El temor a hacer política y hablar de candidaturas
El único temor que puede generar la política es su ausencia. Su ejercicio pleno es la garantía de que estamos en democracia.

Viernes 29 de Enero de 2021

Sumando infectados por miles y muertos por centenares, los funcionarios, los dirigentes y hasta los militantes, no tienen muy claro qué es lo que deberían hacer como plan de acción de cara a las próximas elecciones intermedias programadas para este año. El temor a hablar de candidaturas en tiempos de pandemia está latente. Arriesgarse a postulaciones, o lanzar nombres en público, es casi una irresponsabilidad. Pero, a menos que las elecciones de medio términos se suspendan, tal cual lo vienen solicitando varios gobernadores, llegará el tiempo de perder los temores y volver a apostar a la política como única herramienta capaz de generar cambios.

El único temor que puede generar la política es su ausencia. Su ejercicio pleno es la garantía de que estamos en democracia.

Que los cambios que impone la política sean unos peores que el otro, es otro tema, que habrá que analizar a partir del porqué votamos como votamos.

Confundir el reparto de cargos con la política es uno de los problemas. La militancia rentada es otro. Pero nada de esto anula la necesidad de generar política, de motorizar cambios, de sumar voluntades y proponer gente e ideas.

La duda es si todo esto se puede hacer con el coronavirus a nuestro alrededor.

En estas condiciones no hay lugar para las nominaciones fáciles y las campañas obvias. No en este momento. Los que entienden esto y tienen varias campañas encima, lo saben, y se llaman a silencio. Por ahora. Habrá que buscar mecanismos nuevos, reciclar estrategias antiguas, encontrar los espacios y generar los debates en los ámbitos que lo reclamen. Quizá la pandemia también devuelva algo de la esencia real de la política, que no es otra cosa que tomar contacto con la gente y sus necesidades. Quizá sea este el tiempo de volver a revalorizar las estructuras internas de los partidos y fortalecerse desde adentro. Existe el convencimiento que los partidos políticos quedaron atrás en el tiempo, sobrepasados y aplastados por el poder de las redes sociales, la posverdad y las fakenews. Esos solamente han sido mecanismos superficiales y efímeros para ganar elecciones. Después de todo eso viene la realidad y el derrumbe de las cáscaras superficiales que se vendieron por televisión, Facebook e Instagram. Y cuando todo eso ha caído, vuelve a quedar en evidencia la ausencia absoluta de política real.

El temor a hacer política

Comenzar a recuperar la política desde adentro de los partidos, con dirigentes creíbles, con militancia real, y con propósitos electorales, es una tarea que no puede generarle temor a nadie.

Miedo dan las unidades básicas peronistas cerradas, los históricos ateneos radicales a punto de derrumbarse. Miedo dan las empresas de sondeo mediático que relevan el estado general de la sociedad de la misma forma en que hacen un estudio de mercado para imponer un producto. Ni ahora, en plena pandemia, ni nunca, habrá que temerle a la política ni a la militancia.

Menos aún si se comienza escuchando las necesidades de la gente, y no vendiéndole un nombre o un cargo como única idea.