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Cata Tenorio: experiencia y rendimiento de élite

La paranaense Cata Tenorio está dentro de las 40 mejores jugadoras de padel del mundo. Radicada en España, es la primera en ser madre y volver al circuito profesional

Sábado 31 de Julio de 2021

El padel no murió. Aunque en los 90 hubo un boom que se pinchó hacia finales de la década, el deporte hoy goza de buena salud. Así lo afirma Cata Tenorio, la paranaense que está en la élite mundial de este deporte de raqueta.

Reside en España desde 2002 y alterna la competencia con la docencia. A los 45 años, y con más de 25 de carrera deportiva, se enorgullece de ser cuatro veces campeona con la Selección Argentina. Pero, además, de ser la primera jugadora en ser madre y volver al circuito profesional manteniéndose en la élite, como así también de ser la más longeva del circuito actualmente. Revista Tuya dialogó con ella.

—¿Qué recordás de tu infancia en Paraná?

—Hasta los tres años viví en Hernandarias, porque mis padres eran de ahí, pero luego nos instalamos en Paraná. Viví muchos años en calle Bavio, frente a la escuela Bavio, pero fui a la República de Entre Ríos en la Primaria y a la Escuela de Comercio en la secundaria. De mi infancia tengo recuerdos de ir a practicar tenis, irme hasta allá en bicicleta a pasar el día entero en el club, jugar mucho en el frontón y la pileta con mis amigos. La pasé muy bien, me gustaba mucho ir en el colectivo a jugar torneos con los demás chicos. Recuerdo con mucho cariño mi infancia en Paraná. Mi familia también era muy hiperactiva, muy ansiosa, así que también iban mucho al club a descargar energía con el deporte.

—¿Cuándo empezaste a practicar deporte?

—A los siete empecé a ir a la escuela de tenis del Club Atlético Estudiantes, que la dirigía Cecilia Blaja, que fue mi profesora hasta los 13 o 14 años, después pasé a la Escuela Competición del club, a cargo de Pablo Albadín, un entrenador que venía de Buenos Aires y ahí fue cuando di un paso más. Era N° 1 en Entre Ríos, gané Torneos Interzonales con donde competíamos con Santa Fe y así empecé a clasificar a torneos nacionales. Jugué al tenis hasta los 17 años, pero si quería seguir mejorando, tenía que hacer un cambio: irme a vivir a Buenos Aires. Todavía me quedaba un año más de colegio y no estaba dispuesta a hacer ese cambio, así que dejé el tenis y durante ese último año hice otros deportes, atletismo, hockey, pero no me engancharon tanto.

—¿Y tu primera aproximación al padel? ¿qué te enganchó de este deporte?

—Cuando el padel comenzó a hacerse conocido en los 90, me llamó la atención. Ta tenía afinidad con los deportes de raqueta, así que decidí probar: me encantó; empecé en la tercera categoría femenina y fui avanzando poco a poco. Había un montón de gente que jugaba, conocí a muchos jugadores y jugadoras nuevos, había muchas peñas y asados de por medio. Y eso me gustó mucho, porque yo venía del tenis, que es un deporte mucho más solitario y que si no tenés el mismo nivel que la otra persona con la que jugás, no está bueno. Muchos de los amigos que había hecho jugando al tenis eran hombres, y al ir creciendo jugaban mejor que yo por una cuestión de potencia, los demás habían dejado. Entonces me costaba conseguir gente para jugar, y los mayores no juegan al tenis con los niños, en cambio en el padel sí. Y eso fue lo primero que me enganchó, la parte social del juego, me entretenía el juego en sí, y que fuera un juego en parejas y en equipo. Esos fueron mis primeros contactos, y fui avanzando rápidamente por la destreza que había ido adquiriendo en mi formación como tenista. De todas maneras, si bien yo era una jugadora muy agresiva, fallaba en las paredes y los remates, y esas fallas las compensaba quien jugara conmigo.

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Cata Tenorio: experiencia y rendimiento de élite

Cata Tenorio: experiencia y rendimiento de élite

—¿Y cómo fue tu entrada al circuito profesional?

—Al terminar el secundario, me planteé la posibilidad de ir a instalarme en Buenos Aires para estudiar (es protésica dental) y, a la vez, dedicarme al padel. De hecho, llegué a jugarlo de manera profesional porque se hizo un torneo en Gualeguaychú, justo cuando yo estaba en 5° año del colegio. Y fui a jugar junto con otra chica de Gualeguaychú, Eugenia Vasallo, nos invitaron a participar y se nos dio muy bien. Creo que perdimos contra la pareja cinco o seis del ranking en tres sets muy ajustados. Fuimos la revelación del torneo, así que con Eugenia nos planteamos ir al año siguiente a Buenos Aires a probar suerte en el circuito profesional, ya que había muchos torneos. Eso hizo que fuéramos ascendiendo en el ranking, luego fuimos convocadas para integrar la Selección Argentina, participando en los mundiales de padel de 1994 y 1996. Así llegué a ser número uno en Argentina. Era lo mejor en ese momento, pero viéndolo en perspectiva, lejos de lo que es el padel profesional hoy. Recuerdo que le ganamos a España, que junto con la Argentina, era y sigue siendo el país potencia en este deporte.

—¿Cómo ves lo que pasó a finales de los 90 con el padel acá? ¿por qué se pinchó la burbuja?

—Hubo muchísima gente que se metió al padel un poco por moda, otra un poco por hacer negocio. Pero con la crisis que sobrevino luego, muchos dejaron. Además se le hizo mucha mala fama porque producía lesiones, cuando en realidad mucha gente se lesionó porque iba a jugar sin estar físicamente preparada para practicar un deporte. Y al padel se lo tomaba como un simple juego, y si a un deporte te lo tomás así, no entrás bien en calor, no te importa si tenés el peso adecuado para practicarlo; quizás lo hacés después de una comilona. Es un deporte que anima mucho a gente que quizás no está apta, y al entusiasmar, quizás lo practican muchas horas sin previa preparación, entonces el cuerpo empieza a quejarse. De ser totalmente sedentario, de pronto se pasa a practicar muchas horas este deporte. Por eso creo que la crisis argentina, sumado a la mala fama que tuvo el padel, hizo que mucha gente dejara de practicarlo. Y quedamos unos pocos, los que no lo tomábamos como juego ni como una moda.

—¿Y cómo es el panorama del padel hoy en Europa?

—Es un deporte que goza de muy buena salud en España y Europa, incluso en Argentina. Mucha gente lo está conociendo, internet y las redes sociales han ayudado mucho a su difusión; ha evolucionado la forma de transmitirlo por televisión. La cancha es una moqueta, como una alfombra que hace que sea más vistoso y eso atrae; ojalá pronto lleguemos a más países. Hoy en día, los más fuertes siguen siendo España y Argentina. Aquí (por España) hay casi cinco millones de practicantes, y en Argentina debe ser un número similar. También está creciendo mucho en Portugal, Italia y los países nórdicos como Suecia, Finlandia y Dinamarca, poco a poco se va volviendo un deporte muy popular, pero aún están creciendo. Hay muchísima competencia a nivel profesional, ya hay toda una camada nueva de jugadoras de padel, en España hay un circuito de menores muy fuerte que alimenta mucho el semillero. También ayuda mucho que de otros países europeos estén viniendo a España a copiar el sistema de entrenamiento.

—¿Se puede vivir del deporte allá?

—Aquí se puede vivir del deporte, en la categoría masculina hasta la pareja 30 y en femenina hasta la pareja 10 o 15 del ranking. Digamos que estando en esas posiciones se puede vivir sólo de jugar al padel en el circuito profesional. En mi caso, he vivido como jugadora profesional, como directora de un club, como profesora, es un deporte que genera mucho trabajo.

—¿Algún partido que recuerdes en particular? ¿ya sea por haber sido complicado o por alguna otra cosa?

—Y, hay muchísimos. Jugué más de 300 torneos y disputé más de 30 finales, muchas de ellas muy peleadas. El partido que más recuerdo, pero porque fue uno de los que más dolió, fue uno en que mi compañera se rompió los ligamentos en cuartos de final, en el match point tuvo una molestia en la rodilla pero siguió jugando. Luego le dolió mucho y ya no pudo disputar la semifinal del mundial, así que ese es el único partido que me ha quedado en el tintero, porque no lo pude disputar. Pero después tengo muchísimas alegrías de torneos ganados, finales perdidas en las que he estado orgullosa de mi rendimiento y campeonatos con la Selección Argentina, con la que siempre hemos sido una piña contra el resto del mundo.

—¿Cómo es tu rutina diaria?

—Soy la única que es madre y sigue activa en el circuito, así que plena de actividad. Dejo a mi hija en el colegio a las 9 de la mañana y de ahí me voy directo a entrenar, hago aproximadamente una hora y media de padel diariamente, y una hora de entrenamiento físico por la mañana. Después suelo hacer otras rutinas, ya sea del psicólogo, o del fisioterapeuta, o algún compromiso con los patrocinadores. Además, trato de subir bastante contenido a las redes sociales para que le sirva a la gente, también tengo un podcast, que lleva mucho tiempo pensarlo y hacerlo. Después, a las cinco de la tarde retiro a mi hija del colegio y empieza mi actividad como madre; si puedo hago algunos estiramientos, o recuperación, botas de presoterapia, meditación. Pero en pretemporada hacemos doble turno de entrenamiento. Y, por supuesto, cuidar el descanso y la alimentación forma parte del entrenamiento invisible; hay que comprar los ingredientes y cocinar sano, eso lleva su tiempo también.

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A los 45 años, Cata Tenorio se mantiene en la élite mundial del padel.

A los 45 años, Cata Tenorio se mantiene en la élite mundial del padel.

—¿Qué le aconsejarías a alguien que se está iniciando y tiene aspiraciones de jugar al padel de manera profesional?

—Le diría que entrene mucho, que sea constante tanto en el padel como en el físico. Que siga en redes sociales a los jugadores profesionales, porque comparten mucha información. En mi caso tengo un podcast (Mi padel es tu padel) y comparto bastante sobre mis entrenamientos, sobre cómo hacerlo. Y si uno quiere llegar a ser profesional tiene que copiarle a los jugadores profesionales en todo: la forma de jugar y la forma de cuidarse, a veces uno quiere copiar los golpes, pero no quiere copiar la rutina ni los sacrificios que hacen los deportistas para rendir al máximo nivel, ya sea descanso, alimentación, hidratación. Pero sobre todo le diría que entrene, entrene y entrene.

—Hace poco estuviste haciendo una transmisión junto al streamer español Ibai Llanos, ¿cómo fue esa experiencia?

—Sí, estuve de comentarista en el torneo organizado por Ibai y todos sus amigos youtubers, fue una experiencia increíble y me encantó, creo que es una excelente forma de promocionar el padel para un público que quizás no lo conocía, porque estamos hablando de influencers que tienen millones de seguidores en todo el mundo. Jugaban estrellas de la internet, no del padel, pero fue muy divertido y tuvo mucha repercusión mediática. Me encantó la experiencia.

—¿Qué es lo mejor y lo peor de vivir en España?

—Hace casi 20 años que vivo en España y lo mejor de acá es que hay cierta estabilidad, que uno puede programar un poco mejor las cosas, hay seguridad en el día a día o en la calidad de vida. Definitivamente, lo mejor es que aquí pude cumplir mi sueño de ser deportista como profesión. Y lo peor es estar sin los afectos, el desarraigo, que es muy duro, más de lo que la gente cree. Extrañar a la familia y no poder compartir los momentos buenos y malos.

—Además de visitar a la familia, ¿qué te fusta hacer cuando volvés a Paraná?

—Intento ir todos los años porque extraño mucho y, cuando los calendarios deportivos lo permiten, he ido hasta dos veces al año porque quiero que mi hija tenga contacto con los primos y abuelos. Cuando voy a Paraná me encanta estar con mi familia, disfrutar de las reuniones, los asados y merendar con mi mamá. Y, particularmente, me encanta ir a la Costanera a correr, a disfrutar de la vista del río y de las barrancas. Ir al centro, caminar y ver cómo ha crecido la ciudad. Es un planazo también ir a tomar un helado a Da-Col, quedar con amigos y caminar.

Catalina Tenorio

  • Nacimiento: 27/8/75 – Paraná, Argentina
  • Nacionalidad: Argentina y Española
  • País de Residencia: España
  • Estudios Universitarios: Protésica Dental
  • Jugadora del Circuito Profesional World Padel Tour (WPT)
  • Monitora y entrenadora de padel
  • Campeona del Mundo con la Seleccion Argentina 1996-2002-2004-2006
  • Nº1 en Argentina 1996 – 1997
  • Campeona de 7 torneos Profesionales (1996/1997)
  • Campeona de 13 Torneos Profesionales en España
  • Subcampeona de 27 Torneos Profesionales en España
  • Nº1 Del Ranking Profesional en 2008

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