El valor de chequear

Domingo 23 de Febrero de 2020

Hace pocos días se difundió una historia a través de las redes sociales sobre un supuesto intento de secuestro a una joven de la zona de Puerto Viejo de la ciudad de Paraná cuando caminaba hacía su trabajo, en inmediaciones de la bajada de Los Vascos. En el escrito hacían referencia a la detención de siete personas por parte de la Policía. Hablaban de audiencias en la Justicia e imputaciones. También se señalaba que los cabecillas de esa organización eran personas de mucho “poder”.

El caso se viralizó por las redes: Facebook, Twitter y WhatsApp. Hasta por Instagram hubo personas que se tomaron el trabajo de hacer pequeñas placas para difundir y alertar a la población, que inmediatamente entra en pánico porque, ¿quién no tiene un ser querido que tiene que caminar a tomar el colectivo por lugares inseguros sin luz y con yuyos altos? O dirigirse caminando hacia algún lugar en la ciudad. En los comentarios de inmediato comenzaron a hablar de la connivencia de los medios de comunicación con esos “poderosos” de la organización. Como no hicieron en las redes sociales, los medios de comunicación llamaron a la Justicia provincial y la Federal para chequear esa información, que verdaderamente nos sorprendió a todos. Entre muchos colegas que vamos diariamente a Tribunales no entendíamos cómo se nos hubiese podido escapar semejante investigación. En el caso particular de UNO, después de más de una hora y decenas de llamados telefónicos a fiscales, jueces y policías se logró establecer que era todo ficticio. O sea, no hay absolutamente nada del caso, que además tenía un dato importante para poder rastrear que era la fecha: 17 de enero. Lo que se difundió fue un fake news (léase noticia falsa) ¿Con qué fin? Nadie lo sabrá, por lo menos, por ahora.

Lo peor de este tipo de noticias es que son como la gripe, que se transmite por el contacto entre personas. Sin embargo son más difíciles de curar, porque desmentirla puede llevar meses. Y en algunos casos están tan bien pensadas que todo lo que se haga para mostrar que es mentira es en vano.

Una vez que se conoció que era mentira la noticia, muchas personas comenzaron a decir que el periodismo calló y ahora sale a desmentir una verdad. ¿Alguien puede pensar que semejante caso se puede tapar? ¿Que nadie va a decir nada en una ciudad donde hay casi un centenar de medios de comunicación entre radios, diarios, revistas y sitios web? Siempre es importante que las voces de las víctimas se escuchen, pero los medios tenemos un compromiso de verificar si lo que está contando una persona tiene algún sustento.

Los periodistas que hacemos policiales o judiciales tenemos familia, igual que la persona que está leyendo esta nota. Nadie sería tan mala persona o profesional como para no hablar de semejante caso, y más en estos tiempo donde todo es competencia por el click. Este no será ni el primero ni el último caso de noticia falsa que se difunda. No obstante, los medios de comunicación serios y responsables tenemos que estar atentos para chequear, porque ahí está nuestro plus.