Los rabinos de Nueva York podrán seguir succionando el pene a los bebés
La justicia de Estados Unidos falló a favor de los religiosos ortodoxos al considerar que el ritual que realizan tras la circuncisión no supone ningún daño moral ni sexual para los niños.

Miércoles 10 de Abril de 2013

En la ceremonia de la circuncisión del pene a los varones los judíos realizan un pacto con Dios en el que cortan el prepucio a los bebés a los ocho días de nacer. Es un rito que en ocasiones se remata con la succión del pene del pequeño por parte del rabino que oficia la ceremonia.

Se trata de una práctica de judíos ortodoxos que, aparte de antihigiénica (puede causar infecciones) recibe desde hace tiempo las críticas de la sociedad norteamericana, para la que esta costumbre roza casi la pederastia.

Es una batalla legal que lleva tiempo librándose en los juzagados y ahora la Justicia de Estados Unidos ha fallado a favor de que siga realizándose, pues considera que forma parte de la praxis religiosa hebrea sin ningún daño moral ni sexual para los niños. Por ello, según informa DiarioCrítico.com, los rabinos judíos de Nueva York podrán a partir de ahora seguir chupando el pene de los bebés sin temor a ninguna sanción.

En el ritual, conocido como metzitzah b’peh, después de quitar el prepucio del pene, el mohel (rabino) coloca su boca brevemente en la herida, absorbiendo una pequeña cantidad de sangre y tirándola. Se aplica un ungüento antibacteriano y la herida es vendada. El Departamento de Salud de Nueva York dice que el procedimiento es peligroso porque el contacto con la boca puede transmitir enfermedades como herpes. A principios de este año, funcionarios de Salud reportaron que 11 bebés que fueron sometidos al procedimiento habían contraído infecciones de herpes entre 2000 y 2011, y dos habían muerto.

El Departamento de Salud reportó que un estimado de 20.493 bebés en la ciudad de Nueva York fueron expuestos a succión oral directa en ese periodo.

“La obligación más grande de la ciudad es proteger a sus niños; por lo tanto, es importante que los padres conozcan los riesgos asociados con la práctica”, dijo el médico Thomas A. Farley, comisionado de Salud de la ciudad, en un comunicado de prensa. “El requerimiento de un consentimiento escrito del Departamento de Salud es legal, apropiado y necesario”.