Candela Cerrone ganó el maratón en Malvinas y generó repercusión mundial

La atleta Candela Cerrone charló con UNO tras su triunfo en el archipiélago. “Se cumplió el objetivo de ganar en nuestras islas”, dijo la argentina.

10:12 hs - Martes 17 de Marzo de 2026

La atleta argentina Candela Cerrone se convirtió días atrás en protagonista de una historia que trascendió el ámbito deportivo y despertó emociones, debates y repercusiones en distintos lugares del mundo. La corredora bonaerense ganó los 42 kilómetros de la Stanley Marathon, disputada en las Islas Malvinas, y su festejo en la línea de meta, con un mensaje dedicado a los caídos y veteranos de la guerra, se viralizó rápidamente. Con un tiempo de 3 horas y 14 minutos, la atleta logró dominar un circuito hostil, caracterizado por desniveles pronunciados e intensas ráfagas de viento.

La escena ocurrió a pocos metros de la llegada, bajo un cielo inusualmente despejado en el archipiélago del Atlántico Sur. Exhausta pero emocionada tras completar la exigente competencia, Cerrone levantó la voz y dejó escapar un grito que fue mucho más que una celebración deportiva.

“¡Por los caídos, por los veteranos, por todos los que estuvieron acá!”, exclamó la corredora en medio de la adrenalina y el cansancio del último tramo del circuito. Ese momento quedó registrado en un video que rápidamente comenzó a circular en redes sociales y medios de comunicación, generando una fuerte repercusión tanto en Argentina como en el exterior.

La victoria correspondió a la 15ª edición del maratón que se realiza en la capital isleña, Stanley, una competencia considerada como una de las más australes del mundo. Cerrone, de 48 años, fue la única mujer argentina que participó en la distancia completa de 42 kilómetros.

Nacida en Berisso y radicada actualmente en Pinamar, Cerrone explicó que su presencia en la carrera fue el resultado de un proyecto que comenzó a gestarse varios años atrás.

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Candela Cerrone en plena compentecia.

La palabra de Candela Cerrone

En diálogo con UNO, la atleta contó que la idea surgió en 2023, cuando se enteró de la existencia del maratón gracias a un corredor vinculado al ejército argentino, Marcelo De Bernardis, quien participa habitualmente en la prueba.

“Se cumplió el objetivo de poder ganar en nuestras islas. Lo que nunca imaginé es la repercusión que tuvo. Si bien quería que el triunfo sirviera para visibilizar y que se hable de Malvinas, jamás imaginé lo que está ocurriendo por estos días”, relató.

Sin embargo, concretar el viaje no fue sencillo. Según explicó, el principal obstáculo fue el costo económico y la compleja logística para llegar al archipiélago.

“Me llevó dos años poder hacerlo porque es muy caro. Para llegar hay que tomar varios vuelos, y además todo allá se paga en libra esterlina. Pero finalmente se pudo dar”, señaló.

El recorrido hasta el archipiélago fue extenso. Cerrone detalló que debió viajar primero desde Argentina a Chile y luego continuar hasta las islas.

“El trayecto fue Ezeiza, Santiago de Chile, después Punta Arenas, y desde allí otro vuelo hacia Malvinas. Cuando llegás desembarcás en un aeropuerto que en realidad está dentro de una base militar”, explicó.

La atleta viajó prácticamente sin conocer a nadie, salvo a De Bernardis. Sin embargo, durante el trayecto fue encontrándose con otros argentinos que también participaban del evento.

“Había unos 14 argentinos en total, pero muchos corrían la modalidad posta. Yo era la única argentina mujer que hacía los 42 kilómetros completos”, indicó.

La repercusión que generó su triunfo comenzó a crecer cuando se difundió el video de su llegada. La grabación fue realizada por un compatriota que conoció casualmente en las islas.

“Creo que todo tomó dimensión por ese video que me filmó un argentino que estaba ahí. Yo ni sabía que me estaba grabando. Fue algo totalmente espontáneo”, explicó.

A partir de allí, el registro comenzó a circular rápidamente en redes sociales, lo que generó reacciones diversas. Mientras que muchos argentinos celebraron la victoria y el gesto simbólico, en las islas también hubo malestar.

“A medida que pasaban los días empecé a darme cuenta de que había bastante enojo entre los isleños y los kelpers. Y entendí que no era solo por el triunfo, sino por lo que dije cuando llegué”, contó.

Más allá de la competencia deportiva, el viaje tuvo para la corredora una carga emocional profunda. Durante su estadía en el archipiélago visitó distintos sitios vinculados a la Guerra de las Malvinas de 1982.

Entre los lugares que recorrió se encuentra el Cementerio de Darwin, donde descansan los restos de los soldados argentinos caídos durante el conflicto. “Fue todo muy fuerte. No solo correr y ganar la carrera, sino también ir a los lugares donde ocurrieron las batallas, subir a los montes donde hubo combates muy duros y visitar el cementerio de Darwin”, relató.

Para Cerrone, esa experiencia terminó de darle sentido a su participación en la competencia.

“Llegué hace poco y todavía estoy procesando todo lo que pasó. Pero lo único que quiero es agradecer a todos los periodistas y medios que están difundiendo esta historia, porque eso ayuda a que muchas generaciones se interesen y pregunten qué pasó”, señaló.

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Candela Cerrone en la llegada en Malvinas.

Forma de vida

Con 48 años, Cerrone se define como una corredora amateur que entrena con disciplina para alcanzar su máximo rendimiento. Su vínculo con el atletismo comenzó desde muy joven, aunque tuvo una pausa durante la maternidad.

“Corro desde que tengo uso de razón. Después tuve una etapa en la que lo dejé por mis hijos, pero cuando crecieron retomé. Y curiosamente mis mejores rendimientos llegaron de adulta”, explicó. Además de competir, Cerrone trabaja como profesora de educación física y dirige desde hace más de una década un grupo de entrenamiento en Pinamar llamado Runner Fox. “Soy una corredora amateur que intenta entrenar como si fuera élite para dar lo mejor posible en cada carrera. Correr es mi estilo de vida, es lo que me moviliza todos los días”, afirmó.

Tras la repercusión generada por su triunfo, Cerrone expresó que su mayor deseo es que la historia sirva para mantener viva la memoria sobre el conflicto del Atlántico Sur y para que más argentinos puedan conocer las islas.

“Me encantaría que el año que viene haya muchos más argentinos corriendo allí. Que podamos ir, conocer, informarnos y recordar”, expresó.

También remarcó las dificultades simbólicas que existen para manifestar la identidad argentina en el archipiélago. “Allá no te permiten decir ‘nuestras Malvinas’, ni usar remeras con los colores argentinos o banderas. Pero aun así creo que es importante que estemos presentes”, concluyó la nacida en Berisso y ahora vive con sus hijos en Pinamar.

Con su victoria en la maratón y el mensaje que dejó al cruzar la meta, Candela Cerrone logró algo que va más allá de un triunfo deportivo: instalar nuevamente en la conversación pública la memoria, la historia y el significado que las Islas Malvinas tienen para millones de argentinos.