Miradas: como el Covid, pero peor
La actividad humana, paralizada a principios de la cuarentena global por el Covid, hizo resurgir la vida natural en espacios vedados a animales y plantas

Martes 10 de Agosto de 2021

La actividad humana, prácticamente paralizada a principios de la cuarentena global, hizo resurgir la vida natural en muchos espacios que parecían vedados a los animales y las plantas. Fue una de las primeras muestras del impacto negativo del hombre sobre el hábitat.

Lo que al principio parecía ser una voz de alerta incuestionable para adoptar cambios que nos permitieran resguardar la Casa Común, sólo se transformó en un impass que duraría el corto tiempo que la humanidad reclamaría para retomar el ritmo de su actividad prepandemia.

La inobjetable sabiduría del planeta para regenerarse y sanarse a sí mismo quedó a la vista de todos. Aguas cristalinas en Venecia, cielos despejados sobre las gigantescas y antes contaminadas urbes chinas. El Covid-19 fue una bocanada de aire usada por la naturaleza para tomarse un necesario respiro para intentar continuar.

Pero al parecer no fue suficiente.

Volvimos a intervenir, y nuevamente la humanidad le ha hecho bajar la cabeza a un planeta prácticamente doblegado por la actividad económica.

No hace falta ver los desiertos africanos ni las inundaciones en Europa.

Frente a nuestros ojos vemos languidecer al poderoso río Paraná frente a una de las bajantes más tremendas que se recuerden. No hay fecha cierta para su recuperación, ni la certeza que no se volverá a repetir.

Tal cual sucedió con el Covid, se subestiman las consecuencias.

El Cambio Climático será aún peor, porque su impacto no podrá medirse de forma directa ni tan inmediata. Sólo a modo de ejemplo, hoy las pérdidas por la bajante del Paraná se miden en millones de dólares por día, pero situaciones similares, multiplicadas en cualquier lugar del mundo, prolongadas en el tiempo, y sin solución, generará caídas en la producción, falta de trabajo, miseria, y muerte.

El Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de las Naciones Unidas dio a conocer ayer un estudio lapidario. Y triste.

En sólo una década, las emisiones de gases de efecto invernadero podrían quebrar un límite clave de la temperatura global.

"No es posible descartar" una subida del nivel del mar que se acerque a los 2 metros a finales de este siglo, dicen. Esto es dentro de 70 u 80 años. Los niños de hoy podrían ver lo que sería este verdadero desastre global.

El estudio revela que los últimos cinco años fueron los más calurosos registrados desde 1850. “Hemos comenzado a observar los extremos con más frecuencia que antes”, afirman, al tiempo que aseguran que todo esto “es una constatación de hechos; es indiscutible que los humanos estamos calentando el planeta, no podemos estar más seguros”.