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A 10 años de la primera estrella de Atlético Paraná

El 6 de junio de 2010 el Decano ascendió al Torneo Argentino B al vencer 3-2 a Defensores de Salto. 10 años después los protagonistas recordaron esa conquista.

Sábado 06 de Junio de 2020

El 6 de junio de 2010 Atlético Paraná sumó a su escudo su primera estrella nacional al ascender al Torneo Argentino B. Despegó del Torneo del Interior tras derrotar 3 a 2 a Defensores de Salto en territorio bonaerense en el juego decisivo de la promoción por un lugar en la cuarta categoría del fútbol del país. De esa manera cerró un marcador global de 5 a 3, dado que en el juego que abrió la llave se impuso por 2 a 1.

El Gato rompió con el maleficio. Superó los estigmas de las tres finales perdidas en manera consecutiva durante la década del 70. Dio el primer paso en su camino al profesionalismo. Ilusión que llegó a materializar cuatro años y medios después al inscribir su nombre en la Primera B Nacional.

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El festejo de los jugadores de Atlético Paraná en el vestuario

El festejo de los jugadores de Atlético Paraná en el vestuario

Diez años atrás el Rojiblanco exhibió una muestra de carácter. Logró digerir un mal trago luego de desperdiciar la primera oportunidad de ascenso tras caer en La Banda, Santiago del Estero al perder en definición por penales ante Sarmiento. La segunda chance la capitalizó. Barrio San Martín lo celebró.

El Decano contó con un plantel con un mix de experiencia y juventud. Tuvo voz de mando en la última línea a través de la dupla central Diego CiarrocaMarcelo Sosa. Rubén Barrientos fue otro de los abanderados de la resistencia. En el mediocampo Antonio Todoro asumió su condición de liderazgo. El capitán le dio claridad a la elaboración de las ofensivas.

La frescura la aportaron Lisandro Alzugaray, Pablo Lencioni, Leonardo Acosta, Alexis Ekkert, Sergio Chitero, Juan Manuel Lazaneo y Lautaro Bouchet. Futbolistas que le dieron un salto de calidad al equipo y que, años después, se ganaron un lugar en el profesionalismo.

Desde Sunchales llegó Joaquín Cabral. El artillero sacó a relucir su capacidad goleadora. Con 14 conquistas fue el máximo anotador.

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Joaquín Cabral fue el goleador de Atlético Paraná

Joaquín Cabral fue el goleador de Atlético Paraná

Daniel Veronesse fue el conductor del equipo. El destino quiso que el rafaelino ingresara en la historia de la centenaria entidad. Un mes antes del inicio del campeonato asumió al cargo tras la sorpresiva salida de Luis Murúa.

El camino al ascenso fue largo. Atlético Paraná disputó 20 encuentros. Conquistó 14 victorias. Sufrió cinco derrotas y empató en el restante juegos. Protagonizó grandes batallas futbolísticas, especialmente en la serie de playoff. Sufrió para dejar en el camino a Santa Fe Fútbol Club, Fútbol Atlético Uruguay y a General Rojo. Tropezó en La Banda ante Santiago del Estero. Ese traspié no fue la caída, sino un impulso para arribar al Argentino B.

A una década de una fecha gloriosa para el Pueblo Decano Ovación dialogó con los protagonistas de esa gesta.

Desde el fondo.

La voz de la experiencia estuvo representada por Marcelo Sosa. El Negro resaltó el compromiso de todo el plantel sobre la causa. “Ese equipo tenía bien en claro qué era lo que quería. Si bien cobrábamos un dinero por partidos, no vivíamos del fútbol. Jugaba por la camiseta. Entrenábamos a la siesta porque durante el día la mayoría laburaba. Era semiamateur. Por suerte ascendimos al Argentino B”.

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En el derrotero el diamantino recordó las batallas que el equipo afrontó. “Teníamos una pica con algunos jugadores de Atlético Uruguay. Siempre fue un equipo duro futbolística y dirigencialmente. Cuando jugamos en el Mutio le quebraron la mandíbula a (Antonio) Todoro. Fue un partido picante. Después se nos complicó en semis ante General Rojo al perder en nuestra cancha. Pero de visitante el arquero de ellos cometió un error que fue aprovechado por el Checo (Chitero) y clasificamos a la final”, rememoró.

Por otro lado, Sosa indicó que la derrota en La Banda fortaleció al equipo. “En el primer tiempo no nos cobraron un penal después que le rompen la cara al Leo Acosta. El árbitro no nos dejaba pasar mitad de cancha. El gol que nos hicieron estaba en offside. Al término del primer tiempo me acerqué al árbitro al término del primer tiempo y le dije “Ya está. Ya hiciste demasiado”. Ahí vi que el equipo tenía carácter para ascender. Me di cuenta de que, a pesar de la juventud, tenía compañeros con personalidad y jugaban muy bien. Después en la promoción sacamos chapa porque el equipo no tenía techo”, chapeó.

Emoción pura.

El fútbol no era prioridad en la vida de Eduardo Fontanini. “En ese entonces estaba en un tercer, cuarto orden”, confesó el Gato, que se adueñó del arco en los últimos cinco juegos del certamen. “Toda mi vida había jugado en Argentino Juniors, y si no fuera por algunos conflictos internos tal vez hubiera terminando jugado ahí también. Es como que comencé a conocer el otro fútbol a partir de ese compromiso con Paraná. Lo disfruté desde el primer momento, más allá de que comencé siendo tercer arquero. De a poco me fui adaptando a las exigencias de la competencia y a lo que Paraná pretendía. Por suerte considero que estuve a la altura de las circunstancias. Tal es así que terminé atajando los últimos cinco partidos de, para mí hoy, el torneo más importante que pude lograr. Fue mi primer título, después vinieron algunos más, pero ese lo guardo con mucho cariño”, aseveró.

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El Gato graficó en un ejemplo el cambio de escenario que dio en esa temporada. “La final en La Banda fue el partido con mayor cantidad de público que jugué en mi vida. Ese día hubo alrededor de 10.000 espectadores. Seis, ocho meses atrás estaba jugando la B de la Liga Paranaense para Argentino con un puñado de hinchas. Fue un desafío emocionante que no tiene comparación”.

Fontanini, que atajó en los últimos años en Paraná Campaña, evaluó su retiro. “Se necesita un compromiso importante con un club que se me complicaba”, explicó. Modificó su postura cuando fue convocado desde barrio San Martín. “Es volver a rememorar una historia hermosa en un club muy importante no solo de la ciudad sino del ascenso, y eso genera otra expectativa. Tener la camiseta de Paraná inconscientemente te lleva a pensar que tenés chance de lograr el ascenso”.

Despegue.

Para Leonardo Acosta el ascenso al Argentino B fue un momento bisagra en su carrera. “Marcó un antes y un después. Ahí comencé a darle un poco más de profesionalismo a mi carrera”, describió.

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El Wachi indicó que el Torneo del Interior fue el torneo “más duro” que disputó. Todo los fines de semana eran desafíos diferentes. “De local nos hacíamos fuertes, pero de visitante la pasábamos mal. En La Banda me lastimaron la boca, me tocó perder una muela. Es parte del fútbol y estoy recontra agradecido de haberlo jugado porque me fogueó para lo que iba a venir después en mi carrera”.

Pasó la prueba.

Alexis Ekkert se destacaba en Paraná Campaña jugando para Atlético María Grande. El diamantino sabía que en el Decano las exigencias eran mayores. “Era un desafío muy grande porque implicaba otro tipo de entrenamiento. Era casi profesional y adaptarme era una meta. Por eso ese torneo ocupa un lugar muy importante en mi carrera”, aseguró Ekkert, uno de los tres intérpretes que conquistaron los tres ascensos con el Rojiblanco en la década del 10.

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Leo Acosta y Alexis Ekkert, en acción

Leo Acosta y Alexis Ekkert, en acción

Oportunista.

Sergio Chitero anotó un tanto clave en el camino al ascenso. “Recuerdo el gol que le hice a General Rojo. El arquero pensó que habían sancionado offside. Dejó el balón en el piso y rápido se la pellizco. Eso nos dio el pase a la final”, revivió.

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