Jueves 14 de Septiembre de 2023
Los números le dan una pequeña luz de esperanza a Patronato. Cuando restan 15 unidades para el cierre de la fase regular el elenco de barrio Villa Sarmiento se distancia a siete puntos de la zona de clasificación al reducido que otorgará el segundo ascenso a la próxima temporada de la Liga Profesional de Fútbol. En el tramo final del campeonato el representante entrerriano deberá exhibir su mejor versión para sostener la ilusión de dar batalla hasta que las matemáticas conserven las posibilidades.
De esa manera no tiene alternativas. Está obligado a ganar en los cinco desafíos que afrontará en la Primera Nacional. De esa manera el juego del domingo ante San Martín de Tucumán es determinante. Es la última bala que el Rojinegro tiene en el cargador. Así lo describió Julio Salvá. “Un resultado que no sea ganar nos dejará matemáticamente afuera del reducido”, aseveró.
El arquero del Santo lamentó las dos unidades que el conjunto dirigido por Rodolfo de Paoli resignó el lunes en su visita a Nueva Chicago. En ese juego el combinado paranaense golpeó en el amanecer del pleito. No gozó de la capacidad para sostener la diferencia en el marcador. Le dio vida al Verdinegro, que en la segunda etapa alcanzó la paridad.
“Fue un partido duro, muy disputado. Arrancamos ganando muy temprano, jugamos el primer tiempo con viento a favor. Nos fuimos al descanso ganando 1 a 0, pero no tuvimos la mentalidad de haber liquidado el partido. Sabíamos que en el segundo tiempos ellos iban a venir a buscar el empate y más en su cancha porqué un resultado positivo lo metían en zona de clasificación. Se dio un empate que no era lo que queríamos. Necesitábamos cortar la racha de derrotas que teníamos de visitante, necesitamos ganar y no se nos dio. Nos retiramos con bronca, pero tenemos que dar vuelta la página y proyectar lo que se viene en positivo para tratar de derrotar a San Martín de Tucumán”, analizó Salvá, en diálogo con La Mañana de La Red.
La mala campaña de Patronato obedece al flaco porcentaje cosechado fuera del estadio Grella. “No le encuentro explicación”, se sinceró el arquero del Rojinegro. “Necesitábamos por todos los medios cortar con la mala racha. En partidos anteriores que terminamos perdiendo tendríamos que haber empatado para estar en otra situación. No hay una explicación, sino que debemos seguir trabajando. Nos quedan todavía dos partidos de visitante, contra Temperley y contra Almagro. Esperemos que para esa altura sigamos teniendo chances matemáticas de entrar al reducido. Para eso debemos seguir trabajando, estar en positivo y dar pelea hasta el final”, apuntó.
Más allá del enfoque positivo, en el camino a la meta se presentan varios obstáculos que deberá sortear. Dentro de ese escenario Salvá explicó cómo enfoca el futuro inmediato. “El domingo jugaremos contra un equipo que está peleando los primeros lugares con intenciones de un primer puesto. Con nuestra gente trataremos de hacer un buen partido y quedarnos con los tres puntos. Después veremos adónde estamos parados. No hay que sacar muchas cuentas. Será fecha tras fechas. De esa manera y mientras tengamos posibilidades matemáticas vamos a dar pelea”, aseguró.
De esa manera, Salvá reconoció que el domingo será la última posibilidad de continuar dando batalla dentro del campo de juego. “Si no conseguimos un resultado positivo no tendremos posibilidades. Por más que nos den los números quedaremos muy ajustado. Quedan cinco partidos y matemáticas quedaremos muy lejos. Si no ganamos nos alejaremos de la zona de clasificación y se complicará”, se sinceró.
En el inicio de temporada los rivales de turno se motivaron al enfrentar al último campeón de Copa Argentina. Ese respeto fue sostenido a lo largo del certamen. De todos modos esto no es un argumento que justifique la ubicación del Santo en la tabla de posiciones de la Zona A.
“Durante el torneo en algunos momentos nos tenían un poco de respeto. De todos modos no tuvimos los partidos que esperábamos tener”, resaltó Salvá. “Más allá de los buenos jugadores que tiene Patronato el hecho de dejar escapar puntos te lleva a esta instancia del torneo a quedar complicado. Ahora los equipos no te respetan más. Ya sea por entrar al reducido o por no descender cada elenco necesita sumar. Nos quedan cinco finales y debemos ganarla a todas para ver como quedamos parado en el final del torneo”, señaló.
Siguiendo esta línea, Patronato no tiene margen de error. “Tenemos que ganar el domingo. Después ir a la cancha de Temperley y ganar. Un resultado que no sea ganar nos dejará matemáticamente afuera. Hay que trabajar, entrenar y cada vez que nos toque representar al club conseguir los tres puntos adonde sea”.
En consecuencia, el Rojinegro está obligado a meter un pleno, En consecuencia el objetivo será cosechar las 15 unidades que están en disputa para conservar la fe. A su vez deberá esperar ayuda de terceros para llegar, hasta última instancia, con posibilidades de avanzar a la siguiente instancia del certamen. Para extender el operativo retorno a la Liga Profesional. “No dependemos de nosotros. Si lo que están arriba de nosotros ganan, no nos alcanzará. Será cuestión de tener fe, esperanza, ganar y esperar que los demás equipos se caigan”, concluyó.