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El día que el estadio se quedó en silencio

Fútbol: profunda dolor en el ambiente futbolístico de Paraná. Ayer, a los 75 años, falleció José María Cocuzza quien desde hace casi cinco décadas era la voz en el Grella y el Mutio.  

Jueves 20 de Noviembre de 2014

Edgardo Comar / Ovación
ecomar@uno.com.ar

 

 

 


Su imagen, pero por sobre todas las cosas su pronunciación eran parte de folclore del fútbol de la capital entrerriana desde hace casi cinco décadas. Para ser un poco más exactos, corría el mes de abril de 1966 cuando comenzó a ser escuchado en los escenarios deportivos.
Ayer, después de dar una dura batalla a una enfermedad que lo venía aquejando desde hace un largo tiempo, dejó de existir José María Cocuzza quien desde hace 47 años se desempeñaba como la voz del estadio en el Presbítero Bartolomé Grella y en el Pedro Mutio. También cumplió funciones como dirigente de Los Toritos de Chiclana cuando la entidad afincada, en la actualidad en el barrio San Roque, deambulaba por distintas canchas y era una formadora de valores de los que se nutrían los distintos clubes de la zona. También tuvo su incursión en los medios de comunicación, en donde realizó durante ocho años un programa partidario de Patronato en FM Ciudad.
Sus restos serán velados hasta hoy a las 8 en la sala ubicada en calle Carbó –entre Cura Álvarez y Alsina–, antes de ser trasladados al cementerio privado de San Benito. Un hondo pesar en todo el ambiente del más popular de los deportes generó la partida del popular y querido Coco. 
El desfile incesante por la sala velatoria de gente vinculada a su querido y amado Patronato, también representantes del Club Atlético Paraná, miembros de otras entidades, familiares integrantes de los más importantes medios de prensa de Paraná para darle el último adiós a Cocuzza, dejaron en claro la hombría de bien de un persona para la cual el fútbol era su fuerza motriz. “El fútbol era su vida”, confesó entre lágrimas a Ovación su hijo Fabio.
Tan grande era su pasión por el fútbol que en el último partido que Patronato jugó como local, por la B Nacional ante Sportivo Belgrano el domingo 9 de noviembre, el sentimiento pudo más que la dolencia que lo venía afectando. El hecho fue recordado ayer por el expresidente de Patronato, Miguel Hollman. “Viste, tengo que venir yo para que ganen”, expresó Coco aquella noche cuando se retiraba del Presbítero Bartolomé Grella
Seguramente por mucho tiempo perdurará la imagen de Cocuzza llegando bien temprano a la cancha, con la compañía inseparable de su esposa Sara María, los elementos que servirían para hacer sonido en la cancha y el mate que serviría como nexo para entablar diálogos, generalmente de fútbol, con ocasionales habitantes de la tribuna.
También el “Informa la voz del estadio” o “Línea de cuatro zagueros”, son frases que le pertenecen, de autoría propia.
José María Cocuzza fue un trabajador incansable. Tenía su negocio particular en calle Churruarín. También realizaba publicidad ambulante en la que con el inigualable: “Señoooooooraaa” –estirando la o y la a, invitaba las vecinas de la zona que transitaba con su Ford Falcón de color azul plata o también el Fiat Uno blanco, a aprovechar los “súper precios” del comercio del barrio. El estadio está en silencio, ayer se fue la voz.    

 

1 Toque


En todos lados. En los últimos tiempos su voz sonaba en el Presbítero Bartolomé Grella o el Pedro Mutio. Pero también fue encargado de anunciar los equipos en la vieja cancha del Club Atlético Belgrano o en los torneos internacionales de Los Toritos de Chiclana. Fue una parte más del fútbol local. 

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