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El Rojo celebra un año de su bicampeonato

Espinillos de Concordia celebra el aniversario de la histórica consagtración obtenida ante el rival de toda la vida, Salto Grande.

Martes 15 de Septiembre de 2020

Se cumple este martes un año de la heroica victoria de Los Espinillos de Concordia para festejar su bicampeonato del Torneo Desarrollo Provincial de rugby. Pese a que el torneo comenzó a los tropezones, poco a poco se fue enderezando el año para celebrar el Bi.

Luego de obtener el campeonato en el 2018, Los Espinillos comenzó a circular un nuevo torneo que contó con un formato diferente. Se dejó atrás el famoso “todos contra todos” y por cercanía geográfica el certamen provincial se dividió en zonas. Club Salto Grande de Concordia, Club Curiyú de Chajarí, Club Parque de Villaguay y Club San Martín de San Jaime junto al Rojo fueron los que integraron la Zona 3. El Rojo la superó con creces –ocho victorias en fila– y se metió en la Copa de Oro.

“La concentración y la disciplina fueron los puntos que nos permitieron lograr el primer objetivo que nos planteamos”, fueron las palabras del líder de forwards, Federico Herrera.

Luego llegaría la Copa de Oro. Los mejores equipos del Torneo Desarrollo Provincial se iban a ver las caras. Uno solo se llevaría el título. Los clasificados fueron Camatí de Viale y Echagüe de Paraná (Zona 1), Colón y Central Entrerriano de Gualeguaychú (Zona 2) y Los Espinillos y Salto Grande (Zona 3). Se acercaba el comienzo del Final Six y al equipo de Fernández le tocó bailar con la más fea: las lesiones. Jugadores indiscutidos del 15 inicial quedaron afuera de la concentración para el debut de la segunda rueda por lesiones musculares. Gualeguaychú fue el destino para que Los Espinillos ponga primera en la Copa de Oro y Central Entrerriano fue el verdugo para los de Concordia porque ganó el juego por 19 a 5. No fue la mejor tarde y el invicto se esfumó.

La derrota fue un punto de quiebre pero había que barajar y dar de nuevo. No había margen de error y de relajación. “La semana posterior fue durísima tuvimos que presentar un empujón de carácter y de personalidad muy grande”, señaló Federico Herrera.

Colón fue el segundo contrincante para Los Espinillos. Precisamente se enfrentaban los últimos dos campeones del Torneo Desarrollo Provincial. Nunca lo den por muerto a Los Espinillos. El claro ejemplo fue el partido ante Colón. El campeonato se les escapaba, iban perdiendo por 12 puntos en el global pero por una buena generación de juego de sus backs y una amplia resistencia de sus forwards pudo dar vuelta el tanteador cerrando el partido en 27 a 25. Juan Andrés Ruiz se vistió de héroe y en la última jugada ganó el encuentro.

Luego llegaría el juego en Viale ante Camatí. Garra, polenta y lucha demostraron. Partidazo, con todas las letras escritas en mayúscula de los famosos gordos. Los Espinillos ganó 18 a 17 y el camino al título cada vez estaba más claro.

“Los forwards jugaron un partido espectacular, ganaron los scrum y llevaron al rival a cometer penales en una faceta importante del juego”, acotó Guido Ceballos. Los Espinillos por primera vez en el Final Six trepó a la punta pero no en soledad sino que compartida. Central Entrerriano también lideraba con 9 puntos mientras que Salto Grande asomaba con 8. Próximo rival: Atlético Echagüe de Paraná. El Rojo se impuso ante el AEC y habría final concordiense, porque Salto Grande derrotó a Central Entrerriano por 15 a 12. “No es casualidad que el plantel juegue por segundo año consecutivo un partido decisivo por un título”, comentó Tomas Burna.

Y el 15 de septiembre llegó la final histórica en cancha de Regatas. El partido se jugó con todos los condimentos de una final. Adrenalina, empuje y corazón. Jugar mal, o no jugar tan bien en realidad, no importaba. El objetivo estaba puesto en dar la vuelta, como sea y obtener el tan preciado Bicampeonato. Guido Ceballos después de una jugada elaborada de izquierda a derecha convirtió el primer try del partido en los últimos minutos del primer periodo. “Recuerdo que al momento de apoyar la pelota se me vino a la cabeza el trabajo que habíamos hecho durante todo el año”, afirmó el jugador.

El partido se abrió y la máxima incertidumbre pasó por cuantos try más iba a convertir el local. Los trompetistas no sabían para qué lado tocar, el Rojo empujaba y el sonido se esfumaba. Cayó el segundo try de la mano de Cristhian Sampietro que corrió en soledad hacia la H para apoyar la ovalada. Se sentía el bicampeonato pero faltaba cerrar el cotejo. Maximiliano Faust, quien ingresó en el segundo tiempo, iba a ser el encargado de convertir el tercer try después de una espectacular jugada de Sampietro.

Y la frutilla del postre llegó con el try final que vino de la mano del mejor jugador de la Copa de Oro: Juan Andrés Ruiz. Se gritó con el alma. Se abrazaron todos. No importaba el que estaba al lado pero el trabajo estaba hecho. El partido estaba resuelto y Los Espinillos se consagró Bicampeón. Tomás Burna, quien había anotado ocho puntos a través de las conversiones tuvo en sus pies la última bola. Pateó y Ballesteros pitó el final del partido. 28 a 8 fue el score final para los dirigidos por Fernández.

“Tocamos el cielo con las manos. Brindamos con la copa bien en alto. Miles de hinchas de Los Espinillos hermanados en el festejo más buscado. El grupo puso la cara por toda la provincia, fue al frente, con el alma teñida de rojo, con el pecho bien inflado y a base de obediencia, energía y sacrificio gritó campeón”, sentenció Fernández.

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