El atleta especial de Concordia, Guillermo Carmarán, completó la tradicional Maratón Internacional de la Bandera 2026. Un ejemplo de superación.
19:24 hs - Martes 14 de Julio de 2026
El Maratón Internacional de la Bandera 2026 de Rosario, una de las competencias más emblemáticas del calendario atlético argentino, dejó una experiencia inolvidable para el concordiense Guillermo Carmarán, quien logró completar por primera vez los 42 kilómetros y convertirse oficialmente en maratonista. El representante de la Capital Nacional del Citrus cruzó la meta luego de 4 horas, 48 minutos y 59 segundos, ubicándose sexto en su categoría, en una prueba que reunió a miles de corredores de distintos puntos del país y del exterior.
Más allá del resultado deportivo, la carrera significó el cumplimiento de un objetivo que venía persiguiendo desde hacía varios años. La preparación demandó meses de entrenamiento, sacrificio y planificación para afrontar una de las distancias más exigentes del atletismo.
La palabra de Guillermo Carmarán
En diálogo con Diario Río Uruguay, Carmarán contó que comenzó a organizar su preparación a mediados de marzo, con un plan específico orientado exclusivamente a llegar de la mejor manera a su debut en la distancia reina del atletismo.
“La empecé a planificar desde mediados de marzo. Haber corrido mi primera maratón sin dudas fue un sueño cumplido. Siempre tuve el anhelo de correr esta distancia. Hoy en día pasar a ser maratonista es un orgullo”, expresó.
El atleta reconoció que durante el recorrido atravesó momentos de gran exigencia física y mental, una situación habitual entre quienes afrontan por primera vez los 42 kilómetros.“En un momento del trayecto me preguntaba qué estaba haciendo acá. Mi cabeza me trabajaba constantemente. Un atleta especial de mi calibre es muy difícil que se anime a correr 42 kilómetros”, confesó, reflejando el enorme esfuerzo que implica completar una competencia de estas características.
El Maratón Internacional de la Bandera representa uno de los eventos más prestigiosos del atletismo nacional y cada edición convoca a miles de participantes que llegan con diferentes objetivos: algunos buscan mejorar marcas, otros clasificarse para competencias internacionales y muchos, como Carmarán, cumplir el sueño de finalizar su primera maratón.
Para el corredor entrerriano, el simple hecho de cruzar la línea de llegada tuvo un significado especial. Después de meses de preparación, largas jornadas de entrenamiento y una disciplina constante, el objetivo quedó cumplido.
“Todavía no caigo de haber debutado en una maratón”, afirmó, todavía emocionado por la experiencia vivida en Rosario .Entre las imágenes que guardará para siempre aparece el reencuentro con su madre en la llegada, uno de los momentos más emotivos de la jornada.
“Haber tenido a mi madre en la llegada también fue una alegría enorme y una satisfacción”, manifestó. El acompañamiento familiar fue uno de los pilares fundamentales durante toda la preparación. Cada entrenamiento, cada fondo largo y cada etapa del proceso estuvieron respaldados por el apoyo incondicional de sus seres queridos.
Lejos de conformarse con este logro, Carmarán ya fijó un nuevo objetivo en su calendario deportivo. El atleta comenzará a preparar el Maratón de Buenos Aires, prevista en septiembre.