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El Mono de los goles trascendentes

El exdelantero Xeneize hugo Osmar Perotti no tuvo muchas conquistas con la Auriazul, pero varias de ellas se recuerdan por lo decisivas.

Martes 03 de Julio de 2012

Edgardo Comar / Ovación
ecomar@unoentrerios.com.ar

 

Cuando se habla del Mono en el Mundo Boca, espontáneamente aparecen dos nombres grabados en la historia del hincha Bostero: Carlos Fernando Navarro Montoya y Hugo Osmar Perotti. El primero de los mencionados se distinguió por evitar goles. El segundo, por hacerlos. Más allá de que no convirtió muchos tantos en su trayectoria con la Auriazul que se inició en 1977 y se prolongó hasta 1984, hay algunos que se recuerdan como si hubieran sido ayer por el carácter de decisivos.
 

Perotti, en su nueva función de buscador de talentos, estuvo la semana anterior en Paraná y junto a Ovación hizo un repaso de su carrera deportiva. Analizó el trabajo que viene desempeñando junto al Heber Mastrángelo por el interior del país.
 

Se refirió a la actualidad del fútbol argentino, las chances del Xeneize en la revancha ante el Corinthians por la Libertadores. Diego Armando Maradona y Lionel Messi fueron algunos de los temas abordados en la extensa charla con el exatacante.
 

Su presente, que lo vincula a la búsqueda de valores para sumar a las inferiores del Conjunto de la Ribera, marcó el inicio de la conversación.
 

“Recorremos todo el país buscando jugadores. En lo que respecta a Entre Ríos, estuvimos últimamente en Federal y Paraná. El próximo destino será Misiones, donde visitaremos dos localidades. Después llegará el turno de La Rioja. Es algo lindo, que me gusta porque le podés dar la oportunidad a los chicos de vestir la camiseta de Boca Junior”, sostuvo el ex jugador de Boca.
 

“La prueba en Paraná, en general es muy buena, además la convocatoria fue masiva. Es una política seria,implementada por el club a partir de la asunción de Angelicci y que no incluye a ningún empresario; de esos paracaidistas que lo único que hacen es ensuciar el fútbol, jorobar a los chicos, sacarle plata a los padres. A eso Boca se opone y me parece muy bien”, agregó.
 

El presente del fútbol argentino está marcado por la ausencia de jugadores destacados en puestos claves como laterales, el enganche que es una función en extinción, el antiguo wing: “Habría que preguntarle a los técnicos de Primera porqué sucede todo eso; ellos son los responsables. Creo que el juego de hoy es más defensivo, friccionado, se especula mucho. El mediocampo es una zona muy poblada. Los que antes eran punteros pegados a la raya, hoy se transformaron en carrileros. No creo que el wing sea una especie en extinción, sucede que ahora los obligan a marcar, algo que antes no sucedía”.

Durante siete años permaneció en la Primera de Boca, pero su vínculo con el club parece eterno: “Me inicié en las inferiores de Boca cuando tenía 14 años en la Séptima División y hoy con 53 sigo en el club que tantas satisfacciones me dio. Me hizo conocido como futbolista y me dio la chance de jugar en la Selección Argentina. Hoy soy parte de un equipo de trabajo que apunta a llenar de jugadores a las inferiores de Boca”, resaltó Perotti.
 

El Mono bien puede considerarse un privilegiado. Ganó la Libertadores con el Xeneize, integró el plantel campeón del Metropolitano del 81 que contaba como máxima figura a Diego Armando Maradona: “Maradona, jugó conmigo. Él vino a Boca, a mi club”, ironizó.

“Haber jugado con el jugador más importante en la historia del fútbol es uno de los placeres que me dio la profesión”, prosiguió.
 

Perotti anotó 26 goles en torneos locales y tres a nivel internacional transpirando la camiseta de Boca: “Los más importantes fueron los convertidos en la final de la Copa Libertadores, en 1978, ante el América de Cali en La Bombonera –3 de mayo de 1978, ganó Boca 4 a 0–. También recuerdo uno que le convertí al Pato Fillol, de tiro libre sobre la hora, para ganar un clásico 1 a 0 –10ª fecha del Nacional 80–. Si me dan a elegir uno me quedo con el que le hice a Ferro en el Metro del 81 porque fue decisivo para después ganar el campeonato, porque en el equipo estaba Maradona y por el marco imponente de la cancha”.
 

Si le preguntan por Maradona o Messi, no duda: “Maradona, porque jugué con él. Igualmente reconozco que Lionel Messi va camino a convertirse en un fenómeno con la camiseta de la Selección Argentina. Estoy feliz de la vida que Messi sea argentino; yo lo admiro como espectador. No sé si superará a Maradona. A Diego –por Maradona– lo observé al lado mío. A Messi lo miro como espectador y es un fenómeno”, destacó el Mono.
 


”Brasil es muy duro”

Mañana Boca jugará como visitante su 10ª final en Copa Libertadores de América. El Corinthians será el escollo a superar. Para Hugo Perotti la conquista del trofeo no será para nada sencilla: “Siempre jugar en Brasil ha sido complicado para los equipos argentinos y para todos en general. Eso no quita que Boca esté bien. En el partido de ida mereció claramente la victoria, pero por esas cosas que tiene el fútbol no pudo concretarlo. Igualmente me parece que Boca está en condiciones de vencer al Corinthians por más que tenga que jugar como visitante”, opinó.
 

La violencia es uno de los males que afecta al fútbol de hoy. El tema no es nuevo y al Mono le tocó vivir un hecho del que jamás se olvidó. Fue en la previa del capítulo final del Metropolitano de 1981. El Xeneize se aprestaba para enfrentar a Racing en su casa. La espera del encuentro se efectuaba en La Candela. Cuando nadie lo esperaba, un grupo de pseudohinchas encabezados por José Barrita –El Abuelo– irrumpió en la concentración del equipo y, a excepción de Diego Armando Maradona, amenazó a todos. Fue el 19 de agosto del citado año: “Ojalá algún día se pueda terminar con la violencia en las canchas del fútbol, para que puedan ir los chicos y la familia. Para que fútbol argentino vuelva a tener el marco de público y la tranquilidad que tuvo en épocas pasadas. No puede ser que un grupo de 50 delincuentes, o como quieras llamarlos, te arruinen el deporte más lindo que tiene el país. Hay otros deportes que tienen consenso, pero la pasión que despierta el fútbol no la genera otro deporte. Hay que recuperar la tranquilidad en la cancha y que el fútbol vuelva a ser una fiesta”, enunció.
 

Sobre el hecho comentado que padeció hace 31 años, recordó: “Una cosa de locos; íbamos primeros y con un empate éramos campeones. Lo viví muy de cerca y te deja un sabor muy amargo. Lo que se le planteó en ese momento a jugadores de mucho prestigio, campeones de la Copa Libertadores de América, campeones mundiales a nivel clubes fue una falta de respeto. Nos dijeron que venía uno segundo y era lo más lógico si íbamos primeros. Si nos caíamos era lógico que nos superaran. Es fútbol y siempre que jugué lo hice para ganar, eso no implica que siempre lo voy a lograr”.

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