Secciones
Ovacion

Gallay: la medalla, la crisis y Tokio 2020

"Estamos más que satisfechas", dijo la entrerriana tras ser plata en los Panamericanos. Habló de su nueva pareja y de las dificultades por el ajuste. Ahora va por su tercer Juego Olímpico.

Lunes 05 de Agosto de 2019

La jugadora de beach volley, Ana Gallay, descansa en Nogoyá luego de haber ganado de la Medalla de Plata en los Juegos Panamericanos de Lima y ayer visitó la ciudad de Paraná, donde recibió un reconocimiento.

La deportista de 33 años, campeona panamericana en Toronto 2015, no pierde vigencia y reconoció que fue un “desafío” volver a los primeros planos tras el retiro de su compañera Georgina Klug.

Confesó que estuvo a punto de retirarse, hasta que llegó Fernanda Pereyra, su compañera de dupla. Además señaló que se sintió el recorte para los deportistas del gobierno nacional y dijo que de no ser por los espónsores y los gobiernos provinciales no hubiese podido jugar el circuito europeo. Al mismo tiempo indicó que va por su tercer juego olímpico luego de haber participado en Londres 2012 y Río de Janeiro 2016.

“La realidad es que arrancamos con Fernanda hace un año y medio y ella no venía del beach y el trabajo que hicimos en ese tiempo, sin saber si íbamos a llegar bien, fue muy bueno; lo logramos y estamos más que satisfechas, más allá de que en un momento pensábamos que podíamos ganar el oro. Te queda esa espinita, pero feliz”, dijo Gallay sobre la presea de plata obtenida la semana pasada.

La dupla Gallay-Pereyra perdió la final ante las estadounidenses Karissa Cook y Jace Pardon por 14-21, 22-20 y 15-10 y según Ana el que se lleva la de plata muchas veces el que “menos contento se va”, y lo explicó. “El de Bronce ganó la de Bronce y no quedó cuarto y el de oro es campeón, pero si hace cuatro meses me dabas esta medalla, la agarraba. Porque no sabíamos cómo nos iba a ir porque tuvimos poco tiempo para formar un equipo nuevo”, analizó la nogoyaense.

Cada paso que da el equipo debe ser estudiado por distintas razones. La exigencia de los torneos y el presupuesto, por eso aún no tienen definido el itinerario inmediato. De todos modos aclaró que el objetivo desde el primer día es Tokio 2020. “Los Juegos lo pensamos desde que terminamos de jugar los Panamericanos y la realidad que estamos viendo si entramos a una etapa en Roma en un mes y si es así la semana que viene arrancamos a entrenar y de lo contrario nos tomamos una semana más. Vamos a ir a jugar a México en noviembre y vamos a ver si podemos conseguir una etapa del circuito brasileño para preparar 2020, que es la clasificación olímpica y para eso tenemos que hacer varias fechas del circuito mundial porque eso te hace elevar rápido el nivel, que es fundamental”, expresó Gallay, que va por todo un récord en caso de acceder a su tercer olímpico.

En tal sentido dijo que como equipo ir a Japón sería “un logro” y adelantó que tienen “muchas chances”. “Vamos a tener la chance por Sudamérica y por circuito mundial que es más difícil. Venimos trabajando y este año no hemos perdido con ningún equipo de Sudamérica”, declaró.

DESPUÉS DE GEO. La despedida de Georgina Klug hizo dudar la continuidad de Ana en el profesionalismo luego de buscar una compañera hasta que llegó Fernanda.

“Se me cruzó dejar de jugar porque la verdad es que el beach volley no está muy desarrollado en el país y había que salir a buscar una jugadora y más alta de acuerdo a lo que habíamos hablado con el entrenador porque cada vez son más altas y necesitamos más altura en la red. Y cuando lo planteamos con Pablo estuvimos más de ocho meses hasta que la encontramos a Fer en un argentino de playa. Así que la propusimos, la probamos y fuimos para adelante. Pero en ese momento fue más un desafío de hacer algo nuevo y la verdad que Fer se adaptó muy rápido porque tiene muchas condiciones”, dijo.

Hasta encontrar a Fernanda hubo un largo y desgastante camino que puso en evidencia la falta de apoyo y el esfuerzo que necesita un deportista amateur.

“Llamé a muchas jugadoras de piso y es difícil porque te tenés que ir a vivir a Mar del Plata donde está el equipo. Y tenés que alquilar, vivir y con la plata de la beca no alcanza. Incluso Fer estuvo viviendo un tiempo en mi casa y después Geo le prestó el departamento. Entre todos pusimos para que ella estuviera ahí. Y se fue con el novio y cuando consiguió trabajo se pusieron un poco más estables. Fue todo a pulmón, así que ahora va a cambiar un poco la situación de Fer”.

EL RECORTE. “Se sintió muchísimo el recorte porque nosotros somos las dos y una persona en proyección, entonces si una de las dos deja de jugar en algún momento no tenemos mucho atrás. Pero sí se ha sentido, pero es una situación que se siente en el deporte y en el país”, explicó ante la consulta sobre el impacto de la crisis económica en los deportistas. Al mismo tiempo contó una de las experiencias que vivieron en el año.

“Fuimos a jugar dos meses la gira europea y el Enard nos pagó los pasajes nomás, pero los gastos que tuvimos allá fueron de las empresas privadas y de los gobiernos de Entre Ríos y San Juan. Si no, hubiese sido imposible con el euro a 50 pesos”, confió.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario