La jugadora de vóley falleció este lunes a los 46 años, en Brindisi, donde vivia hace uno años. Desarrolló una extensa carrera en el vóley italiano.
19:53 hs - Lunes 26 de Octubre de 2026
El vóley de Entre Ríos está de luto por la muerte de Gisela Scialacomo, la destacada voleibolista nacida en Paraná que construyó gran parte de su carrera deportiva en Italia. La exjugadora falleció este lunes 26 de octubre, a los 46 años, en la ciudad de Brindisi, donde vivía desde hacía más de dos décadas, después de atravesar durante años una enfermedad.
La noticia generó numerosas muestras de pesar tanto en el ambiente deportivo entrerriano como en el italiano, donde Scialacomo supo ganarse un lugar a partir de su trayectoria dentro de las canchas y su compromiso con el desarrollo de la disciplina. A lo largo de su carrera, vistió las camisetas de diferentes clubes, asumió responsabilidades de liderazgo y también se dedicó a la formación de nuevas generaciones de deportistas.
Conocida afectuosamente como Yiyo, la paranaense dejó una marca en las instituciones que integró, primero en su ciudad natal y luego en el vóley europeo, donde desarrolló la mayor parte de su recorrido profesional.
La Asociación Paranaense de Voleibol (APV) expresó sus condolencias a familiares, amigos y allegados de la deportista, y convocó a acompañarlos en este momento de dolor con una oración por su eterno descanso.
Sus primeros pasos en el vóley de Paraná
Gisela Scialacomo nació el 17 de febrero de 1980 en Paraná. Su vínculo con el vóley comenzó durante la adolescencia, cuando se incorporó a las categorías juveniles del Club Atlético Patronato, institución en la que se formó y jugó hasta los 14 años.
Posteriormente, continuó su desarrollo deportivo en el Paraná Rowing Club, donde permaneció durante tres temporadas. Más adelante, también integró equipos del Club Atlético Estudiantes y formó parte de seleccionados de la Federación Entrerriana de Voleibol.
Sus actuaciones en las competencias organizadas por la Asociación Paranaense le permitieron destacarse entre las jóvenes promesas de la disciplina. En aquellos años de formación fue construyendo las bases de una carrera que tendría continuidad lejos de Entre Ríos, con nuevos desafíos deportivos y una extensa experiencia en el vóley italiano.
El recorrido por los clubes de Paraná y su participación en los seleccionados entrerrianos fueron etapas importantes en su crecimiento como jugadora. Desde las categorías formativas hasta las competencias de mayor exigencia, Scialacomo encontró en el vóley un camino que terminaría convirtiéndose en el eje de gran parte de su vida.
Una carrera que se consolidó en Italia
Hace casi 25 años, Scialacomo decidió continuar su carrera en Italia, país en el que se radicó y desarrolló buena parte de su trayectoria deportiva. Allí se desempeñó principalmente como atacante-receptora y encontró continuidad en distintas instituciones, especialmente en la región de Apulia, en el sureste italiano.
A lo largo de los años defendió los colores de Amatori Brindisi, Pallavolo 80 Brindisi, Volley Massafra, Volley Salerno, Pallavolo Taranto, Mesagne Volley y Skylo San Pietro Vernotico. También tuvo una experiencia en la Serie A1, la máxima categoría del vóley italiano, cuando jugó en Cosenza.
Su recorrido por diferentes equipos reflejó una extensa permanencia en el deporte competitivo y su capacidad para adaptarse a distintos planteles y desafíos. En un ambiente de alta exigencia, la paranaense logró construir una carrera que trascendió las fronteras argentinas y la vinculó durante años con el vóley de distintas ciudades italianas.
La región de Apulia se convirtió en uno de los principales escenarios de su vida deportiva y personal. Allí desarrolló una parte fundamental de su carrera, estableció vínculos con instituciones y compañeras, y construyó una trayectoria que hoy es recordada por quienes compartieron con ella el camino dentro de las canchas.
El ascenso con Pallavolo 80 Brindisi y su liderazgo en Mesagne Volley
Entre los momentos destacados de su trayectoria aparece su participación en el ascenso de Pallavolo 80 Brindisi a la Serie B2, un logro que quedó entre los hitos deportivos de su paso por el vóley italiano.
Además de su aporte dentro del campo de juego, Scialacomo supo asumir responsabilidades importantes en los equipos que integró. Uno de esos ejemplos fue su etapa en Mesagne Volley, donde llegó a desempeñarse como capitana.
Esa función representó un reconocimiento a su experiencia y liderazgo dentro del plantel. La capitanía implica un papel que va más allá del rendimiento individual, ya que exige acompañar al equipo, transmitir confianza y contribuir a la construcción de un grupo competitivo.
Su recorrido por clubes de diferentes categorías, junto con la experiencia acumulada durante años en Italia, la convirtió en una referente para quienes compartieron entrenamientos y competencias con ella.
Una vida ligada al deporte y a la formación
La trayectoria de Scialacomo no se limitó a su actividad como jugadora. También se desempeñó como entrenadora, una faceta que le permitió continuar vinculada al vóley y aportar su experiencia a nuevas generaciones.
Después de tantos años dentro de las canchas, su conocimiento de la disciplina y el recorrido por diferentes instituciones constituyeron herramientas valiosas para acompañar el crecimiento de otros deportistas.
Su historia representa también la de tantas jugadoras argentinas que, a partir de su formación en clubes locales, encontraron oportunidades para continuar sus carreras en el exterior. En el caso de la paranaense, aquel camino iniciado en las categorías juveniles de Patronato la llevó a competir en distintos puntos de Italia y a consolidar una extensa trayectoria deportiva.
Aunque gran parte de su vida transcurrió en el exterior, sus comienzos en Paraná permanecieron ligados a las instituciones que acompañaron sus primeros pasos en el vóley.
El recuerdo de una deportista entrerriana
La muerte de Gisela Scialacomo provoca dolor en dos ámbitos deportivos que formaron parte de su historia: el de Entre Ríos, donde comenzó a jugar, y el de Italia, donde desarrolló la mayor parte de su carrera.
A los 46 años, su fallecimiento deja el recuerdo de una deportista que construyó su camino con una extensa presencia en diferentes clubes, alcanzó logros colectivos y asumió responsabilidades dentro y fuera de la cancha.
Desde Paraná hasta Brindisi, su historia quedó atravesada por una misma pasión. La formación en los clubes de su ciudad natal, el paso por los seleccionados entrerrianos, la experiencia en el vóley italiano y su trabajo como entrenadora conformaron las distintas etapas de una vida dedicada al deporte.
La Asociación Paranaense de Voleibol hizo llegar sus condolencias a los familiares y seres queridos de la exjugadora, conocida por todos como “Yiyo”.