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Esto es espíritu amateur

Domingo 07 de Junio de 2020

¿Qué se entiende por espíritu amateur? Se lo puede adjudicar a todo aquel deportista que entrena o compite de igual modo a lo que lo suele hacer uno profesional. Es aquel que lleva la práctica deportiva con muchísima pasión, sin recibir nada a cambio y ni siquiera sin esperarlo. Eso, al menos, es lo que yo entiendo. Se puede profundizar más o menos, pero a grandes rasgos por ahí iría la definición.

Y en esta larga cuarentena por lo que fue el avance de la pandemia viral coronavirus ese espíritu amateur floreció más que nunca en los deportistas, pertenezcan al deporte que pertenezcan, sean rentados o no y tengan la edad que tenga. Nada de eso importó, sólo pesó el amor incondicional que ellos tiene por la disciplina que escogieron para llevarla como bandera para siempre.

Hice muchas notas en este proceso para el suplemento Ovación de Diario UNO y la verdad que me sorprendí muchísimo por lo que escuché y observé.

Hubo de todo, pero grandes y niños jamás pararon de entrenar estando en casa cumpliendo con el aislamiento obligatorio y en muchos casos con condiciones limitadas de espacio y de elementos como para moverse. Otros sí, tenían el material y el espacio.

No voy a entrar en nombres propios porque caería en la injusticia, pero sí trataré de repasar algunos ejemplos de cómo entrenaron todos los días esperando el regreso a sus respectivos clubes o lugares habituales de entrenamiento.

Hablé con un triatleta que en plena terraza de un edificio trabajó en la parte aeróbica junto a su mujer y su hija; un boxeador que se llevó los guantes, las manoplas y la cuerda y no paró nunca entrenando en una habitación que el mismo vació para la ocasión; jugadoras de básquet picando la pelota entre las camas cuchetas o la mesa del comedor, pilotos de autos y motos puliendo su manejo en un simulador o la play station, ciclistas acelerando a fondo en una bici fija y algunos de ellos armando pesas con latas rellenas de cemento, futbolistas levantando pesas con botellas de agua y craneando circuitos en pleno living o patio, jugadores de vóley haciendo la plancha (es un tipo de ejercicio) y flexiones de brazo en el balcón donde apenas entraban.

En fin. Puedo estar hasta mañana contando cómo nunca pararon y cómo pensaron cada entrenamiento con lo que se tenía y con lo que no.

Pensar que muchas veces estos mismos deportistas son tremendamente castigados por nosotros, los periodistas, y por el público en general por sus “resultados” deportivos, pero nadie se detiene en el proceso que tan sacrificado es.

Por eso hoy paro la pelota, pienso por un instante y elevo al deportista a lo más alto del podio porque en ellos, sean profesionales o no, hoy floreció nuevamente el espíritu amateur. Ojalá, cuando regresen a la normalidad, no lo dejen en cuarentena.

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