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Florencia Arce

Futsal: el fuego se enciende una vez más para Flor

En cuarentena Florencia Arce fue perdiendo el entusiasmo ante la falta de un entrenamiento adecuado.

Miércoles 05 de Agosto de 2020

La falta de competencia y la imposibilidad de realizar un entrenamiento adecuado llevó a algunos deportivas a ir perdiendo el interés por el deporte durante las distintas restricciones que rigieron en las diferentes etapas del aislamiento y el distanciamiento social preventivo y obligatorio. Asimismo el amor por el juego siempre estuvo presente y la luz se encendía por momentos, aunque iluminó en forma intermitente. La reapertura de los gimnasios y de los centros de entrenamientos renovó el entusiasmo de aquellos atletas que debieron modificar el estilo de vida a raíz de la cuarentena decretada por el Poder Ejecutivo Nacional para evitar que colapse el sistema de salud. Una de ellas es Florencia Arce del mundo del futsal.

Antes de la pandemia de Covid-19 la figura de La Salle organizaba su vida en base a su entrenamiento. Su energía estaba orientada a la preparación física y técnica. La autoexigencia y las ganas de superarse constantemente le permitieron celebrar una docena de títulos con el conjunto lasallano. También dejó su marca con el seleccionado paranaense en los torneos argentinos. Tuvo su premio mayor al defender la camiseta del seleccionado nacional en el Mundial de Cataluña en 2017.

Flor comenzó el año obteniendo una nueva conquista con las lasallanas al obtener la Copa de Oro en el Torneo de Verano que organizó el Club Neuquén. Pero cuando palpitaba el inicio del Torneo Apertura de la Asociación Paranaense de Futsal (APFS) el Estado nacional estableció el inicio de la cuarentena. Arce inició esta etapa con la esperanza de volver con celeridad a trabajar a la par de sus compañeras de La Salle, pero no logró sostener el incentivo. “Comencé las primeras semanas súper motivada. Dije “voy a entrenar”, pero ese entusiasmó duró dos semanas. Después perdí la motivación. Terminé hecho una babosa”, confesó Flor, en diálogo con Ovación.

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Florencia Arce volvió a prender la llama del futsal

Florencia Arce volvió a prender la llama del futsal

Arce realizó otras actividades para mantenerse en movimiento. Dedicó gran parte de su tiempo a la organización de su hogar. Como sucede en el escenario de juego se dedicó a la construcción. Esta vez no elaboró jugadas que generaran victorias de La Salle, sino que creó cimientos en su propia vivienda. Finalizó los trabajos que debía completar en uno de los ambientes de su casa. Una vez habilitados los centros de entrenamiento en Paraná Flor trasladó la mirada a su vida deportiva. De esa manera se enfocó nuevamente en su carrera deportiva. “Ahora que volvieron los gimnasios estoy súper motivada. Lo ideal sería ponerme a punto porque la verdad que estoy muy mal físicamente. Arranqué el lunes a entrenar y hoy (por ayer) cuando me levanté no podía caminar (risas). Pero estoy muy feliz de volver a entrenar. Ojalá que volvamos pronto a la cancha”, se entusiasmó la portadora de la camiseta número 10 lasallana.

Flor contó que la cuarentena fue un momento positivo en su vida. Fue un pasaje que la llevó a disfrutar de pequeñas cosas y a darle valor a los momentos que, muchas veces, quedan a un segundo orden por la vorágine de la vida. “Antes me dedicaba siempre de lleno al deporte y nada más. Mi vida era estar bien entrenada. Entrenar con La Salle, con la Selección y en forma particular en el gimnasio. Eso no me daba lugar en mi familia y de otras cosas. Y esta cuarentena me sirvió de muchísimo”, resaltó. Continuando con el concepto, profundizó. “Siempre fue tan exigente que me olvidaba de disfrutar. Si bien disfruto mucho entrar a una cancha y ponerme a hacer jugaditas con la pelota el hecho de ser tan exigente me llevó a la obsesión de querer hacer todas las cosas de la mejor manera, ya sea en La Salle o adonde jugara. Y eso me llevaba a olvidarme de disfrutar del futsal”.

En los últimos meses también vivió momentos de angustia provocados por la modificación de los hábitos. “Se extraña muchísimo jugar, es como que falta algo. Por dentro estuvimos un poco vacía. Eso me generó malhumor. Le decía a mi hermana que estaba triste, que necesitaba ir a la cancha, fue difícil al principio. Después me acostumbré al cambio de vida”, relató. Su temperamento le permitió superar ese vacío. Flor sacó lo mejor de su repertorio deportivo, la edificación de jugadas, para trasladarlo a propia vivienda. “Me encanta realizar distintas tareas en casa. Mi casa y la de mi hermana, que vive al lado, la modifiqué por completo. Hasta finalicé los trabajos en el baño de mi casa. Pude realizarlo gracias a los consejos de mi vecino y de mi amigo Daniel, pero todo el trabajo lo realicé yo, desde revocar las paredes, instalar la bacha y el inodoro y colocar los mosaicos en el piso. Todo esto me ayudó a mantenerme ocupada”, señaló Flor.

En todos esos momentos Arce se acercaba a la pelota para realizar unas piruetas. Ahora proyecta su reencuentra con la golty en un escenario de juego para disputar un encuentro oficial, pero no quiere quemar etapas. “Deseo volver a jugar con todo el corazón, pero perdí un poco la esperanza de jugar este año porque lo veo difícil y porque primero está la salud”, resaltó. “Ahora podemos entrenar y es muy bueno para ponernos físicamente de la mejor manera. Después nos faltará roce de juego y el timing con la pelota. Pero eso lo iremos adquiriendo a medida que vayamos jugando y sumando partidos”, finalizó.

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