Clásico rosarino
Domingo 10 de Febrero de 2019

El plan de Newell's pasará por la pelota al pie y al ataque

La intención será dominar con Formica-Figueroa-Maxi en busca del triunfo. Rivero, la rueda de auxilio.

Dinámica de lo impensado. Se entra con una táctica y todo puede cambiar en una jugada. Lo que vale es la intención de juego, lo que se propone según las ideas y las prácticas. Ni hablar en un clásico. ¿Qué marca la previa según Newell's? La propuesta está muy clara desde las características de juego de los tres futbolistas de experiencia y buen pie: Maxi Rodríguez, Mauro Formica y Víctor Figueroa. Ellos "obligan" a que la pelota pase por sus pies, a que el desarrollo se incline por la impronta que entiendan necesaria en cada jugada ofensiva. Por eso se estima que atacar será la premisa. Ni hablar porque juega de local, mucho más porque la victoria está pendiente desde hace mucho tiempo en el clásico. Y la lógica marca que el equipo buscará proponer más que Central. Sin embargo, como lo anticipó desde la vereda de enfrente el DT visitante, si el conjunto de Bidoglio no se defiende bien la puede pasar mal. En este aspecto, será clave el funcionamiento de los equilibristas del mediocampo: la rueda de auxilio Rivero y el metedor Cacciabue. También será importante que en las pelotas paradas (uno de los fuertes del canalla) no haya fallas y que Aguerre se mantenga firme defendiendo el arco.

   De arranque se sabe que Maxi es el jugador distinto. Que las miradas estarán puestas en él, que tendrá siempre a un marcador atento a sus movimientos (principalmente Bettini, también Allione). Arrancará por izquierda y se cerrará para unirse con el Gato, también estará atento al traslado de pelota de Figueroa, y nadie puede dudar que tendrá la mira apuntando al gol, más allá de que adelante tenga para asistir a Leal.

   Formica es el de mayor despligue de los "distintos". Puede aparecer por cualquier sector, desde el medio hacia los costados. Y con el compromiso de equipo que le impregnó Bidoglio, hasta marca.

   Figueroa se moverá preferentemente por derecha, cerrándose para permitir las trepadas del pibe Nadalín, que seguramente será el lateral con más proyección, más allá de que a Bíttolo lo tienta pasar la mitad de cancha.

   El trío Rodríguez-Formica-Figueroa es el que potencia la ofensiva rojinegra. El gran tema es que consiga tener buen final. Que el área y el arco contrario sea amenazado en forma contundente. ¿Y el 9? Está a medias. Asoma Leal por experiencia, con más ganas que buen momento, con una titularidad (no confirmada) que lo obliga a volver a ser quien fue para volver al gol.

   Pero el partido también se juega del medio para atrás. Ahí donde Rivero será el que marque, releve, pelee y juegue tranquilo para no ver tarjetas que lo condicionen o dejen al equipo con uno menos. Ayudado por un Cacciabue que demostró ser un gran socio. Los dos no deben dejar progresar a Rinaudo, cortarle las habilitaciones que intente, y hacer que Gil se encargue de correrlos a ellos.

   Central va a tener sus chances, siempre aparecen. Sobre todo con envíos aéreos que caerán en el área donde Fontanini, Callegari y companía deberán imponerse en la lucha de altura. Siempre respaldados por un Aguerre que se hace grande y achica el arco leproso.

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