Domingo 30 de Enero de 2022
En estos días, las noticias sobre el conflicto entre Ucrania y Rusia proliferan, alarmando a la comunidad internacional y a quienes forman parte de ambas naciones. Y de alguna forma repercute a miles de kilómetros, en la Argentina y también en la provincia, donde habitan personas nativas de estos dos países, que están atentas a lo que va ocurriendo.
Una de ellas es Aliona Samsonova, quien reside en Federación junto a su hija de 11 años, ciudad en la que se destaca como fotógrafa profesional y a la que llegó a instalarse también su mamá. Carismática, se adaptó enseguida al país, cuando emigró con su familia desde Mikolayiv, una localidad cercana al mar Negro, a los 16 años. Se instaló primero en Buenos Aires, varios años después en Puerto Madryn, y finalmente en Entre Ríos, hace poco más de una década atrás, cuando nació su hija y buscaba un lugar más tranquilo para que creciera.
Acerca de los motivos que la llevaron a dejar todo para iniciar una nueva vida, junto a sus padres y una hermana –luego nació otra hermana más en Buenos Aires–, contó a UNO que arribó al territorio argentino en 1995, cuatro años después de que Ucrania se emancipara de Rusia. “Hacía poco que se había separado Ucrania de la Unión Soviética. El país era un desastre en ese entonces, estaba fundido. Y Argentina tenía un convenio con Ucrania a partir del cual nosotros podíamos ingresar legalmente. Debíamos ir renovando la visa cada año, y a los tres años podíamos tener la residencia”, recordó.
También contó que llegó en diciembre de ese año y en marzo del siguiente empezó a ir a la escuela, donde pudo reunirse con un grupo de compatriotas en su misma situación que también habían migrado, por lo que el desarraigo no fue tan impactante. Además, a su edad aprendió muy rápido el castellano, con la ayuda también de una profesora que después de clases le fue enseñando a su grupo el idioma.
Con su entorno Aliona se comunica también en ruso, ya que es la lengua que se hablaba en la parte de su país en la que vivía, y al casarse con un ucraniano que conoció en Buenos Aires, se lo trasmitieron su hija; y aunque hoy están separados, mantienen una buena relación que les posibilita compartir con la niña todo lo referente a su cultura. “En casa hablamos en ruso con mi mamá, que también se mudó después a Federación, y escuchamos también música y las noticias en ruso. Ahora que por Internet todo es más fácil, no como hace 26 años cuando llegamos, que nos escribíamos cartas con mi familia”, expresó.
También comentó: “Antes, los 15 países que integraban la Unión Soviética hablaban ruso, pero a la vez cada país tenía su propio idioma. Y en las ciudades de frontera con Rusia se habla más ruso. Mucha gente sigue hablando en ruso, lo que ocurre es que hace 30 años que Ucrania se independizó y se ocupó de darle valor al país, a través de la cultura, las tradiciones, y hoy el idioma oficial y obligatorio es el ucraniano”.
Pasaron 26 años desde que cruzó el océano, pero sus raíces y los vínculos familiares que conserva en su tierra original la llevan a mantenerse informada sobre lo que ocurre en la frontera con Rusia. Con tradiciones en común y una historia que une a ambos pueblos, no resulta sencillo pensar que una guerra puede confrontarlos. Pero quienes están al mando de un gobierno pueden tener otros intereses que modifique los destinos de la gente.
Conflicto de larga data
Aliona, quien conserva su nacionalidad original aunque tiene residencia en Argentina, mantiene el amor por su patria. En este marco, mencionó que una de las hermanas regresó a Ucrania, y su papá también volvió después de varios años, por lo que hace un lustro viajó con su hija a su país y lo encontró distinto. “Hoy está todo muy cambiado y hay de todo en Ucrania; es un país de Europa con todo para progresar. Yo viajé hace cinco años , pero mi mamá fue el año pasado a visitar a la familia y coincidimos en esto, que es hay buenos servicios y demás, hay turismo, tenemos mar, termas, bosques. Es un país rico”, destacó.
Sobre la situación entre Rusia y Ucrania, comentó: “Es un tema del que se habla bastante ahora. Muchos preguntan, muchos quieren conocer de qué se trata, pero ni quienes viven allá saben. En el 2014 fue cuando los rusos nos sacaron tres ciudades, pero a diferencia de ese año, Ucrania no estaba preparada para una defensa”.
“Hoy el conflicto continúa. Hoy esas tres ciudades son rusas, y nos reclaman Crimea, que es una parte que siempre se consideró rusa y en eso no hubo enfrentamientos, ya que se votó y la gente decidió pasar a formar parte de Rusia, pero ahora quieren reforzar esa posición”, añadió.
Mientras las versiones de posibles enfrentamientos entre los ejércitos de ambos países crecen en la actualidad, Aliona aseguró: “No es cierto que esté anunciado si van a haber ataques o no. Son especulaciones, y la gente allá está preocupada obviamente, pero más preocupada está por la economía, por el dólar, por vivir el día a día”.
Por otra parte, evaluó: “Hoy tenemos en mi país servicio militar obligatorio por si pasa algo, y somos patriotas y nos vamos a defender. También están quienes piensan que no va a pasar nada, que es una movida política. Y hay cuestiones económicas también de fondo: Rusia quiere a Ucrania porque pasa un caño de gas desde Alemania a Rusia y se les cobra ese tránsito. Ucrania está atenta y el presidente (Volodímir Zelenski) está tratando de calmar al pueblo, porque hay muchas noticias diferentes sobre el tema y la gente está pendiente”.
Acerca de la posicionamiento política de su país, analizó: “Ucrania tiene apoyo de Estados Unidos. Y lo que inquieta en realidad a Rusia es que Ucrania esté gestionando integrar la Unión Europea, porque en ese caso tendrá también este apoyo”.
Una cultura en común
Svetlana Sajarova nació en lo que fue la Unión Soviética, y hace casi 22 años se mudó a la Argentina, debido a la difícil situación civil de aquel entonces. Si bien primero vivió en Buenos Aires, se enamoró de un paraense y hoy reside en la capital entrerriana, desde donde sigue cuidadosamente lo que pasa en su territorio de origen y contó a UNO: “Tengo familiares cercanos que viven en Rusia, en Ucrania y en Crimea, y tengo información de primera mano. Lo que comparto es exclusivamente mi opinión personal, y creo que todo esto está promovido por Estados Unidos, a través de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), con sus recursos, sus armas, sus soldados. Ellos usan la problemática que se generó en Crimea cuando la gente pidió al gobierno hacer elecciones legales, porque no querían seguir bajo el mando ucraniano”.
Sobre este punto, rememoró la historia que se gestó en torno a esta península, cuando en febrero de 1954 el entonces presidente de la ex Unión Soviética, Nikita Kruschev, cedió este territorio a los ucranianos en conmemoración del 300 aniversario de su adhesión a Rusia. Al respecto, Svetlana explicó: “Ese territorio siempre fue ruso, y en el año 1954 había un presidente, que era Kuschev, que aprovechó la situación para regalarle Crimea a Ucrania. Hubo entonces muchas protestas, porque nadie le consultó a los habitantes del lugar si estaban de acuerdo”.
Acto seguido, la mujer comparó el conflicto actual con otros en los que participó la OTAN, y sostuvo: “Ellos utilizan ese conflicto no para proteger a la gente ucraniana, sino para atacar el territorio de Rusia. Pero nadie allá está esperando ninguna guerra, nadie habla de una amenaza; quien habla de guerra es solamente el gobierno ucraniano, porque depende totalmente de Estados Unidos. Rusia reiteró que no va a invadir un territorio, pero sí va a defender al pueblo ruso, y es muy difícil una resolución pacífica estando Estados Unidos detrás”.
“Sobre la expansión de la OTAN, en Rusia afirmaron que no lo van a permitir”, agregó, y reflexionó: “El gran problema acá es la óptica que Estados Unidos tiene del mundo, y es que no puede existir otro actor internacional que esté a la par de ellos. Desconoce que el mundo ya no es como en la década de los 90 e ignora la historia de los pueblos, creyendo que nadie puede ponerle límites. Es una autopercepción equivocada de Estados Unidos que puede llevar al desastre al mundo”.
Asimismo, refirió: “Esta es una maniobra internacional, es una guerra fría informativa. Y más que nunca, hay que informar bien. Rusia no tiene intenciones de invadir Ucrania ni ningún país. Esas son solo expresiones mediáticas de los medios occidentales para que el resto del mundo crea que Rusia es una amenaza y Estados Unidos tenga, con la excusa de dar apoyo, la posibilidad de avanzar en los territorios de los aliados de la OTAN, rodeando a Rusia con sus armas de largo alcance. La única guerra que hay por el momento es psicológica y comunicacional, y tenemos el deber de desmentir esto”.
Svetlana, quien remarcó que la suya es una opinión propia, destacó por último: “Siempre Rusia y Ucrania fueron hermanas. Tenemos la misma cultura y las mismas costumbres. Y jamás tuvimos problemas. Es lamentable que esté pasando esto”.