Donald Trump
Jueves 22 de Noviembre de 2018

Trump ordena a los militares disparar a matar si los migrantes se descontrolan

El presidente amenazó con cerrar toda la frontera sur durante un período no especificado si México no es capaz de detener a la caravana

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dio permiso a los soldados desplegados en la frontera con México a que disparen, si es necesario a matar, en caso de que los agentes de inmigración se vean atacados por extranjeros que tratan de entrar en el país de forma ilegal. En una directiva enviada al Pentágono, la Casa Blanca autorizó "el uso de la fuerza, incluida la fuerza letal cuando esta sea necesaria" para "control de multitudes, detención temporal y registros rutinarios". En este momento hay en la frontera sur estadounidense 8.000 soldados del Ejército y la Guardia Nacional. Trump ordenó recientemente un refuerzo por el avance de caravanas compuestas por miles de migrantes centroamericanos que se disponen a solicitar asilo al llegar a suelo norteamericano. En un mensaje a los militares por el día de Acción de Gracias desde su residencia de Mar-a-Lago, en Miami, el mandatario les dijo ayer a los soldados que podrán disparar a matar para garantizar la seguridad de los agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) ante una posible entrada de migrantes procedentes de la caravana que cruzó Centroamérica en las últimas semanas. Trump se refirió a la "muy mala situación" en la ciudad de Tijuana, en el noroeste de México, donde cientos de migrantes han desbordado centros de acogida o acampan a la intemperie a la espera de poder entrar a Estados Unidos.
Hasta ahora, los 8.000 militares dispuestos en la frontera con México solo podían usar la fuerza contra los migrantes en defensa propia. La afirmación de Trump contrasta con las afirmaciones del miércoles del Pentágono que anunció que los soldados no llevarán armas de fuego real.

"Delincuentes"
Algunos de los temas tratados por Trump con los militares luego los amplió en la rueda de prensa, donde el mandatario afirmó sin aportar pruebas que al menos 500 delincuentes se esconden entre los migrantes de la caravana. "Espero que no tengan que hacerlo, pero no tengo otra opción" porque se trata de "personas rudas", señaló a los periodistas. El mandatario advirtió que tiene "pruebas creíbles de la inteligencia" estadounidense que indican que miles de migrantes de la caravana "pueden provocar incidentes de violencia y desorden". Trump también amenazó ayer con cerrar la frontera suroeste por un período de tiempo que no desveló si su administración determina que México perdió el "control" de su lado de la valla y no es capaz de detener el "asalto" de la caravana. El presidente detalló que firmó la orden hace dos días y que entonces ya cerró "parte de la frontera". Advirtió que se podría cerrar su totalidad si aumenta el conflicto con los migrantes.
Trump hizo referencia a la caravana de migrantes acampados en la ciudad mexicana de Tijuana, a la espera de cruzar la valla hacia el lado estadounidense después de haber viajado miles de kilómetros desde países como Honduras, Guatemala o El Salvador, entre otros, durante una marcha que se inició semanas antes de las elecciones de medio mandato. Para Trump es un escenario "realmente malo". "Si vemos que llega a un nivel en el que perdemos el control o la gente resulta herida cerraremos la entrada al país por un período de tiempo, hasta que podamos tener todo bajo control. Toda la frontera", declaró, y agregó que si toma la decisión de clausurar los pasos, eso frenará el intercambio comercial y "México no podrá vender sus automóviles en Estados Unidos".
La directiva o memorando, una orden presidencial que puede mantenerse en secreto, no va firmada por el propio presidente sino por su jefe de gabinete, John Kelly. En ella, se autoriza al "personal militar del Departamento de Defensa" a que "tome las acciones de protección militar que el secretario de Defensa considere necesarias". Ya en la campaña electoral de las elecciones parciales del 6 de noviembre, Trump prometió que permitiría a los soldados disparar si se veían atacados por los miembros de las caravanas, unos convoyes a los que se refirió como "una invasión".

Limitaciones legales
Esta orden supone una novedad porque, aunque el ejército tiene la potestad de defenderse de ataques, existen limitaciones sobre acciones de defensa de civiles, como son los agentes de fronteras. De hecho, emplear al ejército para funciones de gobierno civil es una violación de una ley de 1878. Esa ley,titulada Pose Comitatus, sí permite que el presidente "emplee la fuerza militar para ahogar insurrecciones o garantizar que se respete la autoridad federal", es decir, en casos de invasión, rebelión o golpe de Estado. Según sostuvo un vocero de la Casa Blanca, Hogan Gidley, en un correo electrónico: "Los valientes hombres y mujeres en el Servicio de Protección de Aduanas y Fronteras se colocan voluntariamente en situaciones extremadamente peligrosas todos los días para proteger a los estadounidenses y sus familias. La autorización del presidente garantiza que el Departamento de Defensa pueda intervenir para proteger a quienes nos protegen".
Desde hace semanas, el presidente critica con dureza a las tres caravanas de migrantes de centroamericanos que atraviesan México de camino a Estados Unidos en busca de un futuro mejor. En su mayoría huyen de la miseria y la violencia en sus países de origen y quieren pedir asilo en territorio estadounidense. El mayor grupo con varios miles de personas llegó hace días a Tijuana, ciudad fronteriza con la estadounidense San Diego, en California. En la actualidad, unos 4.700 migrantes se encuentran ya en Tijuana, y cientos más quieren llegar.
Esta semana, un juez federal prohibió temporalmente al gobierno aplicar un decreto emitido por Trump a principio de mes que denegaba la posibilidad de asilo a migrantes que ingresen a Estados Unidos de manera ilegal por la frontera sur, contraviniendo a las leyes inmigratorias del país. El magistrado hizo lugar a un recurso de organizaciones de derechos civiles que argumenta que la ley de inmigración estadounidense claramente permite a cualquier persona pedir asilo aun si entra al país entre puntos de acceso oficiales y bloqueó la aplicación de la medida mientras la Justicia resuelve el caso, lo que molestó terriblemente a Trump.



"No tenemos jueces de Obama"

El titular de la Corte Suprema John Roberts, quien hasta ahora evitó responder a los ataques de Trump contra él y otros jueces que fallaron en su contra, emitió un comunicado en el que defendió la independencia judicial y contradijo la afirmación de Trump de que los jueces responden a partido del presidente que los nomina. "No tenemos jueces de Obama ni de Trump, jueces de Bush ni jueces de Clinton", dijo Roberts.

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