La Selfie
Domingo 23 de Septiembre de 2018

"Betsu Love", la chica que desafía la gravedad

La atleta Betsabé Paez admitió: "Lo que mejor me sale es hacer que las personas se diviertan, soy cupido por excelencia, y tengo un máster en dar consejos de amor y motivación".

Betsabé Paez nació el 27 de octubre de 1993 en Crespo. Comenzó a saltar a los 9 años hasta convertirse en la mejor del ranking nacional en salto en alto. En 2005 logró el primer puesto Juegos Evita y no paró de ganar: nacionales en todas las categorías, Sudamericanos Escolares; fue subcampeona en el Sudamericano de Menores en Lima; en 2009 cuarta en Panamericano Juvenil y participó del Mundial de Menores en Bressanone, Italia, Obtuvo el Iberoamericano de Adultos con una marca de 1,80.

En 2010 fue campeona sudamericana en Menores; participó del Mundial Junior en Canadá y cuarta en el Panamericano y fue Revelación Clarín. En 2015 ganó cuatro Grand Prix. En 2016 sumó otro sudamericano. Este año fue relevista de la antorcha Olímpica de los Juegos la Juventud en su paso por Paraná.

Estudió el Profesorado de Educación Física. Involucrada en organizaciones sociales, Betsabé estudia Trabajo Social, otra de sus grandes pasiones, en la UNR. Participó de los Juegos Olímpicos de la Juventud en Singapur, fue plata del Iberoamericano de Adultos y bronce Sudamericano.

Betsabé Páez

—¿De qué equipo sos hincha?
—Supuestamente de Boca, pero dejé de seguir el fútbol luego de la final de la Copa Argentina 2015 cuando Boca le ganó a Central, por las cosas que se cobraron terminé de darme cuenta que el fútbol no era honesto en nuestro país. Perdón a los fanáticos, ja. Después amo el Barcelona porque es el equipo con el que suelo jugar al Pes en la play.

—¿Un club?
—Club Esporte Pinheiros de San Pablo, Brasil. Sin dudas el club más hermoso que me tocó conocer, desde su gente hasta su infraestructura colosal.
—¿Un estadio?
—El estadio en el que competí en el Mundial U18 en Bressanone, Italia. La pista de atletismo de color verde se camuflaba entre los Alpes, estábamos pegados a los Alpes suizos. Jamás vi un lugar tan hermoso.
—¿Un técnico?
—No podría elegir a uno, el atletismo fue y es mi maestro en la vida y con él todos los entrenadores me hicieron aprender no solo deportivamente. Cada uno me hizo un poquito más sabia, todos dieron lo mejor que tenían en cada momento, así que mi corazón guarda el nombre de todos.
—¿Cuál fue el salto que más gritaste?
—El salto más gritado por mí y la tribuna fue en el campeonato iberoamericano de adultos. Apenas tenía 16 años y me estaba enfrentando con las mejores, entre ellas la última campeona olímpica de Río 2016. Salté 1,80 por primera vez. Nadie lo podía creer, lloré mucho de emoción.

—¿Cuál fue el mundial de fútbol que más te gustó?
—El mundial de fútbol que más me llegó fue el de Brasil 2014. Hubo mucha emoción, se notaba el sentimiento, y el haber estado tan cerca de salir campeones.
—¿Cuáles son los cinco deportistas argentinos que más te gustan?
—Manu Ginóbili me parece el ejemplo más marcado de excelencia, respeto y amistad; Paula Paretto marcó un hito importantísimo en lo que es deporte y mujer en nuestro país; Leo Messi bomba de talento; Sebastián Domínguez el más lindo y súper generoso y Braian Toledo superación de vida.

—¿Y tres del mundo?
—Nadia Comanecci, creo que es de otro mundo; Dan Millman campeón del mundo en gimnasia deportiva. Escribió El Guerrero Pacífico y me siento muy identificada con su historia y es la película que miro cada vez que me caigo emocionalmente. Y el atleta histórico Carl Lewis.

—¿Cuál fue tu primer sueldo o viático y en qué lo gastaste?
—Mi primer sueldo fue del Enard en 2010, ahorré durante un tiempo y me compré un Twingo que era el auto que nos encantaba a mí y a mi mamá.
—¿Qué es lo que mejor te sale?
—Lo que mejor me sale es hacer que las personas se diviertan, soy cupido por excelencia, y tengo un máster en dar consejos de amor y motivación, ja. Me dicen “Betsu love”.

—¿Qué te gusta hacer en los momentos libres?
—En los momentos libres me gusta conectarme con mi alma, me pongo en modo avión, en silencio conmigo misma. También me gusta hacer muchas aventuras que estén relacionadas con la naturaleza y haya adrenalina y tranquilidad de manera equilibrada.

—¿A qué cosas le tenés miedo?
—El miedo es algo que trabajo muchísimo a nivel espiritual, suelo sentir miedo por la angustia desmedida y a mis inseguridades.

—¿Qué cosas te sacan?
—Las cosas que me sacan son las mentiras, que me griten, el trato descortés gratuita mente. La falsedad y la envidia.

—¿Qué cosas te hacen reír?
—Me hacen reír las charlas exageradas con las personas sobreactuando situaciones de la vida cotidiana, los memes y las caídas.

—¿Cuál fue tu peor compra?
—Mi peor compra la cambio por mi peor negocio. Vendí una bici playera y un juego de sillones de jardín de hierro a un comprador de chatarra de esos que cantan ‘caaaaampraaaaa vendaaaaa chatarra, calchanes de lanaaaa’ por $7,85. Mis papás no sé como no me asesinaron, ja. —

¿Cocinás?
—Amo cocinar e inventar recetas, es uno de mis cables a tierra, es como hacer arte, abro la heladera y con lo que hay, creo.

—¿Una comida?

—Todas... ja.

—¿Un postre?
—Cualquiera con chocolate y dulce de leche. —¿Una bebida? —Citric de naranja-frutilla, licuados...mmm delicia.

—¿Qué música escuchás?
—Música escucho según mi estado de ánimo y todo tipo, desde la cumbia más bizarra hasta el folclore más tradicional.

—¿Una banda?
—No tengo preferida; me gusta Jarabe de Palo, Fito Páez, Aerosmith, Manseros Santiagueños, Mala Fama para tocar el teclado invisible y cuarteto para limpiar la casa y bailar con la escoba, ja.

—¿Una película o serie?
—Como soy Betsu Love, Diario de una Pasión lidera mi ranking, seguida por Comer, Rezar, Amar y El Cambio que me hizo literalmente cambiar.

—¿Un viaje?
—Un viaje súper divertido fue a Canadá, estaba con una amiga que era, literal, mi otra mitad. Metidas de pata de todo tipo, hasta terminar bailando y cantando en inglés –no sabíamos inglés– cuarteto arriba de la mesa de un comedor donde había aproximadamente 500 personas incluidos atletas y dirigentes muy grosos. Nadie entendía lo que decíamos, pero acompañaban con palmas.

—¿Una ciudad?
—Rosario, estoy enamorada.

—¿Un lugar para vivir?
—Flasheo con la vida de surfer, en una casa en el medio de la playa, naturaleza, atardeceres, cielos estrellados, amaneceres y fogatitas acompañadas de guitarra.

—¿Qué lugar te gustaría conocer?
—Muchos, amo viajar, pero Bali en Indonesia es un re... pendiente. Sigo a todas las páginas del lugar, a ver si la ley de atracción me tira un centro, ja.

—¿Un hombre?
—Todos los que generen transformación en lo que hacen, los que dejen huellas, los que inspiran a otros, ayudan y buscan ser mejores cada día desde el lugar que les toque.

—¿Una mujer?
—Lo mismo.

—¿Cuál es el contacto más groso que tenés en el celular?
—En el celu puedo decir que tengo varios contactos interesantes, entre ellos el de Seba Domínguez que me ayudó una vez a ayudar a un chico en situación de calle acá en Rosario, vale la pena la mención, un genio.

—¿Cuántos grupos de whatsapp tenés?
—Soy muy antigrupos. Prácticamente no los leo, recibo muchos reproches por clavar vistos, pero los que me conocen saben que cuando estamos cara a cara tienen lo mejor de mí. Alrededor de 20 grupos tengo what.

—¿Si te dieran a elegir cinco nombres para armar un grupo de whatsapp a quiénes elegirías?
—En vez de un grupo de whatsapp haría una fogatita al lado del río con Eva Perón, Mandela, Jesús, Osho, Buda, Teresa de Calcuta y en esa fogata debatir sobre las problemáticas actuales cada uno con su mirada. Lo invitaría a Carlos Marx y Durkheim.

—¿Con quién te gustaría tener una selfie y en donde?
—La selfie me gustaría sacármela en República Democrática del Congo, es el país más pobre del mundo donde me gustaría ir de voluntaria algún día y quisiera estar con toda esa gente sonriendo esperanzada de que algo puede llegar a ser un poco mejor de lo que era antes.



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