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Fútbol: El clásico provincial que miró todo el país

El 28 de junio de 2015 Atlético Paraná y Patronato se enfrentaron en el marco de la Primera B Nacional. Fue el primer derby que se jugó en el fútbol profesional

Domingo 28 de Junio de 2020

El 28 de junio de 2015 quedó marcado en la historia del fútbol paranaense. Ese día Atlético Paraná y Patronato volvieron a protagonizar el clásico de la ciudad después de nueve largos años. Pero si bien se vivió con la misma pasión y la misma intensidad, ese juego fue diferente a todos los cruces anteriores. Fue el primer derby que el Decano y el Rojinegro disputaron en el marco del profesionalismo. Cinco años atrás el Rojiblanco y el elenco Santo pisaron el impecable verde césped del estadio Pedro Mutio para animar el juego más taquillero de la 21ª fecha, jornada que cerraba la primera rueda del certamen de la Primera B Nacional.

Las exigencias de ambos elencos eran diferentes en esa edición del campeonato de la Segunda División del fútbol argentino. La meta inicial del conjunto de barrio San Martín era la permanencia. Por su parte, Patrón tenía la presión de pelear por el ascenso, especialmente por la chance que desperdició de capitalizar uno de los 10 ascensos a la elite que la categoría ofreció en el segundo semestre de 2014. El pueblo futbolero palpitó la previa de ese juego.

Las exigencias de ambos elencos eran diferentes en esa edición del campeonato de la Segunda División del fútbol argentino. La meta inicial del conjunto de barrio San Martín era la permanencia. Por su parte, Patrón tenía la presión de pelear por el ascenso, especialmente por la chance que desperdició de capitalizar uno de los 10 ascensos a la elite que la categoría ofreció en el segundo semestre de 2014. El pueblo futbolero palpitó la previa de ese juego.

Clásico
El juego fue para Patronato en el Mutio

El juego fue para Patronato en el Mutio

Y fue el Santo el que festejó. Con goles de Marcos Quiroga y Diego Martínez el elenco de barrio Villa Sarmiento celebró en territorio ajeno en un partido donde el estadio Pedro Mutio explotó de emoción, que disfrutó todo el pueblo futbolero, y que celebró el Pueblo Rojinegro. Cinco años después del primer clásico paranaense profesional los protagonistas de esa historia compartieron sus recuerdos con Ovación.

PRIMERA VEZ. El partido de Walter Andrade finalizó instantes antes que Saúl Laverni decrete la victoria de Patronato. El colegiado le mostró al marcador central la tarjeta roja cuando el reloj marcaba 89 minutos. Esa acción no empañó un resultado que esperó durante varios años el histórico defensor.

“Era la primera vez que ganaba en esa cancha”, destacó Andrade.

Para mí tenía un condimento especial porque las veces que había jugado en esa cancha había sido con Sportivo Urquiza por la Liga Paranaense. Nunca había ganado. O perdíamos o nos empataban sobre la hora. Jugar y ganar este clásico en el profesionalismo fue muy especial. Fue una revancha”, describió el defensor que actualmente forma parte del plantel de Patronatro.

Andrade indicó cómo se vivió la previa de ese juego. “En la semana se percibía que era un partido importante para el hincha de Patronato de sangre. Era un clásico en el profesionalismo y el hincha lo quería ganar”, resaltó.

“La cancha estaba llena, había un clima hermoso. Nos hicieron sentir que eran locales. futbolísticamente los primeros minutos de Paraná fueron buenos, de hecho nos salvamos de que nos conviertan. Pero después nos acomidamos y fuimos superiores. Fue un partido hermoso, bien jugado que el hincha de Patronato lo recordará por siempre”, añadió.

El clima. Lautaro Geminiani recordó el respaldo que le brindó el Pueblo Rojinegro en el clásico disputado en el estadio Pedro Mutio.

“En la semana se vivió mucho el folclore ayudado por la estadía de ellos en la B Nacional, pero el hincha de Patronato siempre estuvo cerca del plantel. Nos acompañó en caravana desde el hotel donde concentramos hasta un par de cuadras del estadio. Si bien no podían estar en la cancha porque éramos visitantes, nos demostraron que no íbamos a estar solos y nos dio un último empujón para ese partido”, relató.

Luego compartió fotografías que quedaron en la retina de aquel partido. “Hay imágenes que pasan los años y están presentes, como el festejo de todo el equipo en la mitad de cancha y observar al grupo de compañeros que pudo ingresar en el protocolo. También recuerdo el festejo en el vestuario con la foto pospartido. Fue una victoria importante desde lo anímico para el ascenso que logramos posteriormente”, valoró el defensor.

Artillero. Diego Martínez recibió la orden del entrenador Iván Delfino de adelantarse unos metros en el campo de juego. De esa manera abandonó la última línea para sumarse al sector de volantes. La apuesta del entrenador dio réditos. El ex-River selló la victoria al anotar el segundo y último tanto del clásico.

“Cuando vi que entraba la pelota no lo podía creer. En mi posición es difícil llegar mano a mano con el arquero. Fue un partido muy emocionante del cual me quedaron muy lindos recuerdos. Fue un partido que se vivió con mucha euforia en la ciudad”, subrayó.

Lo disfrutó. El desenlace no fue el que deseó Pablo Vercellino ni ninguno de sus compañeros de plantel. No obstante, el mediocampista del Decano guarda el mejor recuerdo de ese derby. “Más allá del resultado me quedó un hermoso recuerdo de haber disputado un clásico en el profesionalismo”, aseveró el volante. “Para los jugadores que estuvimos en los años anteriores en Atlético Paraná y somos de la provincia fue especial enfrentarlos porque observamos el crecimiento de Patronato. Además la ciudad nos hizo sentir que se trataba de un clásico. Hubo una previa muy linda, más allá de que los dos equipos competíamos por distintos objetivos”, amplió.

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