El Papa Francisco dio la bendición "Urbi et Orbi" ante miles de fieles, en el Vaticano
En la Misa de Navidad el Papa envió su bendición a los católicos del mundo, pidió por los cristianos perseguidos en Irak y Siria y por los niños "víctimas de la violencia".

Jueves 25 de Diciembre de 2014

El Papa envió su bendición a1.200 millones de católicos en el mundo, pidió por los cristianos perseguidos en Irak y Siria y por los niños "víctimas de la violencia".

 

"Hermanos y hermanas, feliz Navidad", dijo el Papa, en sus primeras palabras ante los miles de fieles que siguieron la misa de Navidad en la Plaza San Pedro.

 

Francisco se refirió al drama de los cristianos y de otras minorías religiosas perseguidas en Oriente Medio, especialmente por el grupo Estado Islámico (ISIS) y la guerra en Siri. "Le pido a Jesús que mire a los hermanos de Irak y Siria que sufren una persecución brutal. Que la Navidad les traiga esperanza", agregó el Pontífice.

 

También tuvo palabras para los ucranianos, enfrascados en un violento enfrentamiento con Rusia, por la anexión de Crimea. "Qué Jesus mire a los cristianos que están en Ucrania para que puedan emprender un nuevo camino de confraternidad y salvación", dijo.

 

El pontífice argentino, a sus 78 años recién cumplidos, pasa su segunda Navidad al frente de la Santa Sede con una fuerte popularidad en el mundo entero, pero en un contexto de guerras y de fundamentalismo religioso.

 

Con motivo de esta festividad, la segunda más importante del calendario cristiano después de Pascua, el jefe de la Iglesia Católica se dirige "a la ciudad y al mundo" y hace llamados a remediar situaciones de guerra e injusticias, que son retransmitidos por las televisiones alrededor del mundo.

 

Francisco dedicó unas palabras a "tantos niños víctimas de la violencia y de la trata de personas en el mundo". "Que el poder de Cristo se haga oir en tantos corazones que sufren la guerra y la persecución", pidió Francisco. "Que su fuerza redentora transforme la violencia en arados", concluyó antes de cerrar su homilía.

 

 

Como es la costumbre, el llamamiento fue pronunciado en italiano, fue breve y sin improvisar. El papa, deseoso de ser más conciso, puso fin a la tradición de leer en más de cien lenguas "Feliz Navidad".

 

 

En la tradicional misa de Gallo, Francisco instó a los católicos a responder con "ternura" antes las dificultades del mundo. "¡Cuánta necesidad de ternura tiene el mundo de hoy!", clamó ante los miles de peregrinos y centenar de concelebrantes que asistían a la ceremonia.