Investigadores españoles crean la primera vacuna contra el Alzheimer
Ya tiene la patente para su fabricación en Estados Unidos. En los próximos años se aprobarán ensayos clínicos para que sea una realidad en un plazo de 6 a 10 años.

Jueves 17 de Enero de 2013

Investigadores del Centro de Investigación Biomédica EuroEspes, liderados por el doctor Ramón Cacabelos, crearon la primera vacuna preventiva y terapéutica eficaz contra el Alzheimer, que ya obtuvo la patente para su fabricación en Estados Unidos.

Se trata de la vacuna, EB-101, que ha sido probada en animales transgénicos portadores de las principales mutaciones genéticas responsables de la enfermedad en seres humanos. En estos análisis, los expertos consiguieron que los animales no desarrollaran esta patología a lo largo de su vida y que se redujeran de forma "espectacular" los rasgos patogénicos que caracterizan al Alzheimer, y aseguraron que, aunque no se "resucitan las neuronas", se puede detener el curso de la enfermedad y devolver la estructura del cerebro a condiciones normales.

No obstante, según explicó Cacabelos, están a la espera de que en los próximos años se aprueben los ensayos clínicos que podrían hacer que sea una realidad en el plazo de unos 6 a 10 años.

La aparición de esta vacuna tiene especial importancia por el hecho de que en España el más del 25% de los mayores de 85 años padecen esta enfermedad.

Asimismo, y debido al envejecimiento de la sociedad, se prevé que esta cifra se cuadruplicará en los próximos 50 años, provocando serias consecuencias tanto para la salud de los individuos y sus familiares, como para el sistema sanitario ya que el tratamiento supone un gasto medio por paciente y año de unos 22.000 euros.

De hecho, según ha explicado el presidente de la Fundación Fernández-Cruz y catedrático de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, Arturo Fernández Cruz, actualmente hay en el mundo unas 36 millones de personas afectadas por Alzheimer y se cree que para el año 2030 estas cifras aumenten hasta los 66 millones y, en 2050, hasta los 115 millones.

A pesar de que a lo largo de los años han aparecido diferentes vacunas para luchar contra el Alzheimer todas han presentado diferentes reacciones que han hecho que no sean del todo eficaces. De hecho, en el año 2001, el grupo de Elan Pharmaceuticals, liderado por Schenk, desarrolló la primera que tuvo que interrumpirse, al inicio de la fase clínica, al constatarse la muerte de varios pacientes con meningoencefalitis causada por la vacuna.

Desde entonces, varios grupos en el mundo, especialmente en Estados Unidos, Europa, Japón, Israel y China, han desarrollado diversas modalidades en vacunas orientadas a disminuir los depósitos de beta-amiloide en el cerebro de animales transgénicos, prestando especial atención al hecho de que no causaran hemorragias cerebrales o procesos meningoencefalíticos. Además, en Europa un consorcio europeo desarrolló Mimovax, que se encuentra en fase de estudio clínico en Austria y, en España, se ha desarrollado una vacuna, recientemente adquirida por Grifols.

Ahora bien, la novedad de la vacuna EB-101 radica en que al ser probada en los animales transgénicos no ha presentado ninguna complicación. De hecho, ha obtenido unos óptimos resultados tanto en el modelo preventivo cromo en el terapéutico.

Concretamente, esta vacuna se caracteriza por la introducción de un nuevo inmunógeno-adyuvante diseñado para generar anticuerpos contra las placas neuríticas donde se acumula la proteína beta-amiloide que daña el cerebro de los pacientes con Alzheimer. Además, va encapsulada en liposomas ricos en esfingosina-1-fosfato que contribuyen a la regeneración neuronal.

"Hemos observado una disminución de la morbimortalidad, por lo que la vacuna podría aumentar la esperanza de vida. No obstante, para nosotros eso no es lo más importante, sino que nuestro objetivo prioritario es mejorar las condiciones de vida de los pacientes y proteger el cerebro para que siga funcionando", recalcó Cacabelos.

A la espera de empezar los ensayos clínicos humanos
Por otra parte, y a la vista de estos buenos resultados, el investigador aseguró que su equipo está en condiciones para que dentro de unos meses comience la fase clínica con humanos, aunque se encuentran a la espera de que las autoridades lo aprueben.

En este sentido, informó que para realizar esta fase se estudiarán, en el tratamiento preventivo, a aquellas personas con un historial familiar de demencia y con un perfil genómico determinado. Asimismo, en el tratamiento terapéutico, se seleccionarán a aquellos que no han sido quemados por terapias previos, que no tengan lesiones cerebrales estructurales de tipo vascular, y que no estén tomando psicofármacos que puedan destruir o neutralizar la posibilidad de eficacia de la vacuna.

"Si lográsemos funcionar en el 30% de los casos sería un lujo desde el punto de vista terapéutico", ha recalcado Cacabelos, tras recordar que se dispone de unos "30 y 40 años" para conocer el curso de la enfermedad. "No podemos desperdiciar este tiempo", enfatizó.


Fuente: estrelladigital.es