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Lunes 01 de Octubre de 2018

La Corte de Naciones Unidas rechazó el caso de acceso de Bolivia al Pacífico

La Haya determinó que Chile no está obligado a negociar una salida marítima para su país vecino. La crisis inició en 1883, tras una guerra.

La Haya— El máximo tribunal de Naciones Unidas rechazó ayer una solicitud de Bolivia para que los jueces de la Corte Internacional de Justicia ordenen a Chile negociar una forma de concederle al país sin litoral un acceso al océano Pacífico.


En su fallo, que fue transmitido en vivo en toda Bolivia, el panel de 15 jueces de la corte con sede en La Haya dijo que Chile no estaba obligado legalmente a negociar, conforme a una serie de acuerdos, memorandos y declaraciones presentados a lo largo de décadas de negociaciones.
Al rechazar completamente el caso boliviano, el tribunal también desestimó _por votación de 12 a 3_ ocho diferentes argumentos legales presentados por abogados bolivianos. Los fallos del CIJ son definitivos y vinculantes.
En Chile, el presidente Sebastián Piñera dijo que era "un gran día" para el país. "La Corte Internacional de Justicia ha hecho justicia", manifestó. También culpó a su homólogo boliviano, Evo Morales, quien asistió a la audiencia, de "crear falsas expectativas".
Bolivia perdió su única costa frente a su vecino Chile durante la guerra de 1879-1883. Desde entonces la nación ha exigido acceso al mar. Chile tiene un litoral que se extiende unos 4.300 kilómetros (2.675 millas).
En audiencias realizadas en marzo, el expresidente boliviano Eduardo Rodríguez Veltze dijo a los jueces: "Restablecer el acceso soberano de Bolivia al mar sería una pequeña diferencia para Chile, pero transformaría el destino de Bolivia". Sin embargo, Chile ha argumentado en la CIJ que su frontera con Bolivia fue establecida en un tratado de 1904 y que no está obligada a negociar.
El presidente de la CIJ, Abdulqawi Ahmed Yusuf, dijo que la decisión "no debe de ser entendida como algo que evite que ambas partes continúen su dialogo y comunicación, en el espíritu de buena vecindad, para abordar los asuntos relacionados a la situación de Bolivia de acceso al mar, la solución a algo que ambos han reconocido como asunto de interés mutuo".
Morales se sentó en la primera fila asignada para la delegación de su país en el Gran Salón de Justicia. Tras la audiencia, se mostró de acuerdo con las palabras de Yusuf y sostuvo que "si bien no hay una obligación de negociar, hay una invocación a dialogar".
Mientras tanto en Bolivia, la decepción se hizo presente entre la muchedumbre reunida en la Plaza Murillo, en la capital La Paz, donde se colocó una pantalla gigante para transmitir el dictamen.
Previo al fallo, la gente se había reunido en la plaza bailando danzas folclóricas. Tras la decisión, la gente abandonó el lugar en silencio.
"Esto es una injusticia para un país que perdió su mar, teníamos esperanza en la Corte", dijo Segundina Orellana, dirigente de los cultivadores de coca en la ciudad de Cochabamba, en el centro del país.
En señal del significado de la decisión para ambos países, los obispos católicos en Bolivia y Chile llamaron el domingo a sus respectivas congregaciones a aceptar el fallo de la corte "con fe, paz y sentido común".
Obispos católicos de Bolivia y Chile han llamado a acatar "con fe, paz y sensatez" la sentencia que. "Invitamos a los católicos y a las personas de buena voluntad de nuestros dos países a acatar la sentencia con fe, paz y sensatez, espíritu constructivo y fraterno", dice un comunicado conjunto emitido por las conferencias episcopales de los dos países.
"La realidad de la unidad, que se muestra en los deseos e intentos de integración, no siempre coronados por el éxito, nos hace constatar la falta de concordia por contradicciones y brechas de desigualdades", pero somos "pueblos con vocación de paz", agrega el documento.
Bolivia demanda salida al mar desde 1883, justo después del final de la contienda. Desde entonces ha exigido acceso al mar, pero Chile argumentó en la Corte Internacional de Justicia que su frontera con Bolivia fue establecida en un tratado de 1904 y que no está obligado a negociar. Así las cosas, las naciones hermanas quedan otra vez lejos de resolver un conflicto que mantiene viva la tensión en la región.


Cara y seca de una definición diplomática muy esperada

Bolivia recibió con tristeza el fallo de la Corte Internacional de Justicia que resolvió que Chile no tiene obligación de negociar una salida al mar para los bolivianos mientras en las calles de Santiago había un clima de júbilo.
En La Haya, donde escuchó el fallo, el presidente boliviano Evo Morales advirtió el lunes que su país "nunca va a renunciar" a su demanda y sostuvo que "si bien no hay una obligación de negociar, hay una invocación a dialogar" para resolver el problema.
Mientras tanto, en el palacio presidencial en Santiago hubo aplausos. El presidente Sebastián Piñera declaró que es "un gran día" para su país. "La Corte Internacional de Justicia ha hecho justicia y ha puesto las cosas en su lugar estableciendo en forma clara y categórica que Chile no ha tenido, ni tiene y tampoco incumplió ninguna obligación con Bolivia", sostuvo y culpó a Morales de "crear falsas expectativas".
"Chile gana en La Haya" tituló la televisión nacional chilena tras finalizar la lectura de la sentencia en el tribunal internacional. En Antofagasta, al norte de Santiago, la gente que se había dado cita para seguir la lectura en una pantalla gigante celebró en las calles.
Mientras tanto, la gente reunida en la Plaza Murillo, donde se encuentra el palacio presidencial boliviano, no pudo ocultar la decepción tras ver el fallo a través de una pantalla gigante.
La determinación internacional deja abierta una herida que, al menos desde la perspectiva boliviana se pretendía superar con una negociación. Sucede que las diferencias limítrofes ya tornaron en un motivo de separación cultural dado que el pueblo del norte parece decidido a nunca aceptar que su nación no tenga salida al mar.

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