Martes 18 de Octubre de 2022
En el país, las mujeres productoras gestionan el 20% de las Explotaciones Agropecuarias (EAP), mientras en la provincia la cifra es menor: un 17% de las 11.627 relevadas en el último Censo Nacional Agropecuario.
El dato fue aportada el fin de semana, como consecuencia de celebrarse el Día de las Mujeres Agropecuarias Argentinas. A propósito de ello, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) publicó un dossier estadístico, desde una perspectiva de género,
En ese contexto se dio a conocer que además de gestionar el 20% EAP, las mujeres productoras concentran su participación en las superficies de menor tamaño –de hasta cinco hectáreas–.
Según el último censo, hay un total de 249.663 EAP en el país, con una superficie total de 154.811.827 hectáreas. Del total de EAP, 210.664 eran con tipo jurídico personas humanas (84%) con una superficie de 84.358.935 hectáreas: 43.108 (20%) eran explotadas por mujeres, y para el caso de los varones este número es casi cuatro veces mayor con 163.709 EAP, un 78% del total, aunque en 3.847 no se discriminó sexo.
En el dossier denominado “Mujeres agropecuarias argentinas” al que accedió UNO, se conoció que en Entre Ríos, de las 11.627 EAP con tipo jurídico personas humanas, 1.921 (17%) estaban gestionadas por mujeres.
Además, el 35% de la superficie implantada fue con oleaginosas y el 28%, con cereales (en primera y segunda ocupación). También se relevaron en elllas, 260.851 cabezas de bovinos y 25.773 cabezas de ovinos.
María Guadalupe Vivanco es productora ganadera de Nogoyá, fue presidente de la Sociedad Rural de ese departamento, y actualmente se desempeña como delegada de esa jurisdicción, ante la Sociedad Rural Argentina.
En diálogo con UNO, opinó que “definitivamente, el medio rural necesita mujeres ejemplos, y proyectos que generen riquezas y que sean capaces de potenciar a otras mujeres, Las mujeres son junto a los hombres, el presente y futuro de los pueblos. Rescato y valoro el aporte que hacemos las mujeres al medio rural desde nuestra entrega y sacrificio diario. Una entrega que va más allá del enriquecimiento personal, sino que está basada en el reconocimiento de su entorno familiar pero ante todo de un legado familiar, en muchos casos como el mío”.
A propósito de la participación de la mujer en el campo, y al frente de una gestión, sostuvo: “Tenemos un largo camiono en esa búsqueda de herramientas poara poder desarrollar y así poder incluir a más mujeres que amen el campo, que puedan dedicarse de lleno a ello y que tengan posibilidad de éxito en sus emprendimientos y en sus proyectos”.
“Aún seguimos enfrentando desigualdades estructurales y socio-económicas –agregó Vivanco–. Y es por esto, entre otras cuestiones, que las mujeres rurales tienen pocas posibilidades de participación y de liderazgo en el desarrollo productivo. Y se refirió también acerca de temas que siempre han inquietado, ocupado y preocupado a las mujeres: las oportunidades y la educación.
Por un lado, apuntó que “haya posiblidad de financimiento y apoyo a través de micro-créditos, para que podamos desarollarnos en el campo, y concretar proyectos. Por falta de ese financiamiento, de apoyo o incentivo del Estado para poder producir más y de una forma más diversa, las mujeres vemos truncados muchos proyectos”.
Marcó también “la deuda estructural” que tiene el Estado en materia de infraestructura: “Si tuviéramos caminos, se detendría ese éxodo y desarraigo rural que no tiene fin”.
Habló de la capacitación “sobre todo siempre hablamos del interior profundo. yo nací y me crié en el campo y tengo muchos ejemplos y rostros de mujeres con un trabajo silencioso, que no buscan otra cosa que dedicarse con amor a sus tareas. Que a pesar de haber tenido una primaria, en el campo cuando uno quiere seguir estudiando tiene que emigrar, porque no hay posibilidad de hacer un secundario, universitario, por un tema económico y la realidad de que solamente hay escuelas primarias. Además, muchas desde chicas tienen que empezar a trabajar, y no logran siquiera completar la primaria”.
Además, en esa agenda hoy que tienen las mujeres rurales, en su labor “anónima y silenciosa, gigante para su entorno social” se suma el cuidado de la tierra, para un desarrollo sostenible con el ambiente.
Detalles
El informe del Indecagregó como otra característica de la participación de las mujeres rurales es que se concentran en las explotaciones agropecuarias de menor tamaño: el 22% gestionaba EAP de hasta cinco hectáreas, en tanto sólo un 0,5% gestionaba EAP de más de 10.000 hectáreas.
Además, de las 43.108 EAP gestionadas por mujeres, el 83,6% eran explotaciones con límites definidos y mixtas, y el 16,4% restante no tenían límite definido. Las primeras están compuestas por 52.727 parcelas con una superficie de 13.470.814 hectáreas, es decir, el equivalente en superficie a la extensión de la provincia de Santiago del Estero.
Por otra parte, en cuanto a la distribución de las mujeres con empleo permanente en las explotaciones agropecuarias, se relevó que más de la mitad de las mujeres empleadas (53%) se ubicaban en cuatro provincias: Buenos Aires (24%), Misiones (11%), Córdoba (10%) y Santa Fe (9%).
Entre las principales ocupaciones se encontraban las de Peonas generales (29,6%), Encargadas (12,7%), Medieras (8,3%), Profesionales y técnicas (3,8%), Operadoras de instalaciones de tambo (2,2%), Operadoras de maquinaria (1%), Otras ocupaciones agropecuarias (19,6%) y Ocupaciones no agropecuarias (17,3%).
Respecto del perfil de las productoras agropecuarias, más de la mitad (52%) de las mujeres rurales se encontraba en el rango etario de 40 a 64 años, un 50% alcanzó el nivel educativo primario y un 4% recibió educación con orientación agropecuaria.