Viernes 03 de Agosto de 2012
Hace más de 50 millones de años la Antártida era una selva tropical con una fauna y bosques frondosos, según dos recientes investigaciones de la Universidad de Goethe y del Centro de Investigación del Clima y Biodiversidad en Frankfurt, Alemania y del Colegio de Medio Ambiente de la Universidad de Leeds.
En el Eoceno, hace más de 56 milllones de años, el polo sur era un bosque casi tropical con temperaturas de hasta 20 grados celsius, concluyeron científicos alemanes luego de analizar el polen, las esporas y otros compuestos orgánicos producidos por bacterias, encontrados en las profundidades de la costa oriental.
Al derrumbarse la corriente oceánica y encontrarse la costa antártica sometida a la influencia de las corrientes frías desapareció el bosque tropical, y el hielo en el polo sur se formó hace 34 millones de años por un descenso de los niveles atmosféricos, explicó el paleoclimatólogo de la Universidad Goethe Jörg Pross en un artículo publicado por la revista Nature.
De manera coincidente, otra investigación del Colegio de Medio Ambiente de la Universidad de Leeds concluyó que en un pasado geológico no tan remoto, hace 40 millones de años, una megafauna se movía en la Antártida, donde abundaban además bosques frondosos y también desiertos.
Niveles elevados de dióxido de carbono en la atmósfera eran sin lugar a dudas la causa del el calor y la falta de hielo en la Antártida. La cantidad de CO2 en la época se calcula entre 990 y "algunos miles" de partes por millón (ppm).
En la actualidad, la tasa es calculada en alrededor de 395 ppm y las previsiones más extremas del Panel Intergubernemental sobre el Cambio Climático (IPCC) creen que de nuevo "a fines del siglo" se derretirán los hielos, recordó el científico paleoclimatólogo de la universidad de Queensland.
“Si continuamos emitiendo grandes cantidades de dióxido de carbono, calentando el planeta, podríamos llegar a la misma situación en la que volverían a aparecer animales y bosques en la Antártida”, expresó la autora de uno de los estudios, Jane Francis.
Estos descubrimientos son "muy significativos" para la comprensión de los cambios climáticos futuros, en especial teniendo en cuenta la importancia de la Antártida para el planeta, y sus inmensas reservas de agua almacenadas en la superficie en forma de hielo, subrayó el investigador.
Un tercer estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences indica que las capas heladas que hoy contienen más de dos tercios del agua dulce del planeta comenzaron a formarse hace 38 millones de años, pero la Antártida mantuvo una vegetación tipo tundra hasta hace más de 12 millones de años. El autor principal John Anderson explicó que la región más al norte fue la última parte del continente en cubrirse de hielo.
Los especialistas estudiaron las especies de plantas que existieron en la Península y durante tres años examinaron miles de granos de polen preservados en depósitos debajo del suelo marino, lo que les permitió reconstruir el rápido declive de los bosques durante el Eoceno, hace unos 35 millones de años, y la expansión del hielo en el Mioceno hace unos 13 millones de años.
Por otro lado, científicos de la Universidad de Boulder, Colorado, revelaron que entre los años 1275 y 1300 de nuestra era comenzó bruscamente una Pequeña Edad de Hielo debido a un mecanismo de realimentación en el que intervinieron el hielo marino y las aguas del Atlántico Norte. Fue un fenómeno que afectó a regiones tan lejanas una de la otra como Sudamérica y China, aunque su impacto fue mayor en el norte de Europa. El régimen de bajas temperaturas se mantuvo hasta el siglo XIX.