Una pareja perdió a sus tres hijos pero algo maravilloso les sucedió
En un accidente de tránsito un matrimonio perdió a sus tres hijos. Luego de un tiempo, un milagro les ocurrió. Una historia llena de emoción.

Martes 19 de Mayo de 2015

El 4 de mayo del 2007, Lori Coble decidió acudir junto a su madre y tres hijos pequeños a un centro comercial de Estados Unidos para festejar el quinto cumpleaños del varón, Kyle. Cuando llegó el momento de partir, Lori acomodó a los niños en el automóvil y empezó a conducir.

En el camino, un camión embistió al coche de la familia, convirtiendo la parte trasera del automóvil en un amasijo de hierros. Las dos mujeres, Lori y su mamá, y las dos niñas y el niño tuvieron que ser repartidos en tres hospitales distintos.

Chris Coble, esposo de Lori, estaba en el trabajo cuando recibió la terrible llamada. En cuanto llegó al hospital en el que estaba Lori, su mujer, le dijeron que Katie y Emma habían fallecido. Chris salió corriendo hacia el hospital en donde estaba su hijo Kyle, pero el cerebro del niño no estaba recibiendo oxígeno y tuvieron que desconectarlo de las máquinas. 

“Puse mi mano sobre su pecho hasta que su corazón dejó de latir” relató el padre de los niños.

Dos días después del accidente, Lori y Chris tuvieron que enterrar a sus hijos, pero lo más difícil fue volver a su hogar. La quietud de su casa les atormentaba. Vivían encerrados y solían ir a la parte de atrás de su casa para no tener que escuchar a los niños del barrio jugando adelante.

Lori y Chris hicieron un pacto, no se podían dejar vencer por la tristeza y debían ser fuertes el uno para el otro.

Tan sólo tres meses después del accidente decidieron tratar de tener más hijos, y cuando Lori quedó embarazada recibieron un noticia asombrosa: iban a tener trillizos, dos mujeres y un hombre.

Los trillizos Coble nacieron casi exactamente un año después del trágico accidente: Ashley, Ellie y Jake, se llamaron.


"No importa cuán grande o devastadora sea una tragedia, siempre habrá una esperanza de que las cosas van a mejorar. Aunque todo parezca perdido, no hay que darse por vencido. Vivir el dolor de las penas, sin permitir que opaque el brillo de las alegrías es lo importante", dijo Lori.

 
Y Chris  agregó:  "Los trillizos no han sustituido a nuestros hijos perdidos. Nos ha llevado años sobreponernos al dolor. Pero son tres bendiciones desde el cielo. Dios no deja solo a nadie".

Fuente: El vocero provincial