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Cantero pasó por el río antes de ir al mar

El base de 37 años volverá a la máxima categoría en 2020. De paso por Paraná habló de sus expectativas en Peñarol de Mar del Plata. "Siempre me pongo la vara bien alta", dijo sobre la llegada.

Martes 24 de Diciembre de 2019

Juan Cantero se renueva y va por nuevos desafíos. En la temporada 2017/2018 dejó la máxima categoría tras su paso por Atenas de Córdoba y se fue a Europa para jugar en el Benfica de Portugal. Disputó una final y jugó de titular en un gran nivel.

Volvió al continente y salió campeón con San José en Paraguay en el torneo de ese país. A la espera de una oferta de afuera, apareció Peñarol, ese gigante de la Liga Nacional que está a mitad de tabla y que supo armar súper equipos que lo llenaron de gloria. Y lo tentó y allá va.

El Milrayitas de Mar del Plata será su nuevo club a partir del 2 de enero cuando empiece la pretemporada. El 11 de enero hará su debut ante Bahía Basket de visitante.

Será la octava camiseta que vista en la máxima tras su paso por Sionista, Atenas (en dos oportunidades), Libertad de Sunchales, Lanús (en dos ocasiones), Quimsa de Santiago del Estero y San Martín de Corrientes.

El base de 37 años está radicado en Córdoba con su mujer y sus dos hijas: Pilar y Amalia y el domingo por la noche llegó a Paraná para pasar las fiestas en familia y ayer aprovechó la hermosa tarde para disfrutar del río.

“Que te convoquen a esta altura de mi carrera, ya que hace muchos años me vienen llamando y no se podía dar, es un placer”, señaló en diálogo con UNO.

El goleador que integrara la Selección Argentina en el proceso del Mundial 2010, confió: “Me vine en un muy buen momento a jugar la Liga Nacional”.

—¿Qué signifca volver a jugar en la Liga Nacional?

—Es una linda oportunidad. En principio estaba esperando un oferta del exterior y no se concretó y bueno cuando me habló el presidente de Peñarol, Domingo Robles, y me contó el proyecto me gustó. Están apuntando a estar más arriba. Y coincidieron varias cosas, me llamaron en un momento en el que hace un mes no estaba jugando y quería volver a hacerlo y la parte económica fue muy buena así que tomé ese rumbo y me pareció muy buena elección.

—¿Cómo es entrar en un equipo armado en una Liga Nacional donde hay equipos muy competitivos?

—Ya me pasó. Cuando me fui a Portugal, el equipo estaba armado, primero en la tabla de posiciones y con toda la incertidumbre de qué le podía aportar. Y en este caso puede llegar a ser un poco más fácil porque el equipo está necesitando pensar un poco más y tener otra marcha y en los momentos complicados decidir un poco mejor. Peñarol está hoy a mitad de tabla y bueno a perdido tres o cuatro partidos en los últimos minutos y viéndolo por videos muchos fueron por ansiedad o por tomar decisiones apresuradas. Y capaz yo desde la experiencia le puedo dar otra cosa y potenciar ese aspecto. Después de tantos años la integración no creo que sea complicada.

—¿En ese contexto que te proponés en lo personal?

—Siempre me gusta ir por más. Jugué dos semifinales de la Liga Nacional y vengo de jugar tres finales entre Paraguay y Portugal y salí campeón y cuando entrás en esa senda te gusta jugar por cosas importantes. Sería un campañón llegar muy lejos con Peñarol y siempre me pongo la vara bien alta. Tener objetivos te hace pensar todo el día en buscar soluciones para llegar a ese resultado. Ojalá que estos cinco o seis meses que quedan sean lo mejor y espero que lo pongamos arriba.

—Más allá de la posición en la tabla Peñarol es un histórico de la Liga y su gente lo hace sentir por lo que genera.

—Fui rival durante muchos años de momentos decisivos de ese Peñarol que ganó todo: campeón de América y Tricampeón de la Liga Nacional. Que te convoquen a esta altura de mi carrera, ya que hace muchos años me vienen llamando y no se podía dar, es un placer. Y que te tengan en cuenta en este momento que quieren dar un paso más, genera muchas cosa. Ojalá salga todo bien, va a salir todo bien, estoy seguro.

—¿Cómo estás hoy físicamente y basquetbolísticamente?

—Muy bien. Por suerte el haberme ido afuera a jugar una Liga Sudamericana que es muy competitiva que te demanda mucha parte física como jugar tres partidos en tres días a alto nivel y después irme a un club como Benfica, me hizo muy bien. En Europa la parte física es muy exigente y sino estás bien no aguantás. Me vine en un muy buen momento a jugar la Liga Nacional. Antes de irme a Europa pensaba en lo cansador de los viajes y después te das cuentas que pasa en todos lados y siempre te adaptás. Es el día a día y el trabajo invisible que todos hacen y de los que todos hablan.

—Y en receso no paraste, hasta entrenaste con Wanchope Ábila, el 9 de Boca ¿Cómo surgió ese encuentro en Córdoba?

—En los recesos de invierno cuando todo el básquet para, siempre entreno con Gastón Reis en Córdoba. El es muy amigo de Wanchope y ahora nos volvimos a encontrar. La verdad que fue un placer por como es como persona. Y me contó un poco lo que es el fútbol y lo que genera. Uno por ahí estando en el básquet no se da cuenta de la dimensión. Y fue así, subí un video a las redes sociales, y él me lo anticipó. “Mirá que te van a gastar o volver loco”, me dijo. Y yo pensé que no iba a ser para tanto y la verdad que fue una locura. Lo que genera Boca y el fútbol es tremendo y en le básquet no se ve.

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