La lista legislativa, clave para 2023. Aseguran los que saben de campañas electorales que nunca se deja de estar en esa situación, que cada acto y palabra de un dirigente o un sector político contribuye a moldear su destino electoral en la próxima instancia, y que por eso debe ser ejecutado como tal.
La lista legislativa, clave para 2023
Por Carlos Matteoda
Foto/ Marcelo Comas.
La lista legislativa, clave para 2023
La idea de la campaña permanente era un concepto negativo hace un par de décadas. Decirle a alguien que estaba de campaña permanente era acusarlo de que solo pensaba en la próxima elección. De lo que hoy está naturalizado.
La sociedad de entonces asimilaba la campaña con pegatinas, mitines y políticos hablando en los medios. Eran tres meses de trajín cada cuatro años; y un poco menos intenso cada dos, cuando había elecciones legislativas.
Recuerdo, lejana, la primer legislativa posterior al retorno democrático. Los radicales pintaban en los paredones “Honestidad, capacidad y coraje” para proponer a Rodolfo Parente, Néstor Golpe Montiel y Juan Francisco Elizalde en la lista para la renovación de cinco diputados nacionales –cinco, lo mismo que este año– mientras que el peronismo que no lograba recuperarse del 83 retuvo las dos bancas en juego para Carlos Vairetti y Armando Gay. Se jugaban los cien años de gobierno radical (recién iban dos) y la posibilidad de una renovación en el peronismo. En esa época había dos legislativas intermedias entre cada elección presidencial, por lo que la del 87 fue más clara respecto del destino del alfonsinismo.
Este año habrá elecciones legislativas y de no mediar un cambio -que no se vislumbra claramente-, el segundo fin de semana de agosto debería votarse en las elecciones PASO, para definir luego, el tercer domingo de octubre, a los nuevos legisladores nacionales. Esta elección aparece a priori como un ordenador de la oposición hacia 2023, y algo menos relevante para el oficialismo provincial.
Suceda lo que suceda, la administración que encabeza Gustavo Bordet no podrá desentenderse del resultado. Si se trata de una derrota, será sin embargo difícil atribuirla por completo a la realidad provincial, esencialmente si se consideran los temas que constituyen la agenda de la campaña permanente. Lo mismo si fuera un triunfo lo que depare octubre al peronismo. Aparentemente es poco lo que podría cambiar en del oficialismo entrerriano en cuanto a quiénes aspiran a suceder a Bordet en 2023, a cómo han armado sus sectores o cómo podrían ser las eventuales alianzas.
En Juntos por el Cambio la presencia de Rogelio Frigerio en la línea de largada es la gran novedad. No se sabe si es el mejor candidato de la oposición, pero nadie se anima a negarlo, lo que de por sí constituye un dato fuerte.
El hombre que fue acusado de traidor por el macrismo duro a raíz de haber ayudado a los gobernadores justicialistas, el que se supone que tiene discurso para transitar por la avenida del medio y disputarle electorado al peronismo, deberá primero lidiar con los radicales entrerrianos en la conformación de las listas. Los mismos radicales que lo aplaudieron en 2015 pero que ahora parecen dispuestos a pasarle alguna factura. Una parte de esos radicales que sintoniza muy bien con el ala dura del macrismo, que como referente propio podría tener en la provincia sino a Luis Miguel Etchevehere, entre un reducido menú de nombres.
Si Frigerio encabeza la lista de candidatos a diputados nacionales este año y logra un triunfo, será difícil que después no sea el candidato a gobernador; aunque si pierde, no necesariamente estará descartado. Por ahora tampoco tiene asegurado encabezar la lista, ya que previsiblemente la UCR reclamará para sí ese lugar. Si Frigerio no lo consigue, podría formular una tercera alternativa que se nutra tanto del oficialismo como de la oposición; o reservarse para el turno electoral provincial. Menos probable parece que vaya tercero en la lista (detrás de una mujer).
La disputa por ahora es con el benedettismo, con los intendentes radicales y su renovadurismo y, por supuesto, con el macrismo duro que liberará sus Erinias para saldar las deudas de la gestión anterior.
Lo que sucede hoy con los dirigentes de la oposición es central para configurar el mapa político provincial para 2023.
















