Obispos debaten sobre familia y educación en la actualidad
El obispo de Gualeguaychú lamentó que haya pobreza en un país que produce tantos alimentos.  

Lunes 05 de Mayo de 2014

En noviembre de 2013 la Asamblea Plenaria del Episcopado presentó el tradicional documento que resume los temas abordados en el último encuentro. En el escrito, las autoridades eclesiásticas declararon la necesidad inmediata de medidas gubernamentales para erradicar el narcotráfico en la Argentina. Esto desencadenó en una serie de reuniones entre las dos instituciones y el abordaje de las adicciones en las escuelas y centros de contención. A partir de este mediodía, tendrá lugar una nueva reunión en la que se abordará la educación y la familia en la actualidad.
 

Los máximos representantes de las 48 diócesis del país llegaron a la localidad de Pilar en provincia de Buenos Aires para realizar el segundo encuentro anual de la Comisión Permanente, cuya principal función es mantener la atención sobre la realidad del país y dar respuesta a los desafíos que de ella surjan. De la primera cita surgió el documento titulado El drama de narcotráfico y la droga, dirigido a la política y a la sociedad, donde se trazaba un complejo panorama sobre el flagelo de dicha problemática en el país.
 

Los obispos cuestionaban, entre otras cosas, al Poder Ejecutivo por dejar pasar mucho tiempo antes de decidir quién sucedería a Rafael Bielsa en el organismo que coordina las políticas públicas en materia drogas (Sedronar), y lanzó un llamado de emergencia al gobierno nacional a partir de la situación actual en el país: “La Argentina está corriendo el riesgo de pasar a una situación de difícil retorno. Si la dirigencia política y social no toma medidas urgentes costará mucho tiempo y mucha sangre erradicar estas mafias”.
 

Ese mismo mes, se designó a Juan Carlos Molina, un sacerdote de la provincia de Santa Cruz, como titular del organismo dando respuesta inmediata al pedido del Episcopado.
 

A esto se suma la firma, por parte de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, en abril en cadena nacional, de un convenio marco para la construcción y el fortalecimiento de los Centros Preventivos Locales de las Adicciones (Cepla) y las Casas Educativas Terapéuticas (CET) en todo el país.
 

En el plano local y en consonancia con lo anunciado por la Presidenta, el gobierno provincial también lanzó una serie de medidas para erradicar el consumo de drogas en Entre Ríos. Esta semana, el ministro de Educación, José Lauritto, recibió a los obispos Jorge Lozano, de la Diócesis de Gualeguaychú, Juan Alberto Puiggari del Arzobispado de Paraná y Luis Armando Collazuol, obispo titular de Concordia para hablar sobre la prevención de las adicciones en las escuelas. En la reunión, el funcionario se refirió al plan de acción 2014 para trabajar sobre esta problemática, en lo que respecta a la conformación de una red social de prevención del consumo de drogas, la construcción de cinco casas educativas terapéuticas y de los centros de rehabilitación en la provincia. Los mismos serán levantados uno en la costa del Paraná y otro en la del río Uruguay.

Preocupaciones más urgentes
 

La educación será uno de los principales puntos del temario que se tratará en Pilar a partir de este mediodía. El presidente de la Comisión Episcopal de Educación Católica, monseñor Héctor Aguer, brindó declaraciones en las últimas horas acerca de la responsabilidad de los gobernantes en la decadencia del nivel escolar, pero también de la dirigencia en general y de las familias. Enumeró la falta de reconocimiento a los docentes, la ausencia de seguimiento de la escolaridad de los niños por la familia y los cambios en los contenidos, entre otras cosas.
 

Monseñor Aguer dijo que se nota que el carácter integral de la educación está en peligro: “Se conoce, que hay egresados de la escuela Primaria que no saben leer correctamente y escriben a los tropezones”. Respecto de los contenidos agregó: “La educación es algo más que la instrucción”.
 

El subsecretario del Episcopado Argentino, Pedro Brassesco, explicó en qué consistirá el segundo encuentro del año de la Asamblea Plenaria. Según dijo será un intercambio pastoral donde los obispos hablarán libremente de diversos temas. Cada uno expondrá las problemáticas de su Diócesis que requieran tratamiento y se decidirán una serie de medidas a llevar a cabo. En muchas ocasiones se elabora un plan de acción dentro de la Iglesia o bien se redacta un documento dirigido a la sociedad, como ocurrió en noviembre.
 

Además de los problemas del plano educativo, el temario del encuentro que se realizará en Pilar, estará directamente relacionado a lo que pidió el papa Francisco en Brasil y otro punto destacado será la situación de la pastoral familiar, muy comentado por estos días, a raíz del llamado del Papa a la esposa de un divorciado en San Lorenzo, Santa Fe, para autorizarla a tomar la Comunión. Brassesco aclaró que se brindará especial atención, en ese aspecto, a la preparación para el matrimonio y los divorciados que vuelven a casarse. Agregó que el tema droga no está planteado como parte del abordaje obligatorio, pero es muy probable que salga en el inicio de los debates, cuando los obispos y arzobispos expongan el panorama de las zonas que tienen a cargo.

La pobreza, en agenda
 

Otra de las problemáticas que generalmente se aborda en los encuentros de la Asamblea Plenaria, encargada de velar por el cumplimiento de las decisiones del Papa, es la pobreza.
 

El titular de la Pastoral Social del Episcopado y obispo de Gualeguaychú, Jorge Lozano, analizó en los últimos días la situación en la Argentina y lamentó que haya necesidades en un país que produce tanta cantidad de alimentos. Señaló que desde 2008 se detuvo la salida y que hubo un leve incremento. Comparó las carencias que sufren los argentinos y dijo: “Es como tener sed a 10 metros de un aljibe, cuesta pensar el hambre si se lo vincula a la situación productiva de nuestro país”.
 

El obispo se refirió al seguimiento que realiza Jorge Bergoglio de la situación en Argentina y dijo que está al tanto de todo porque cotidianamente le acercan resúmenes de prensa y recibe a dirigentes con los que comparte esta información.
 

El prelado avaló los índices del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina, que demuestran que el 27,5% de la población es pobre y que esto se corresponde con unos 11 millones de personas. “Los reportes son publicados y presentados de manera transparente, la metodología se puede constatar porque no son hojitas sueltas. Arrojan resultados con un margen de error que es mínimo”.