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Jardines en emergencia

Los jardines de infantes privados de Paraná permanecen cerrados, al igual que todo el sistema educativo tradicional, lo que equivale a decir que son pocas las expectativas de continuar.

Jueves 10 de Septiembre de 2020

Muchos proyectos compartidos se están desvaneciendo, tan rápido como se propaga el virus que nos tiene en vilo. Ya no se escuchan en las escuelas las canciones de bienvenida que se aprendía toda la familia. Tampoco el ritual en los jardines maternales de juegos compartidos que forjaron la identidad de nuestros hijos en su más tierna infancia. Esos lugares tan llenos de vida, de humanidad, hoy están vacíos, tanto que solo resuenan los ecos de tardes de travesuras. Los jardines de infantes privados de Paraná permanecen cerrados, al igual que todo el sistema educativo tradicional, lo que equivale a decir que son pocas las expectativas de continuar. No está de más aclararlo, pero a diferencia de los establecimientos educativos estatales los maternales subsisten básicamente por el pago de las cuotas que realiza un puñado de padres. Con esos recursos no solo se garantiza un poco de oxígeno, sino que además se pagan los sueldos de los docentes que forman parte de las diferentes salas. La pandemia de coronavirus dejó -por ahora- en pausa los sueños compartidos de los docentes y las familias, pero lo más doloroso será pensar cómo sostener la estructura sin tener que despedir empleados, y en el peor de los casos evaluar el cierre definitivo.

Ya son seis meses sin actividad, y en todo ese tiempo los padres de los niños se quedaron sin un espacio de contención y aprendizaje que no se sabe cuándo se podrá recuperar. La responsable de uno de los jardines damnificados contó a UNO que la situación es realmente de emergencia, y que sin la posibilidad de generar ingresos genuinos la desazón es mayor mientras transcurren los días.

En una fecha tan significativa como la del Día del Maestro es bueno reconocer el trabajo formativo que realiza el equipo docente de cada uno de los establecimientos. Constancia, dedicación y paciencia al servicio de una tarea tan noble como esencial. Padres y madres dejan a su cuidado el regalo más valioso que les dio la vida, sus hijos, quienes en esa etapa comienzan a forjar valores fundamentales como personas en su inserción en la sociedad. “Somos un eslabón muy importante en esta sociedad porque brindamos cuidado, contención, aparte de iniciar en la escolaridad a niños en la primera infancia, pequeños muy vulnerables en este momento porque quedan al cuidado de adultos mayores poniéndolos en riesgo o en personas que no pueden cubrir el rol nuestro en esta sociedad”, reflexionó la docente.

Son seis meses donde duelen las ausencias, pero también sufre el bolsillo y las consecuencias están a la vista; la misma fuente le reveló a este medio que desde el 16 de marzo ya cerraron cinco jardines maternales en la capital entrerriana, algunos de ellos con una antigüedad de 33 años. “Estamos sobreviviendo de las cuotas (pocas) que aún abonan los padres y de ventas de productos elaborados (para comer) que generosamente nuestros amigos y conocidos nos compran”, relató la mujer angustiada.

En sus palabras se percibe algo de desaliento de aquellos que apostaron todo lo que tenían y más para construir un proyecto autogestivo dedicado a la enseñanza, aunque también en forma paralela sirvió para generar varias fuentes de trabajo. Hoy, pese a la situación de crisis económica, no se despidió a ningún trabajador, más allá de que se tuvo que replantear la situación salarial. “Sí, en mi caso y en el de la mayoría de los jardines mantenemos los empleados. En mi caso particular les estoy abonando el 80% del sueldo, pero cada jardín hizo un arreglo en particular con sus empleados. Se complica, pero en mi caso cuando encuentro seños que me responden y se amoldan a mi forma de ser, trato de mantenerlas conmigo”, dijo la docente sobre este difícil momento.

Paraná es un pequeña radiografía de una problemática que se extiende en toda la provincia. Basta con examinar la realidad de Concordia, por mencionar a un distrito comparable en densidad población, donde cada día dejan de funcionar jardines maternales y ello se traduce en nuevos argentinos que pasan a engrosar las estadísticas de desempleo. ¡Salud para esos maestros valientes que la siguen peleando pese a la crisis!

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