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Gabriel Patat disfruta de la familia y analiza su futuro

Gabriel Patat ingresó en la industria del fútbol internacional en 2019. Trabajó en Estados Unidos y en Costa Rica.

Domingo 24 de Enero de 2021

A inicios de 2019 Gabriel Patat inició su camino en el fútbol del exterior. El preparador físico nacido en La Paz armó sus valijas y emigró a Estados Unidos. En Norteamérica se integró a la estructura de Naples United FC, un proyecto que contó con la participación de 13 argentinos y con el que compitió en National Premier Soccer League (NPSL), tercera categoría del balompié de esa país. A los pocos meses se trasladó a Costa Rica, donde inició su recorrido en Municipal Liberia en la Segunda División. En 2020 dio otro salto en su carrera al sumarse a la Asociación Deportiva y Recreativa Jicaral, equipo que compite en la máxima categoría del fútbol Tico

En Centroamérica el entrerriano encontró el espacio para desarrollar su trabajo en el ámbito que lo apasiona. Estabilizado en Costa Rica planificó trasladar su familia para radicarse en ese país. Sin embargo, el escenario de pandemia de Covid-19 modificó los planes. Por eso decidió renunciar al cargo en el Huracán de la Península.

“De los últimos 24 meses estuve 22 afuera de mi casa, lejos de mi familia. Me fui buscando mi lugar en el deporte y el balance es muy positivo porque arranqué en una Tercera División en Estados Unidos y terminé en una Primera División en Costa Rica. Tuve que priorizar y ubicar en la balanza lo deportivo y lo familiar porque tengo dos hijos muy pequeños. Prioricé lo familiar porque es una parte fundamental en mi vida. No todo siempre es lo laboral”, explicó Patat, en diálogo con Ovación.

El 15 de diciembre, y después de 11 meses de soledad, Gabriel se reencontró con sus afectos. En casa lo recibieron Juani y Julia, sus hijos, y Priscila, su compañera de vida. En La Paz recupera tiempo con la familia. A su vez analiza las propuestas laborales que se presentan en el camino en el contexto sanitario que modificó los hábitos de la sociedad mundial.

“Cuando viajé el 14 de enero de 2020 teníamos las expectativas de establecernos en Costa Rica en abril, mayor, pero nos agarró la pandemia que fue toda una incertidumbre. Los vuelos se abrieron recién en noviembre, pero con un montón de restricciones. Las habilitaciones de migraciones están compleja en Costa Rica y se hizo muy difícil. Fue una de las cosas que puse en la balanza para continuar o no en Costa Rica. Además, el entrenador que estaba con nosotros, Erik Rodríguez, decidió dejar de trabajar como entrenador para sumarse al cuerpo técnico de Jeaustin Campos en San Carlos, con una proyección a dirigir la selección de Costa Rica en muy poco tiempo. Por todo esto decidí volver al país para tomarme un tiempo y ver que sucedía”, relató.

La posibilidad de regresar al Centroamérica está latente. “Tengo dos ofertas para volver. Una es de Jicaral, el mismo club donde me fui como coordinador de ligas menores. El presidente me dio un plazo para responderle. Y otra de Pérez Zeledón, para trabajar como preparador físico. También recibí un llamado de un entrenador argentino, Diego Cerutti, quien me contactó por y me ofrecieron sumarme a su cuerpo técnico. Ellos están a la espera para asumir en un equipo en Liga Nacional”, citó.

Gaby aclaró que, antes de tomar una decisión, evaluará varios ítems. “Estoy analizando las ofertas y viendo que decisión adopto porque la situación sanitaria se está poniendo más compleja e ir al exterior se hace difícil porque cierran los aeropuertos y no se si podría trasladar a la familia. Además, las ofertas económicas, a raíz de la pandemia, son mucho más baja de lo normal. Es difícil decir “me voy” porque se cierra todo y la diferencia que uno puede hacer estando afuera no puede ser muy grande”, explicó.

Esta realidad llevó al entrerriano a buscar ingresar en el mercado nacional. “Estoy tratando de insertarme en el fútbol argentino, ya sea un Federal A, B Metropolitana o B Nacional, tratando de empezar a contactarme con entrenadores o agentes”, señaló. “El fútbol argentino también está como en una meseta ya que, al no haber descenso, los equipos están respetando más los procesos, no hay demasiados cambios y no se generan vacantes. La idea es ir de a poco”, agregó.

El respaldo de su familia fue un factor clave para que Patat le de vida al sueño de ingresar en la industria del fútbol. El apoyo sigue presente. “Priscila, mi señora, es una gran compañera. Ella hizo de mamá y de papá durante todo este tiempo y sin ninguna queja. Estuvo siempre alentándome y acompañándome. Siempre me dice que, si la decisión es volver, me acompaña. Que todo este proceso que hemos transcurrido sirva para seguir creciendo”, resaltó.

“Estamos los dos observando como seguir, pero no tanto por nosotros porque el acompañamiento sigue siendo fuerte y es lo que más me impulsa a seguir, sino por el tema del covid y las versiones sobre una cuarentena estricta en varios países después de febrero. México está colapsado y ahí viene después todo lo que es Centroamérica. Eso es lo que me tira a esperar un tiempo. Las oportunidades están. He dejado buenas impresiones y puertas abiertas para regresar. Pero también a todo argentino nos tira poder desempeñar y desarrollarnos en nuestro fútbol también”, aclaró.

El Profe mencionó que no se planteó una fecha específica para tomar una decisión sobre su futuro. “Estoy esperando que el destino me diga que vale la pena correr el riesgo de irme y alejarme un tiempo de mi familia. Posibilidades, tengo. Este tiempo me sirvió para disfrutar de la familia y el día a día con los chicos. Antes de irme la relación con mis hijos, y más con Juani, era de todo el día. Lo llevaba para todos lados. Me gusta interactuar con ellos, jugar, dedicarle tiempo, enseñarle cosas. Lo mismo la relación con mi señora. Somos muy compañeros. A ella le gusta el fútbol también y se nos hace más llevadero disfrutar esto y compartir con ella lo que me gusta a mi también”, concluyó.

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