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Futsal: Laura Ortiz asume un desafío ambicioso

Regresa a escena después de un año y medio alejada del futsal. A inicios de 2020 se integró al plantel de La Salle.

Miércoles 17 de Junio de 2020

La temporada 2020 de la Asociación Paranaense de Futsal (APFS) contará con el retorno de una de las grandes exponentes de la disciplina: Laura Ortiz. La crack regresará a escena después de un año y medio de ausencia en la modalidad. En esta ocasión, y cuando el escenario sanitario lo permita, vestirá la casaca del múltiple campeón La Salle. Como la mayoría de las chicas Laura inició su camino en el balompié a través del fútbol tradicional. Formó parte de Las Fantasmas, equipo con el que compitió en la Liga de Veteranos. Sus cualidades técnicas le permitieron arribar a Buenos Aires en 2011. Se trasladó a la Gran Ciudad para sumarse a San Lorenzo. A través del Ciclón saltó al salón para jugar el torneo femenino de Futsal que organiza la Asociación de Fútbol Argentino (AFA).

“La organización es impecable. Solo nos dedicábamos a entrenar todos los días y jugar el fin de semana. Desde utilero hasta masajista. Es todo muy profesional, menos la paga. Jugábamos en las canchas auxiliares de todos los clubes y en los estadios de fútbol de salón. Fue una experiencia inolvidable. La competición es un poco mayor a la que desarrollamos en Paraná. Hay barras y muchos hinchas que están y acompañaban cada encuentro”, graficó, en diálogo con Ovación.

Cuestiones familiares motivaron el final de su estadía en el Azulgrana. Laura armó sus bolsos y emprendió el viaje de retorno. Continuó en el futsal. Se integró al Torneo de la APFS al sumarse al plantel de Don Bosco, equipo que estaba conformado por la mayoría de sus excompañeras de Las Fantasmas. En el Salesiano conquistó los tres torneos que se disputaron en 2016: Apertura, Clausura y Anual. También vistió la camiseta del seleccionado paranaense que en 2017 ingresó por primera vez a cuartos de final de un Argentino de Selecciones. En ese proceso fue dirigida por Adrián Chiavaro, a quien considera como su gran maestro. “Me enseñó todo”, resaltó. En 2018 Ortiz se calzó la casaca de River Paraná, pero el fuego sagrado poco a poco se fue apagando. Se alejó de la actividad, pero no de la redonda. “Me dediqué a jugar torneos libres de fútbol 5”, rememoró.

A inicios de 2020 Laura recibió la invitación de parte de Jonás Jaime, entrenador de La Salle, para sumarse al plantel del último campeón anual. Participó del Torneo Oficial Nocturno que organizó Atlético Neuquén Club en marzo. Y en su primer compromiso con su nuevo equipo levantó el trofeo.

Ortiz
Regresó al futsal con el equipo La Salle

Regresó al futsal con el equipo La Salle

Laura ahora aguarda ansiosa el inicio de la temporada 2020 de la APFS para continuar defendiendo el escudo lasallano. “Estoy con muchas ganas de salir a dar lo mejor. Me gusta plantearme desafíos importantes y trabajar para lograrlos”, añadió. Jonás Jaime, entrenador lasallano, le emitió la invitación a Laura. “Me preguntó si quería probar en el equipo y ver si me gustaba el grupo. Me gusta mucho entrenar y la responsabilidad. Cuando hago algo, lo hago con todo el esmero. Me esfuerzo día a día para ser mejor”, se describió.

En su nuevo equipo se reencontró con jugadoras con las que compartió plantel en el seleccionado paranaense. “Pegué onda enseguida con las chicas. Aparte tengo buenas amigas en el equipo, como Giuliana (Waigandt) y Flor (Arce), las eternas de La Salle. Antes eran rivales, ahora somos compañeras”, señaló. La convocatoria a este desafío sorprendió “gratamente” a Laura. “Giuli (Waidandt) me venía insistiendo, pero no era nada formal. Ahora acá estoy, en La Salle, esperando la hora de poder disfrutar cada encuentro con mis compañeras, que son todas unas genias... pero sobre todo buenas personas”, definió. Laura es consciente de que se incorporó a un equipo que, por historia, lleva el cartel de candidata al título. “La Salle es un equipo consolidado y ambicioso. Tengo 31 años y a esta altura solo quiero disfrutar de lo que tanto amo que es jugar al fútbol y al futsal”, resaltó.

La pandemia postergó el inicio de la competencia. Ortiz no pierde el entusiasmo. “Sigo poniéndome a punto, sigo entrenando cada día en mi casa”, aseveró. “Bajé varios kilos para poder estar a la altura de las circunstancias y entregar al equipo todo lo que sé y obviamente seguir aprendiendo. El entrenador es un tipo con carácter que nunca improvisa nada. Sabe lo que quiere y voy a dejar el alma por esos colores”, aseguró.

En el nocturno de Neuquén disputó sus primeros juegos con sus flamantes compañeras de equipo. Ahí Laura se integró a una estructura sólida. A un equipo que tiene movimientos aceitados. “Me costó un montón”, se sinceró. “No quería hacer nada mal y solo me movía con las órdenes del entrenador. No es mi estilo, pero solo me dedique a dar pases y tomar el tiempo de mis compañeras, saber cuál es su velocidad etc. Juego mucho con la cabeza y creo que fui de menor a mayor. Todavía me falta mucho por aprender de su juego, pero vamos por buen camino”, se entusiasmó. En el final de su testimonio catalogó la importancia de la disciplina en su vida. “Disfruto mucho cada entrenamiento y cada encuentro. El fútbol, ya sea fútbol tradicional o futsal, me dio las mejores amigas. Por eso es motivador que siempre te tengan en cuenta".

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