Don Bosco, campeón invicto en el Nacional de Lanzamiento Lento y protagonista del Vendimia de Cadetes

Don Bosco se consagró campeón en la categoría +45 del 29º Nacional de Clubes de Lento disputado en Santiago del Estero. Y los chicos jugaron en Mendoza.

18:57 hs - Miércoles 19 de Agosto de 2026

El sóftbol de Paraná volvió a ser protagonista a nivel nacional. Don Bosco tuvo un fin de semana de enorme importancia deportiva al consagrarse campeón invicto de la categoría +45 en la 29ª edición del Campeonato Nacional de Clubes de Lanzamiento Lento, desarrollado en la ciudad de Santiago del Estero.

El certamen, que reunió a clubes de distintos puntos del país, llevó en esta oportunidad el nombre de Héctor Chaqueño Bermúdez, en homenaje al recordado jugador fallecido recientemente. La competencia se desarrolló bajo condiciones climáticas cambiantes, con jornadas frías y nubladas y momentos de intensas lloviznas, aunque el mal tiempo no consiguió detener la programación. En total se disputaron 58 encuentros entre las distintas categorías.

En ese contexto, Don Bosco volvió a demostrar la vigencia de su plantel de veteranos y cerró una actuación perfecta en la categoría +45. El elenco paranaense se quedó con el título de manera invicta, coronando el torneo con una victoria en la gran final frente a Santa Ana, de Salta.

El podio de la categoría se completó con Cachorros de Salta, que ocupó el tercer lugar, mientras que Círculo de Santiago del Estero terminó en la cuarta posición.

Don Bosco no dejó dudas

La campaña de Don Bosco fue de principio a fin la de un equipo que tuvo como objetivo principal pelear por el campeonato y que terminó alcanzándolo sin conocer la derrota.

La experiencia de sus jugadores, la capacidad para afrontar partidos cerrados y la solidez colectiva fueron algunas de las principales virtudes exhibidas por el conjunto dirigido por Carlos Devetac. En una competencia que exigió varios encuentros y que además estuvo condicionada por el clima, el equipo paranaense consiguió sostener su rendimiento hasta llegar al partido decisivo. Y allí no falló.

Don Bosco se impuso ante Santa Ana de Salta y pudo festejar un campeonato que representa otro logro importante para una institución que mantiene una fuerte presencia en las distintas categorías del softbol argentino.

La celebración tuvo además un sabor especial por los reconocimientos individuales obtenidos durante el certamen. Juan Manuel Kraft terminó como el jugador con mayor cantidad de cuadrangulares del campeonato, demostrando su poder ofensivo y siendo una de las piezas destacadas de la ofensiva del campeón.

A su vez, José Pupi Sacks recibió la distinción como Jugador Más Valioso de la final, reconocimiento que refleja su aporte en el encuentro que terminó definiendo al nuevo campeón nacional de la categoría +45.

El plantel campeón

El equipo de Don Bosco estuvo dirigido por Carlos Devetac, quien además integró el plantel. La nómina estuvo conformada por:

Carlos Devetac, Juan Manuel Kraft, Iván Rista, Marcos Latorre, José Sacks, Sergio Sacks, Guillermo Arce, Ernesto Domínguez, Alejandro Altamirano, Martín Luna, Matías Fernández, Fernando Bressan, Marcelo Suárez, Diego Arnau, Gustavo Zapata, Ariel Buzzi, Julio Trachitti, Ariel Correa, Pablo Pérez y Julio Deu.

Un grupo que combinó experiencia, jerarquía y conocimiento del juego para llevar a Don Bosco nuevamente a lo más alto de una competencia nacional.

Halcones se quedó con el +35

La categoría +45 no fue la única que tuvo una definición importante durante el campeonato. En +35, el título quedó en manos de Halcones de Salta, que también terminó el torneo invicto.

El equipo salteño derrotó en la final a Centro de Paraná, que tuvo así una destacada actuación y se quedó con el subcampeonato. El tercer puesto fue para Indios de Tucumán, mientras que Jaguares de Santiago del Estero completó el grupo de los cuatro mejores.

En el plano individual, Cristian Pacheco, de Halcones, fue reconocido como el jugador con mayor cantidad de cuadrangulares, mientras que Oscar Ávila, también del conjunto campeón, recibió la distinción como jugador más valioso.

La presencia de Centro en la final y la consagración de Don Bosco en +45 volvieron a poner a Paraná en un lugar destacado dentro del mapa del softbol de lanzamiento lento nacional.

Una competencia que resistió al mal tiempo

Uno de los aspectos salientes de esta edición del Nacional fue la capacidad de la organización y de los equipos para sostener la competencia pese a las condiciones meteorológicas.

El sol prácticamente no tuvo protagonismo durante buena parte del fin de semana. Las jornadas estuvieron marcadas por cielos nublados, temperaturas bajas y, por momentos, intensas lloviznas. Sin embargo, la pasión de los protagonistas pudo más y los encuentros se fueron desarrollando hasta completar el extenso programa previsto.

Los 58 partidos disputados reflejan la magnitud de un campeonato que volvió a reunir a equipos y jugadores de diferentes regiones del país, consolidando al Nacional de Lanzamiento Lento como uno de los encuentros más importantes del calendario para esta disciplina.

Y en esa gran fiesta del softbol argentino, Don Bosco terminó ocupando el lugar más alto del podio en la categoría +45.

También hubo presencia de Don Bosco en Mendoza

La actividad de Don Bosco no se limitó al Nacional disputado en Santiago del Estero. La institución paranaense también tuvo presencia en Mendoza, donde se desarrolló el tradicional Torneo Vendimia de Cadetes.

Don Bosco también participó con los Cadetes en Mendoza.

La participación en una competencia destinada a las categorías formativas permite dimensionar además el trabajo que se viene realizando para sostener el crecimiento de la disciplina desde las divisiones menores. La presencia de jugadores jóvenes en este tipo de torneos representa una instancia fundamental de aprendizaje, competencia y experiencia, además de contribuir al desarrollo de las futuras generaciones del softbol de Don Bosco.

De esta manera, el fin de semana dejó una postal completa para la institución: por un lado, la consagración de un plantel experimentado en el ámbito nacional; por otro, la participación de sus jóvenes representantes en uno de los torneos tradicionales del calendario argentino.