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Día del DT

El mejor es, fue y será Petaca

"...Es determinante el trabajo de los entrenadores que trabajan en silencio ejerciendo más como docentes que como entrenadores..."

Miércoles 13 de Noviembre de 2019

Ayer se celebró en el territorio argentino el día del director técnico de fútbol. La fecha se institucionalizó en 1963, cuando un grupo de entusiastas les dieron forma a la Asociación de Técnicos del Fútbol Argentino (ATFA). El objetivo de la creación del ente fue apoyar y defender a los trabajadores profesionales de una de las grandes pasiones populares de nuestro país.

Las entidades deportivas brindaron sus salutaciones correspondientes a través de los distintos canales de comunicación a los entrenadores que han desarrollado su tarea en la institución. Las redes sociales fueron los medios donde se expresaron la mayoría de las instituciones y los medios periodísticos especializados en la información deportiva. A través de las imágenes que los medios utilizaron para graficar las salutaciones comenzó el debate de los lectores. Y en el intercambio de opiniones quedó de manifiesto que, al momento de elogiar u optar por un entrenador por encima de otro, aparece la famosa grieta. Porque está en todos los ámbitos y en este caso no sucede solamente por la devoción hacia los colores predilectos o el escudo de sus amores.

La figura de Marcelo Bielsa fue la más fustigada por los lectores de los distintos portales digitales. El Loco, como se lo apoda al rosarino, se le señala en forma permanente el gran fracaso que registró a lo largo de su carrera: la conducción del seleccionado argentino que quedó eliminado en primera ronda en la Copa del Mundo que se celebró en 2002 en Japón y Corea del Sur. Pero el reclamo es realizado de manera muy irrespetuosa, como si fuera responsable de la cadena de frustraciones que cada uno de los detractores no ha logrado superar. Sin embargo, en ningún momento se le valoraron los logros que ha cosechado en su profesión, como las conquistas que festejó en Newell’s de Rosario, equipo con el que logró derrotar a Boca Juniors en una final en la mismísima Bombonera, y el título que celebró con Vélez Sársfield.

Bielsa no es solamente un gran entrenador por los campeonatos obtenidos tanto en la Lepra como en el Fortín. Es un DT muy valorado por la mayoría de sus dirigidos. Muchos de ellos han protagonizado una carrera que los llevó a competir en las grandes ligas. Han tenido contacto con los entrenadores más respetados por el ambiente y por la opinión pública. La acumulación de títulos no es el único requisito que lleva a un entrenador a transformarse en un gran referente en su profesión. La formación de sus dirigidos es fundamental. Ser determinantes en el crecimiento de la carrera de sus futbolistas es un parámetro para resaltar. Y en esto Bielsa ha superado la prueba, tanto cuando trabajó en las categorías formativas de Newell’s como cuando estuvo al frente de equipos y seleccionados de Primera División y categorías mayores.

En el mismo sentido es determinante el trabajo de los entrenadores que trabajan en silencio ejerciendo más como docentes que como entrenadores. Sobran los ejemplos en todos los clubes del país. Muchos de ellos se adaptan a la estructura para trasladar sus conocimientos.

A lo largo de mi vida competí en una institución durante dos años. La experiencia en la categoría 79 del club Belgrano de Paraná en cuanto a resultados no ha sido positiva si me guío por la cantidad de victorias que hemos festejado. Sin embargo el recuerdo de esa experiencia ha sido el mejor. Y en esto tuvo mucha injerencia el entrenador que estaba al frente del equipo. Porque nos transmitió valores que son determinantes para la vida diaria, para la convivencia en la sociedad, como el respeto y el compromiso por el compañero. Entender que la causa colectiva siempre está por encima de los intereses individuales. Estos valores no solamente son trasladados a un campo de juego, sino también en otros sectores de la vida. Pero también observé en él, como en otros entrenadores de categorías formativas, asumir el compromiso de colaborar con todo lo que un atleta necesita para la práctica del deporte. Como el traslado hacia el predio o cumpleaños de algún integrante del plantel de aquellos que no pueden asistir por sus propios medios por una cuestión económica o de movilidad, o el regalo del calzado adecuado para el desarrollo de la actividad. Por eso mismo yo no tengo dudas al mencionar al mejor entrenador que conocí. Para mí, por escándalo, el mejor es, fue y será Petaca.

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