobre el final tuvo revancha y le ganó el segundo duelo que protagonizó ante el goleador de Cañadita, al despejar al tiro de esquina un remate con destino de gol (y campeonato). “Me sorprendió por lo bien que remató con su pierna inhábil y sin recorrido. Enganchó, en una baldosa abrió el pie y me sorprendió la rapidez con la que ejecutó. Pude reaccionar a tiempo porque le dio más dirección que violencia. Llegué a tocar con la uña, pero alcanzó. Fue la más difícil”, catalogó.

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Héctor Acebedo, en acción en la final de la Liga de Paraná Campaña

Héctor Acebedo, en acción en la final de la Liga de Paraná Campaña

Esa acción alimentó el ego de Acebedo. “Ayudó porque la adrenalina se subió al cuerpo. Generó confianza. Ahí estaba con el pecho inflado. Después enseguida hubo una jugada que le sacó a Mascota Schvaigert que pude resolver. Fueron dos jugadas seguidas que me subió mucho la autoestima y la confianza para llegar a los penales”, relató.

A los 31 años Tito sumó un nuevo título en su carrera. Anteriormente celebró dos ascensos con Atlético Paraná, se consagró bicampeón en Independiente de Chivilcoy y un título en Social Bañado de Ovanta, en Catamarca. Jugar en el amateurismo demanda un enorme esfuerzo, pero la pasión es muy fuerte. “Le decía a mi novia que me retiraba campeón, pero no sé. En medio de los festejos y la adrenalina del momento pedían el tricampeonato. No sé qué pasará. Hoy no pienso. Es algo que hago desde los 6 años y no sé si lo dejaré de hacer. En un club o en una liga amateur lo seguiré haciendo. Pero las cosas que se sienten dentro de la cancha y en una final no las vivís todos los días”, cerró.

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