Lunes 21 de Diciembre de 2020
La consagración de Mariano Werner en el Turismo Carretera fue, sin duda, un premio para un corredor que desde muy chico mostró sus habilidades y talento para estar entre los mejores del país.
Recuerdo que hace 20 años, cuando nacía UNO, Mariano junto a su hermano Gabriel visitaron la Redacción y allí, el mayor de los Werner, no escatimó elogios para quien hoy es el mejor del TC.
En aquella época hacía sus primeras armas en el karting y esgrimía con resultados todo su potencial.
Pasó de una categoría a otra, siempre dejando su huella, de los autos de fórmula a los que tienen techo y su crecimiento no se detuvo nunca.
Marianito como se lo conoce, no pasó desapercibido apenas llegó al TC y arriba de un Ford se hizo protagonista y hasta compartió equipo con Omar Gurí Martínez.
Armó su propio equipo en el TC y comenzó a ser figura de la emblemática categoría. Su nombre fue tomando notoriedad y desde luego los resultados lo fueron posicionando como uno de los grandes exponentes del automovilismo argentino.
Luchó por el título en reiteradas ocasiones. Buscó y buscó. Redobló su esfuerzo y también el de aquellos que lo acompañan en poner el auto en la pista.
Al final llegó el gran premio y Werner inscribió su nombre en lo más alto de la historia de los campeones del Turismo Carretera.
Referente, exigente, competitivo y humilde son algunas de las definiciones que eligen aquellos que lo conocen bien.
“Esto es increíble. Muchas gracias a todos los que me siguieron, me apoyaron, me castigaron, a todos... A mi señora, a todo mi equipo, a toda la hinchada de Ford y a todos los entrerrianos. Antes de la carrera tenía el estómago cerrado, todavía lo tengo cerrado. Pero pude lograr mi sueño. Tardó, porque a veces los sueños tardan en concretarse, pero llegan en el momento justo”, comentó el flamante campeón, con las pulsaciones todavía a mil y la voz quebrada.
“En un año difícil, pudimos tener un campeonato fantástico. Es tan difícil esto… Hace 13 años que lo vengo buscando, con algunos errores míos grosos, y otros no tanto, pero por suerte podemos festejar”, cerró el flamante campeón.
Fue su primer título en el TC, en una temporada atípica. Antes se había coronado dos veces en la Fórmula Renault (2006 y 2007) y en Clase 3 del Turismo Nacional (2017), además de ganar la Copa Endurance Series en 2010.
“Tantas veces lo busqué y hoy (por el domingo) me saco una mochila de encima. Sé lo difícil que es, tantos años peleándola, y estoy muy feliz”, comentó Werner ni bien se bajó del auto en San Juan.
Werner sumó este año tres victorias y seis podios, una le dio una alegría grande a Ford, que cortó una sequía de cinco años sin festejos en el Turismo Carretera. El último lo había conseguido en 2015 Omar Martínez. Otra vez un entrerriano volvió a gritar campeón.