Ovacion
Lunes 25 de Marzo de 2019

El último vuelo de Catriel Orcellet

El histórico arquero de Gimnasia de Concepción del Uruguay, colgó los guantes a los 40 años tras la gran victoria de Defensores de Pronunciamiento en Pergamino por el Federal A. "El fútbol me dio todo", afirmó.

Los memoriosos en el estadio Núñez de Concepción del Uruguay que aguantan estoicos la mediocridad del fútbol actual, recuerdan aún a aquel rubiecito, espigado para su edad, que caminaba siempre para el arco a la edad que los gurises quieren ser delanteros o sueñan con jugar siempre cerca del grito de gol. Pero Catriel Orcellet se calzó los guantes en el mismo momento que decidió ser futbolista. Y eso era ser jugador para él, guantes, palos, red y soledad allá atrás, aguantando el temporal.
El domingo, tras la victoria de Defensores de Pronunciamiento ante Douglas Haig en Pergamino, Catriel se sacó los guantes por última vez poniendo fin a una carrera de 20 años, que lo llevó por diferentes clubes del país y al Valladolid de España. El ahora exarquero repasó con Ovación su paso por el fútbol y lo que vendrá, alejado de las canchas y las redes.
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Aquel arquero que dejó Gimnasia a los 16 años para irse a Boca dijo que tomó la decisión de dejar "ya hace un par de meses". "Me costaba ir a entrenar durante la semana. Los partidos los disfrutaba, pero entre semana me costaba mucho. Ya tengo 40 años y creo que era el momento justo de dejar y de mirar nuevos rumbos", agregó, al tiempo que descartó seguir inmediatamente ligado al fútbol: "Por ahora nada, descansar los fines de semana, disfrutarlos ya que cuando jugás no podés hacerlo. Con el tiempo veré si me vinculo nuevamente, pero hoy quiero descansar del fútbol".
Los que peinan canas en el Lobo uruguayense tienen la imagen de Orcellet bajo los palos del Núñez hasta la quinta categoría, desde donde partió al arco del Boca que comenzaba a moldear Carlos Bianchi bajo la clase del gran Juan Román Riquelme. Por eso, Catriel afirmó sin dudarlo: "El fútbol me dio todo". "De chico dije que iba a ser jugador, lo pude lograr y jugarlo 20 años profesionalmente. Solo tengo agradecimientos a cada club que estuve y a los compañeros que estuvieron a mi lado. Agradecido de por vida al fútbol y todo lo que tengo. Obviamente que el club más importante para mí fue Gimnasia, por ser hincha, por todo lo vivido en su momento, más que nada en las campañas de 2000 a 2002. Mi corazón también queda en el Depro, porque es el club que me dio la posibilidad de retirarme dentro de la cancha", dijo.
Y ahí salta al toque el recuerdo de su mejor partido, el que elige sin dudar, recordando hasta la fecha. El 5 de mayo del 2003, Nueva Chicago visitaba a River en el Monumental. Catriel defendiendo el arco del Torito de Mataderos que dirigía el Pipo Gorosito, mientras que el Millonario estaba bajo las órdenes de Manuel Pellegrini con jugadores como D'Alessandro, Cavenaghi, Demichelis y Maxi López, entre otros.
"Ese es el partido que más recuerdo, porque me salió todo, fue uno de mis mejores encuentros y justo contra River", sostuvo.
El partido terminó igualado en 1, pero las crónicas de esa época que circulan por la web destacan la gran tarde de Orcellet, ganando duelos ante Cavenaghi, D'Alessandro y otros.
Y el que no quiere recordar es el mismo al que le escapan todos los hinchas de Gimnasia: "Por más que haya sido una campaña histórica, fue contra Unión en Santa Fe. Es el dolor que tendré toda mi vida, porque era el sueño mío y de mucha gente. Estuvimos ahí de ascender y no pudimos, es el partido más triste de todos".
"20 años no es nada", dice el tango, pero es tiempo para cumplir con casi todo, como bien afirma Orcellet: "Faltar me faltaron muchas cosas. Por ahí cuando sos chico tenés sueños que parecen inalcanzables, que se acercaron con mi llegada al profesionalismo" y como algo recurrente, aparece el mismo dolor de siempre.
"No haber ascendido con Gimnasia, porque era el sueño de chico, porque siempre decíamos en familia que sería lindo jugar en Primera y estuvimos a pasos, eso fue duro y es lo que me va a quedar en el debe", afirmó.
Entre las buenas, que hubo y muchas, Orcellet jugó en Europa, algo que destacó: "Fueron pocos partidos, pero lo logré. Más allá de que te equivocás con algunas decisiones en los 20 años de carreras, la mayoría fueron mías, mal o bien fueron mías y estoy muy contento con lo que hice".
A la hora de elegir los mejores en su puesto no dudó entre un uruguayense y un colombiano.
"El mejor en mi puesto fue Jorge Herrera en Concepción, en Gimnasia. Era al que miraba y trataba de imitar. Luego de grande, entrené con Oscar Córdoba, que fue el arquero más completo que vi. Jorge en la niñez, porque fue un referente para todos en Concepción, y Córdoba ya más grande", dijo sin dudar.
Y en este rubro, en el puesto más ingrato como lo califican todos, para Orcellet: "Hoy es difícil encontrar jóvenes arqueros, más que nada porque no se trabaja con ellos. Recién ahora han puestos escuelas y esas cosas. Creo que hay que darle más bola al puesto porque es muy importante. Hay que trabajar con los chicos para poder sacar buenos arqueros pero creo que, hoy por hoy, está complicado".

Y en esa línea también ve al fútbol actual: "Se ve un fútbol más físico, con más roce, no hay tantos jugadores de jerarquía que hagan la diferencia. Tenés que hacer una buena pretemporada para poder competir bien, más que nada en la categoría que jugamos nosotros. Cuando arrancamos, hace 20 años, se jugaba un poco mejor, sin tanto físico, pero son formas y tenés que adaptarte a cada año que pasa".
Ante Douglas Haig fueron sus últimos 90 minutos de fútbol. Los 20 años deben haber pasado como un flash cuando el santafesino Carlos Córdoba pitó el final para el triunfo del Depro y su despedida del fútbol, al que está "agradecido" por todo lo que le dio.
"Pude cumplir casi todo, hasta jugar con mi hermano y que luego me dirija él, eso es raro y lo pude cumplir", finalizó.
CLUBES.
Orcellet tuvo dos pasos por Gimnasia de Concepción, jugando además en Boca, Nueva Chicago, Valladolid de España, Talleres de Córdoba, Lanús, Arsenal y el Depro, donde se retiró.

UN GOL.
Se dio el gusto de festejar un gol siendo arquero. Se lo convirtió a Libertad de Sunchales, en la edición 2017 del Federal A, que serviría para el empate final.
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TÍTULOS.
Campeón del Clausura 1999 con Boca. Con Arsenal fue campeón del Clausura 2012 y de la Copa Sudamericana 2007 y Copa Suruga Bank 2008.

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