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Gustavo Aguiar hace docencia en Panamá

Viajó en 2014 para proyectar su carrera como arquero. Una lesión frenó su sueño, pero le abrió otra puerta laboral. Coordina un equipo femenino y entrena a los porteros de un elenco masculino.

Jueves 10 de Octubre de 2019

Gustavo Aguiar aspiró de pequeño ser un futbolista profesional. En plena adolescencia dejó su Paraná natal para comenzar a darle vida a su meta. Realizó categorías formativas en San Lorenzo, Quilmes y Colón de Santa Fe. Luego probó suerte en distintos equipos del interior del país. En 2014 se le presentó la oportunidad de emigrar a Centroamérica. Se trasladó a Panamá para sumarse al plantel de Plaza Amador, equipo que compite en la Primera División de ese país.

Defendió la valla de esa institución durante dos temporadas, pero una lesión en el tendón inguinal comenzó a ponerle fin a su carrera como futbolista. Esta molestia no postergó su ilusión de continuar en el ámbito. Sin proyectarlo, continúa ligado a la industria de la redonda. Lo hace ejerciendo otra función. Pupi, como lo llaman, dejó los guantes para transformarse en un docente del fútbol.

“Cuando había abandonado la práctica y tenía decidido regresar a la Argentina surgió la posibilidad de trabajar en un colegio que se llama International School of Panamá. Fui a una entrevista, tuve una charla con el jefe británico que estaba en ese entonces, para hacerme cargo de las categorías Sub 15 y Sub 18 femenina del colegio. El mismo día de la entrevista me pidió que entrenara para hacer una prueba. Después de las dos horas de entrenamiento me consultó si me había gustado. Obviamente le dije que sí. Al otro día volví y comencé a trabajar”, recordó Gustavo, en comunicación desde Panamá con Ovación.

“No tenía papeles ni permiso de trabajo, pero me dijeron que me querían contratar. Si me hacía el permiso de trabajo y sacaba mi residencia me contrataban. Fue un cambio rotundo en muy pocos días y decidí aceptar la propuesta. Comencé a gestionar los trámites de migración para obtener mi residencia y mi permiso de trabajo”, añadió.

Rápidamente se le abrió una nueva oportunidad laboral a través de Diego Maier, un santafesino con el que construyó una relación de amistad. “A través de él comencé a trabajar en una liga privada denominada Liga 10 en el cual participaban colegios con distintas categorías formativas. Con el tiempo comencé a tener contacto con el dueño de la Liga, que tiene un equipo que se llama Panamá City FC, que es una especie de selección de esa liga y es adonde estoy trabajando ahora como entrenador de arqueros”, subrayó.

Gustavo no tuvo tiempo para atravesar un período de adaptación en sus nuevas funciones. De un momento a otro dejó de ser futbolista para transformarse en un formador. “Al principio me costó porque pasar de jugar a entrenador en tan poco tiempo fue un cambio muy rápido. Me costaba más manejar las emociones. Como portero siempre tuve un carácter muy fuerte y al principio cuando dirigía el partido o en los entrenamientos de las niñas mis límites se pasaban. No de mala manera, pero sí en las formas de explicarlo, en la voz alta, que es lo que tiene un portero para dar orden al equipo. Pero con el tiempo lo fui perfeccionando y comencé a darme cuenta dónde estaba parado y dónde estaba trabajando. Ya llevo cuatro años en el colegio trabajando y ha sido un cambio muy bueno”, indicó.

Su capacitación fue de inmediato gracias al aporte brindado por el colegio. “No estudié un profesorado, pero siempre realicé cursos en línea, observé videos. He viajado a Buenos Aires para hacer un curso de fuerza y potencia. El próximo mes me voy a Colombia a una capacitación. Tuve capacitación de arqueros con el exentrenador de Costa Rica. Tener esas herramientas me ayuda a perfeccionarme. No nacemos sabiendo, sino que tenemos que aplicarnos al cambio y al material nuevo para poder aplicarlo en la cancha. Siempre busco cómo ir mejorando. Observar a otros entrenadores, charlar. Tengo la licencia de entrenador. Son muchos pasos que hay que dar para seguir creciendo y la escuela me da la posibilidad de seguir capacitando, seguir creciendo, creer en uno mismo para poder ser el mejor”, describió.

Su residencia en Panamá modificó su acento. Gustavo se tuvo que adaptar a determinados léxicos para ejercer su nuevo rol. “Llevo cinco años en el país y cuatro trabajando en el colegio. y al principio (risas) muchos jugadores no me entendían el concepto y me tuve que adaptar a un dialecto neutro. Utilizar palabras más específicas. Por ejemplo se me borró el “vení para acá” y comencé a decir “ven aquí” o el vos para utilizar el tú. Pero cuando me junto con argentinos en Panamá se me olvida totalmente. El fin de semana pasado estuvo el profe Gustavo Caponetto, que es un gran amigo de Buenos Aires. Cuando hablamos se reía porque por momentos me salía todo en argentino y por momentos términos de Panamá”.

Pupi encontró en Centroamérica su lugar en el mundo. Aunque no descarta realizar esta misma tarea en Argentina. “Comencé a desarrollar esta función en la escuela a los 23 años recién cumplidos. Uno no sabe las vueltas que da la vida, pero tengo mi residencia acá, soy ciudadano panameño extranjero. Quiero quedarme acá porque me siento muy cómodo. Me gusta mucho el país y también hay muchas cosas por desarrollar ligadas al fútbol y tengo la oportunidad de hacerlo. Sí pienso quedarme, seguir haciendo mi vida acá, pero uno no sabe las vueltas de la vida. Hoy por hoy digo que sí, que pienso quedarme por muchos años más”.

Aguiar indicó que disfruta su profesión, pero aclaró que todavía se siente un arquero. “Desde chico soñé con ser futbolista profesional. Tuve la oportunidad de serlo en Panamá, pero la verdad que no me arrepiento porque disfruto mucho ser entrenador. La satisfacción que te da ver los resultados, torneos ganados, ver reconocimiento de los padres con el desarrollo de sus hijos, la oportunidad de conocer países que no imaginé nunca. Viajé tres años seguidos a Estados Unidos, este año me tocó la oportunidad de ir a Portugal. Disfruto mucho día a día ver el progreso. Pero lo de ser arquero lo llevo dentro de mí. Lo sigo siendo en el nivel amateur y siempre estará dentro de mí”, concluyó.

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