Domingo 23 de Septiembre de 2012
A los chicos de antes y de hoy los experimentos científicos siempre les han resultado atractivos. Seguro mucho más que sentarse a estudiar para un examen. Por eso los docentes buscan formas de interesarlos en los contenidos que imparten.
Roy Lowry, un docente de la Universidad de Plymouth, en el Reino Unido, tuvo la ocurrencia de llamar la atención de sus alumnos a sus alumnos para que se interesen más en las ciencias y los convocó para realizar un experimento. Los juntó en un espacio despejado e hizo la siguiente prueba: dentro de un bote de basura de plástico, nitrógeno líquido y 1.500 pelotas de ping pong.
El nitrógeno pasa del estado líquido al gaseoso, y si no tiene espacio para expandirse la presión comienza a ser cada vez mayor. Lo que sucede, se ve en el video.